Acompañamos a Petro: los 'paras'

Acompañamos a Petro: los 'paras'

21 de mayo 2008 , 12:00 a. m.

Con la firma de los principales líderes paramilitares, estos comunican que están dispuestos no solo a jalarle sino a jalonar un "gran acuerdo nacional por la paz y la reconciliación", un día después de que el senador Gustavo Petro propone eso: el gran acuerdo nacional por la verdad.

Acuerdo que -palabras más, palabras menos- consiste en señalar el fracaso del proyecto paramilitar como hoy está concebido y en adelantar un conjunto de iniciativas para desmantelar el clientelismo y las empresas electorales y establecer un modelo productivo de enriquecimiento regional; todo ello, según Petro, a fin de obtener beneficios jurídicos generalizados a cambio de la verdad plena (perdón de la víctima y reconciliación con el victimario) y, en términos de los paramilitares, para que se produzca "el milagro del perdón", la "reparación y compromiso de no repetición".

Algunos pensarán que era lo último que nos faltaba. Que la almendra del discurso de Petro en el Congreso fuera acogida por quienes, según el parlamentario del Polo, han contaminado la política o, más exactamente, a determinados políticos en casi todas partes del país. Varios de ellos hoy procesados -aunque no condenados- por la sala penal de la Corte Suprema de Justicia.

Se ignora qué pensará el Gobierno de ello; concretamente un Presidente al que Petro le saca la piedra cada vez que puede y aquel, en su condición de Jefe de Estado, acusa el golpe innecesariamente, a mi juicio. No aludo al debate en sí, que para José Obdulio Gaviria y otros estuvo repleto de infamias y calumnias, sino al hecho final: la propuesta de Petro, con eco inmediato en personajes como Mancuso, Rodrigo Tovar, Hernán Giraldo, Carlos Mario Jiménez, Diego Ruiz Arroyave y otras firmas que han representado o representan a los principales grupos de autodefensa regados por el país.

Y aun cuando la cosa suene a una locura, lo que aquí se proyecta es una ley de perdón total, como ocurrió en su momento con el M-19 y el Epl. Se supone que de perdón y olvido, pero esto último no siempre funciona. Aún más: si algo le ha dado réditos al Gobierno, ante la opinión, es el NO olvido. El no olvido de todas las atrocidades que alcanzó a cometer el 'eme' y que hoy tienen relegadas a figuras como Navarro (es solo un ejemplo) aspirando a la gobernación de Nariño y no a la alcaldía de Bogotá. Aparte de la amnistía con la que fueron favorecidos sus miembros, como agrupación clandestina para incorporarse a la vida legal.

¿Se trata de eso? ¿De perdonar los asesinatos y masacres de los paramilitares a cambio de que para voceros del antiguo M-19 comience por fin a funcionar el olvido de los crímenes que, ya perdonados, sin embargo cometieron y que ahora más que nunca les viven refregando sus adversarios? Si de reconciliación plena se trata, tal sería la esencia de lo que finalmente constituiría el "gran acuerdo". Lo demás huele a arandelas y aun a la inevitable carreta que antecede a este tipo de grandes pactos.

Eso es lo que está en consideración, para -ignoro el mecanismo- aceptar o rechazar. Lo cual no es nada fácil, en un país tradicionalmente violento y hoy bastante polarizado entre uribistas (léase, entre otros, el partido de la U y Cambio Radical) y antiuribistas (Polo Democrático).

El Partido Liberal juega con poco margen de maniobra en esta discusión, entre otras razones porque a la U y a Cambio Radical no la conforman nuevos electores sino liberales que hace rato se fueron con Uribe, como igualmente son numerosos los liberales que simpatizan con el Polo. Hasta el extremo de que en las anteriores elecciones para gobernaciones y alcaldías votaron por Lucho Garzón en Bogotá, y es posible que ahora vuelvan a hacerlo por María Emma Mejía o inclusive por Samuel Moreno, en menor proporción. Al fin de cuentas, el oficialismo liberal renunció a tener, otra vez, candidato propio para administrar en su nombre la capital de Colombia.

Mas ese es otro tema. El vigente es que Petro y los jefes paramilitares están acercándose. ¡Vivir para ver!

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.