Consuelo González llegó a Colombia con pruebas de supervivencia de ocho rehenes de las Farc

Consuelo González llegó a Colombia con pruebas de supervivencia de ocho rehenes de las Farc

La ex congresista llegó a Bogotá hacia las 7:30 de la noche. Inmediatamente se dirigió al hogar de su hija Patricia y allí entregó los mensajes de los secuestrados a sus parientes.

14 de enero 2008 , 12:00 a.m.

Luego, en silencio, cada familia se refugió en un rincón de la casa y en grupos leyeron los mensajes. Hubo lágrimas y risas, y una extraña mezcla de dolor y alegría.

Lucy Géchem, hija del ex congresista Luis Eduardo Géchem, contó que su papá les pide no dejarlo morir en la selva y que intercedan para que lo trasladen a un hospital en Cuba, "así sea como prisionero de guerra", debido a los serios quebrantos de salud. Les cuenta que tiene problemas en el corazón, en la columna y gástricos.

María del Carmen Rodríguez, madre del capitán William Donato, no quiso revelar el contenido de las cartas. Pero contó que su hijo está fuerte y que se va a poner una coraza para afrontar lo que viene. "Lo que más me duele es la cadena que tiene y un candado grande sobre el cuello", dijo.

"En una de las fotos te muestro la bolita interna que siento en el cuello", le escribió en una carta el ex gobernador del Meta Alan Jara a su esposa Claudia Rujeles. También le cuenta que todas las noches lo encadenan para dormir.

"He cogido las cartas las he olido y también estas cuerdas", dijo Rujeles, la esposa del ex gobernador del Meta Alan Jara, mientras señalaba unas manualidades que les envió su esposo.

"Es un gran alivio... la mediación de Chávez y Córdoba dio sus frutos. Le han traído mucha calma a mi alma", contó esta mujer que recibió cinco fotos de su esposo.

"Lo veo muy demacrado. También veo, por su cara, que se siente abandonado", dijo.

Alan Felipe, hijo del ex gobernador, contó que alguna vez le dijo por radio que Nacional iba a ganar, que cuando quisiera se podría cambiar de equipo (Millonarios). Él respondió en una carta que apostó la lavada de las ollas tres días a favor de Nacional. "Gracias a mi equipo se salvó de lavarlas", dijo Alan Felipe.

El joven también contó que su padre le envió una lista de unos 10 libros "bien gruesos" para que los leyera. Entre los títulos le recomendó El viejo y el mar para que tuviera idea de lo que él está sintiendo en cautiverio. Sin embargo, le dijo que espera que con la mediación su secuestro se acabe rápido y que su hijo no alcance a leer los libros.

Pero Jara no es el único que se interesa por el fútbol. Otros uniformados como el coronel Luis Mendieta, cuentan en sus cartas que escuchan las transmisiones de los partidos, pero cuando los guerrilleros están de malas pulgas, ni siquiera les dejan celebrar un gol.

"Incluso, le mandó una carta sellada al locutor Paché Andrade, de RCN", contó Johana Ramírez, sobrina del oficial. Otras cartas se las mandó a la mamá del capitán Guevara, al general Naranjo, a Darío Arismendi y a Hernán Peláez.

Johana dijo que mandó tres fotos: una en la que está todo el grupo de secuestrados con cadenas en el cuello, y en las otras dos está de pie. Se le ve triste, demacrado y con la mirada un poco perdida.

Según cuenta la sobrina de Mendieta, la vida de los secuestrados está en constante riesgo por la situación de orden público.
En sus cartas, todos insisten en la necesidad de buscar el intercambio humanitario como una alternativa para no "pudrirse en la selva". Y ven la liberación de Clara y Consuelo como una luz viva de esperanza para regresar pronto.

Compromiso con la libertad

Aunque en su voz se alcanzó a sentir el cansancio de varios días de actividades desde que fue liberada por las Farc (el jueves pasado) González dijo estar dispuesta a seguir hasta donde le den sus fuerzas, para lograr un acuerdo humanitario.

Y ese fue el primer mensaje que les entregó a las familias de los ocho políticos y uniformados que estaban secuestrados con ella, a quienes les trajo pruebas de supervivencia, anoche, cuando regresó de Caracas.

"Traigo un mensaje de amor de mis compañeros que quedaron cautivos en la selva. Un mensaje de esperanza, de fe y de confianza", dijo Consuelo cuando bajó del avión Falcon que dispuso el gobierno venezolano para que regresara a Colombia.

"Vengo comprometida íntegramente. Voy a conversar con el presidente Uribe, quien va a ser un excelente aliado en la búsqueda de acuerdo humanitario (...) pero el pueblo colombiano tiene que ponerse la camiseta para que se dé ese intercambio", dijo.

Fueron varias las horas que conversó Consuelo con los familiares de los otros secuestrados, porque además de las cartas que trajo, les contó las experiencias vividas con ellos.

"Traje información de muchos compañeros, a pesar de que hace tres años que no los veo", dijo.

Lo humano primero

González de Perdomo afirmó que su trabajo por el intercambio se centrará en convencer a los colombianos y a los gobiernos comprometidos en su búsqueda, que la vida humana está por encima de cualquier interés político.

"Necesitamos que estos ciudadanos de bien que quedaron en la selva regresen a sus casas y no hay otra posibilidad si no es por el canje humanitario", señaló.

Aunque dijo estar feliz por regresar "a mi patria, pero libre" y poder compartir con su familia, pidió a los demás colombianos "ponerse por un minuto en la situación que están viviendo los secuestrados".

Así fue su llegada al país 

González llegó en un avión Falcon del gobierno venezolano, acompañada de sus dos hijas y su nieta, que la recibieron en Caracas el pasado 10 de enero, cuando fue liberada por las Farc.

En Bogotá, la esperaban con flores y camisetas blancas los familiares de secuestrados, varios de los cuales fueron a recibir las pruebas que trajo desde Caracas.

Entre los que se hicieron presentes a su llegada estaban Deyanira de Beltrán, Lucy de Géchem, María T. de Mendieta, Claudia Rugeles y los hijos de Gloria Polanco.

Antes de viajar a Colombia, Consuelo González reiteró a los periodistas que la despidieron en Caracas que la principal tarea que emprendería es la lucha por la libertad de los secuestrados.

La ex congresista agradeció a los venezolanos "las muestras de solidaridad" y dijo que sería "altamente positiva" una acción conjunta de los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y Venezuela, Hugo Chávez, para lograr las liberaciones de sus ex compañeros de cautiverio.

También abogó por un trabajo permanente de venezolanos y colombianos para lograr el acuerdo humanitario.

González también reiteró que hay que convocar a diferentes sectores colombianos para concretar "una estrategia" que lleve al Gobierno y a las Farc a lograr un acuerdo humanitario.

El domingo pasado, ella le había pedido a Chávez en su programa televisivo Aló Presidente que interceda ante las Farc para que cesen los secuestros.

"Presidente Chávez, si en alguna oportunidad usted puede entablar una charla con los voceros de las Farc, trate de hacerles entender que en una lucha revolucionaria, que debe tener como propósito central el hombre, no se cometan actos como el secuestro, porque atentan contra la dignidad humana y toda posibilidad de instaurar una democracia en la zona" manifestó.

"En Colombia ya estamos cansados de pagar con vidas humanas y con sangre humana los intereses de unos que no son la mayoría", añadió.

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