Remezón en los fondos de cobertura

Remezón en los fondos de cobertura

El sector alcanzó su punto de maduración y ahora sólo los más fuertes están sobreviviendo

19 de junio 2008 , 12:00 a.m.
El negocio de fondos de cobertura, una de las máquinas de producción de riquezas más confiables de los últimos años, está atravesando por grandes cambios.  Hace tan sólo algunos años, los corredores de bolsa se dieron cuenta de que era relativamente fácil renunciar a sus trabajos en Wall Street, lanzar un fondo de cobertura y sentarse a esperar las ganancias. Los inversionistas se agolparon en las puertas de estos fondos con una ansiedad que hacía recordar el frenesí de las puntocom a fines de los años 90.

Tomó sólo una década para que esta industria pasara de unos cientos de fondos globlamente a 8.000.

Pero ahora, los fondos de cobertura más pequeños, incluso aquellos con mejor desempeño, están cerrando sus puertas y aun los corredores más famosos pasan apuros para abrir nuevos. Sólo 1.152 fondos nuevos fueron lanzados en 2007, casi 50% menos que en 2005, cuando alcanzaron su nivel máximo, según Hedge Fund Research Inc. En general, el negocio creció en tan sólo 589 fondos el año pasado, su incremento más bajo en seis años.

Ahora, también enfrentan la posibilidad de una ola de retiros de inversionistas a finales de este mes, la próxima fecha trimestral en la que se permite que muchos inversionistas retiren su dinero. El fl ujo de nuevo efectivo por parte de los inversionistas se ha desacelerado durante los últimos dos trimestres. Al mismo tiempo, los retornos de los fondos han sido magros, lo cual ha puesto aun más presión sobre ellos.

Los gerentes de los fondos de cobertura, sociedades privadas dirigidas a instituciones e individuos acaudalados que son menos reguladas que por ejemplo, los fondos mutuos, se ven a sí mismos como una especie aparte, capaces de obtener grandes ganancias en oportunidades que los inversionistas ordinarios pasan por alto.

Pero de hecho, su industria está siguiendo los pasos de otros sectores que registraron un rápido crecimiento, liderados por empresarios agresivos, antes de enfrentar grandes retos. Y al igual que empresas como eBay Inc. y Yahoo Inc., que dejaron a sus rivales mordiendo el polvo, los mayores fondos de cobertura como Och-Ziff Capital Management, D.E. Shaw & Co. y Paulson & Co. están sacándole mayor ventaja al lote de sus competidores.  Para finales del año pasado, el 87% de todo el dinero en el negocio fue gestionado por fondos que manejaban US$1.000 millones o más y 60% estaba en poder de gestores con más de US$5.000 millones o más. El dominio de los fondos más grandes se ha acelerado. 

Tan sólo en los últimos dos meses, el mayor fondo de cobertura que cotiza en bolsa, Man Group PLC, incrementó sus activos en US$4.000 millones, a US$78.500 millones.  Los megafondos se comportan cada vez más como bancos de inversión, repletos de capas de gestión, en vez de arriesgados vehículos de inversión. Algunos fondos incluso han comenzado a ofrecer préstamos corporativos básicos, un campo usualmente reservado para los bancos tradicionales.

Una gran diferencia con los bancos radica en que los fondos de cobertura ofrecen paquetes de compensación mucho más grandes.  Jim Simons de Renaissance Technologies, Steven Cohen de SAC Capital y Kenneth Griffin de Citadel Investment Group ganaron al menos US$1.000 millones el año pasado.

En el ambiente actual, obtener buenos retornos no es suficiente. Xerion Capital Part ners LLC obtuvo ganancias anuales compuestas de 21% después de las comisiones en sus cinco años de existencia. Sin embargo, el año pasado su fundador Daniel Arbess, sintió que las grandes instituciones como los fondos de pensiones se mostraban reacias a poner más dinero. Le dijeron a Arbess que querían ver un equipo de servicio al cliente más grande y que Xerion, que contaba con varios cientos de millones de dólares en activos, era demasiado pequeño. En octubre, Arbess vendió su fondo a Perella Weinberg Partners, una firma con US$3.000 millones formada por el banquero Joseph Perella. Ahora, los inversionistas institucionales están volviendo a mostrar interés.

"El estándar ha subido, es difícil gestionar entre US$250 millones y US$500 millones", dice David Mc- Carthy, un veterano de 20 años en los fondos de cobertura.

McCarthy cerró recientemente su propio fondo, el cual invertía en otros fondos de cobertura, pese a que sus ganancias superaron al mercado el año pasado. Los inversionistas le decían una y otra vez que la firma de US$300 millones era demasiado pequeña. 

Presiones como estas refl ejan la naturaleza cambiante de los propios inversionistas de los fondos de cobertura.

Tradicionalmente, los inversionistas eran individuos adinerados en busca de los fondos con los mejores retornos. Los fondos de pensiones eran cautelosos, ya que veían a los fondos de cobertura como riesgosos.

Nombres reconocidos en la delantera

Ahora, sin embargo, los inversionistas institucionales están cambiando esta percepción.  Los fondos de pensión y fundaciones benéficas están invirtiendo cada vez más en los fondos de cobertura, en parte debido al potencial de hacer dinero en un mercado a la baja. (Los fondos intentan lograr esto al hacer apuestas sobre precios tanto al alza como a la baja). Sin embargo, los inversionistas institucionales tienden a preferir fondos más amplios con buena reputación y nombres reconocidos, evitando a los más pequeños.

Pese a este ambiente más competitivo, los fondos de cobertura siguen siendo un negocio extremadamente lucrativo. La ma yoría cobra a los inversionistas una cuota de manejo de al menos 1% de los activos invertidos y luego el 20% de las ganancias.

En general, la industria de fondos de cobertura, de US$1,9 billones (millones de millones) está resistiendo la crisis. El fondo promedio se ha quedado en el mismo punto en el que empezó el año, según Hedge Fund Research. Esto es mejor que el declive de 3,8% en el índice Standard & Poor's 500 en ese período, aunque está por debajo de la ganancia de 0,94% en el índice de bonos de Lehman Brothers. El año pasado, el fondo de cobertura promedio tuvo ganancias de 10%, comparado con ganancias de 5,5% para el S&P 500 y 7,8% para el índice Lehman.

Sin embargo, debido a su estructura de comisiones (que incluye un porcentaje de las ganancias) muchos fondos tienen dificultades para pagar a sus empleados si éstos no pueden generar ganancias. Al mismo tiempo, la crisis del mercado de deuda ha minado una de las estrategias de inversión clave de los fondos de cobertura. Hasta hace poco, los fondos solían ampliar sus retornos al invertir grandes sumas de dinero prestado, pero con la escasez de crédito, esa táctica ha sido golpeada.  El deterioro de las condiciones del mercado significa que la brecha entre los fondos ganadores y perdedores se está ampliando. El año pasado se registró la divergencia más amplia entre los fondos de mejor desempeño y los de peor desempeño, según Hedge Fund Research.  El 10% más rentable obtuvo retornos promedio de 62% el año pasado, mientras que el 10% menos rentable registró pérdidas de 14%.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.