Acciones Prebélicas de Chávez

Acciones Prebélicas de Chávez

Análisis de Carlos Alberto Patiño

23 de enero 2008 , 12:00 a.m.

A MUCHOS COLOMBIANOS, al igual que a muchos venezolanos, españoles, y latinoamericanos en general, les parece que el coronel golpista hoy convertido en gobernante democrático de Venezuela, tiene un carácter folclórico y pintoresco para hablar y dirigir tanto la política interna como la externa de su país. Incluso muchos analistas políticos han insistido que este tipo de diplomacia personalizada, que incluye insultos personales a quienes convierte en enemigos, subsidiados petroleros y pago de campañas presidenciales a quienes convierte en aliados del corazón, tiene un cariz de profunda emotividad, lleno de espontaneidad y de borbotones de palabras y expresiones populares.

En el contexto de confrontación contra Colombia han venido sobresaliendo algunas actuaciones que en principio pueden coincidir con esta percepción: demostración de afecto a los colombianos, lo que lo condiciona a interceder por la liberación de los secuestrados; demostración de que quiere conseguir  la paz para Colombia, dado los efectos que dicho conflicto tiene para ambos países; librar a Colombia de un gobierno ilegítimo, encabezado por alguien que según el coronel golpista sirve más para actuar como "jefe de la mafia".

Sin embargo en el mundo internacional las guerras no se presentan como actos espontáneos, ni obedecen a pequeñas emocionalidades ancladas en odios o amores personales. Las guerras, casi siempre, han sido pensadas durantes años por los responsables de llevarlas a cabo, y en especial en lo que tiene que ver con la ejecución de guerras interestatales. Alemania, tanto en la primera como en la segunda guerra mundial claro cuáles eran las rutas, los mecanismos, los abastecimientos y las metas a lograr una vez se iniciaran los procesos políticos prebélicos. Estos actos prebélicos consistían básicamente en el pronunciamiento de discursos, cientos de discursos, en los que se explicaba por qué Alemania se encontraba en una situación difícil, por qué tenía que ir a la guerra, y por qué era necesario destruir el enemigo interno a través de la llamada solución final. Mucho más recientemente, la guerra contra Irak de 2003, tuvo también un momento prebélico constituido por discursos y creación de una percepción ciudadana favorable a la acción bélica, que tenía un objetivo de éxito en el derrocamiento del gobernante, la instauración de una democracia y la creación de un sistema multipartidista. Los planes de guerra posteriores fueron seguidos con juicio, con resultados que la opinión pública ya conoce.

El señor Hugo Chávez ha dicho que sueña con la reconstrucción de la Gran Colombia, con la instauración de una integración latinoamericana basada en su interpretación de la herencia de Simón Bolívar, pero sobre todo en donde organizaciones como las FARC y el ELN tengan un papel primordial en la creación de la estructura de la sociedad. En principio estos discursos han sonado a solo espontaneidad, provocación, ganas de camorra, aunadas a los insultos y la declaración de que el presidente Uribe es ilegítimo, asociado a fuerzas paramilitares y a la mafia. Sin embargo han surgido conexiones importantísimas que demuestran que el asunto es más delicado.

Lo primero es señalar que el artículo 10 del título II de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dice así: "El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada antes del 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad." Esto muestra que Chávez tiene una territorio venezolano que incluía territorios como la antiquísima Gobernación de Coquibacoa, que arrastra a la Guajira, y los departamentos del Cesar, Norte de Santander, Santander y Arauca. Y de allí que su sueño de la Gran Colombia no sea una expresión elemental, suelta en el aire. Es, por el contrario, un proyecto concreto a realizar.

Pero si lo anterior no es suficiente, es importante leer las instrucciones del juego de guerra del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional de Venezuela, llamado "Guaicaipuro", para la instrucción estratégica de sus oficiales, en donde se ve con claridad el libreto político que Chávez ha seguido en desde la segunda mitad del 2007:

"Desde  su  independencia,  de  otra  potencia  extra  continental,  el  país ROJO  ha sufrido  reducciones  en  su  territorio  continental  por  parte  de  AZUL,  quien  se  ha aprovechado  de  coyunturas  políticas  y  militares  desventajosas  para  ROJO,  para arrebatarle importantes porciones del territorio continental. Esta situación ha constituido para el país ROJO un asunto de soberanía y dignidad nacional, que se mantiene en un permanente  reclamo por parte de  sus connacionales, para que  los gobiernos ejerzan  la reivindicación  de  sus  derechos  históricos  sobre  las  vastas  regiones  y  territorios despojados por gobiernos del país AZUL, a través de acuerdos irritos y laudos dolosos en los siglos pasados.

El  país  AZUL  es  una  república  con  dos  grandes  partidos,  el  liberal  y  el conservador, nacidos de dos tendencias, centralista y federalista, que se afirmaron desde la  primera  guerra  de  independencia,  lo  que  ha  permitido  alternarse  en  el  poder  a  una oligarquía  política  y  económica  en  desmedro  de  los  pobres.  Este  país  es  de  carácter occidental  y  tiene  una  fuerte  vinculación  con  el  poderoso  país  del  norte VERDE. Su economía está basada en un sector primario, el agrario, que proporciona el 95% de las necesidades  en  alimentación  de  la  población  y  el 84%  de  las  exportaciones,  y  en  un sector secundario, la industria y la minería, que debido a lo reducido del mercado local, encarece los costes de producción, lo que implica una dependencia acusada de materias primas extranjeras. 

Existe en el país un movimiento de liberación nacional (FARA), cada vez más fuerte  y  cercano  al  poder,  que  simpatiza  con  el  Partido  de  la  Sociedad  Unida  de ROJO del país ROJO y que es motivo de honda preocupación del Gobierno legalmente constituido  en AZUL;  y  en  las  altas  esferas  políticas VERDES. El  gobierno  del  país AZUL  se  asienta  sobre  una  fuerte  base  de  ilegitimidad  y  sus  políticas  públicas  han estructurado  un  clima  de  ingobernabilidad  que  ha  trascendido  varios  periodos  de gobierno. 

En  los  últimos años  las  actividades de este  grupo  social AZUL han creado un temor  social  y  político;  que  el  gobierno  combate  a  este  con  la  ayuda  externa  del poderoso país del norte VERDE para disminuir sus efectos, a través del PLAN AZUL y otras planificaciones actualizadas, con una gran influencia en la violación sistemática de los derechos humanos en AZUL. Con esta referencia el país VERDE mantiene en el país  AMARILLO  bases  militares  importantes  y  en  el  país  AZUL  un  grueso contingente  de  asesores militares  encubiertos  e  instalaciones militares  al  sur  del  país, operadas  por  nacionales  VERDES  con  capacidad  de  movilización,  concentración  y despliegue para maniobrar con fuerzas de empleo rápido y eficiente, en un ambiente de guerra convencional y de operaciones especiales."

Las instrucciones, publicadas el 1 de febrero de 2007, son de increíble conexión con el guión que Chávez ha seguido contra Colombia, rematando con unos mapas en los que Venezuela, el país Rojo, retoma una configuración parecida a la de la Capitanía General de Venezuela en el siglo XVII. De esta forma se estaría dando cumplimiento al mandato constitucional venezolano citado arriba, y si a estos "detalles" se le suma la militarización de la frontera con un argumento que nadie sensato acepta, es claro que se está siguiendo un plan prebélico claramente delimitado, nada espontáneo, y con aspiraciones territoriales muchos más que desafiantes. 

POR CARLOS ALBERTO PATIÑO VILLA

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