Judíos llegaron para quedarse en la localidad de Chapinero

Judíos llegaron para quedarse en la localidad de Chapinero

Conozca la historia de esta comunidad, cuáles fueron sus primeras experiencias en la capital y algunas de sus actividades como residentes del sector.

24 de octubre 2007 , 12:00 a.m.

"Como muchos inmigrantes, llegamos con una mano adelante y la otra atrás" dijo Alfredo Goldschmidt, Gran Rabino, refiriéndose al arribo de la comunidad judía que, según dice, ya supera los 4.000 miembros en Bogotá, de los cuales el 60 por ciento está en la localidad de Chapinero.

Esta historia comienza después de la Segunda Guerra Mundial, cuando llegaron miembros de esta comunidad en demasía al país, procedentes de Rumania, Rusia, Polonia, Lituania, Alemania, Austria y el norte de África.

Los que no se asentaron en pequeños municipios migraron a las grandes ciudades del país.

Así, un gran número de 'judíos errantes' llegó a la capital. Para 1950 ya había comunidades organizadas con cementerio, club y colegio propio que crecían no solo numérica sino cualitativamente. "Hicimos empresa, muchos se profesionalizaron y así, mejoró la situación económica", agregó Goldschmidt.

En ese proceso, la comunidad que provenía de Europa Oriental radicada antes en barrios como Santa Fe y Teusaquillo, decidió un día trasladarse a Chapinero.

Según Goldschmidt, el judío promedio era muy trabajador. Los primeros se desenvolvieron como vendedores de mercancía a crédito que pasaban ofreciendo productos de casa en casa.
Luego, a punta de préstamos, pusieron sus propios almacenes, muchos de comercio textil.

Después de esta generación varios judíos optaron por estudiar y volverse profesionales hasta el punto de que en una época, "por cada 5 mil habitantes judíos, había 80 médicos. Fue una desproporción. Ahora todo está equilibrado, hay de todas las especialidades" contó Goldschmidt.

'Chapinero es nuestra casa'

Los judíos pensaron en un lugar hermoso para asentarse. Así fue que se pensó en varios barrios de la localidad Chapinero que se caracterizaban por estar llenos de casonas con jardines exteriores. Finalmente en la década del 70 se conformaron las primeras Sinagogas de la ZONA.

Se radicaron dos grupos judíos: los Sefaradis y los Ashkenazitas. Los primeros vivieron originalmente en España, pero luego fueron expulsados a Holanda, Turquía, Siria, la región de los Balcanes y el norte de África. Éstos se ubicaron en la calle 79 entre la novena y la 11.

Luego, en la década de los setenta los judíos Ashkenazitas, de origen europeo, inauguraron la Sinagoga 'Adat Israel', ubicada en la calle 94 con carrera 7.

"Allí hay una vida muy intensa. Rezamos todas las mañanas, las tardes y los sábados. Los viernes vienen muchas personas. Nuestra función es nuclear a los miembros de nuestra comunidad", dijo el Gran Rabino.

¡Muy buenos vecinos!

En la Sinagoga 'Adat Israel', que ya cumple 35 años de actividades en la zona, se lideran varias actividades a favor de la comunidad.
Según El Gran Rabino una Sinagoga es el equivalente a una iglesia para los católicos, "solo que con funciones adicionales".

Estas son centros de reunión y de rezo, pero desde allí se trabajan labores educativas enfocadas a la comunidad como clases de materias judaicas para todas las edades. Incluso, hay una junta directiva que ayuda a un colegio en el sur de la ciudad.
En varios barrios de la localidad de Chapinero se desarrollan reuniones familiares y de grupos de diferentes índoles dentro de la comunidad judía. Entre ellos, hay un grupo que se llama Kinevet, quienes hacen actividades recreativas, educativas y sociales en la ZONA.

También hay uno conformado por universitarios llamado Muj y uno de estudios en Chapinero llamado Tradición.

"Tenemos muchas actividades sociales, celebramos matrimonios. La vida familiar judía es muy intensa, los viernes, en especial, se reúnen muchas familias. También tenemos muy buenas relaciones con otras congregaciones religiosas" explicó el Gran Rabino.

"Soy un rabino comunitario"

Alfredo Goldschmidt fue nombrado Gran Rabino del centro israelita en 1991. Dedica toda su vida a la religión y a su comunidad radicada en Bogotá.

Sus padres eran judío-alemanes, pero él nació en Argentina donde estudió primaria y bachillerato. Luego viajó a Estados Unidos donde se preparó en sicología, educación y rabinato.

A partir de 1968 trabajó como rector de un colegio religioso en Buenos Aires y como docente del Instituto de Profesores judíos en el mismo país.

En el año de 1973 los dirigentes de la comunidad Centro Israelita de Bogotá viajaron a Argentina para buscar a rabinos en Buenos Aires.

Dos meses más tarde Goldschmidt estaba en Bogotá en donde sostuvo una entrevista en la que se encontraron varios puntos en común en relación con el futuro judío en Bogota. Así desde abril de 1974 el Gran Rabino se radicó en la capital.

Desde esa época sus funciones están enmarcadas en la educación en el colegio Colombo Hebreo y el trabajo con diferentes grupos de todas las edades.

Una de sus actividades es, con acordeón en mano, enseñar este arte a los niños de su comunidad y pese a que no descansa, no habla de trabajo sino de vocación.

"Como rabino comunitario trato de hacer actividades para todas las edades incluyendo reuniones familiares. Pero dentro de la Sinagoga dirijo los rezos, caso, precedo divorcios y hasta recibo consultas de nivel psicológico", agregó el Gran Rabino.

Carol Malaver
Periodismo ciudadano
EL TIEMPO ZONA

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