Así se preparó el presidente Álvaro Uribe para su encuentro con la diva Angelina Jolie

Así se preparó el presidente Álvaro Uribe para su encuentro con la diva Angelina Jolie

Aunque en instancias separadas, Uribe terminó invitando a Jolie a Colombia y ella aceptando, no sin antes advertir sobre los riesgos de seguridad y deplorar que haya tantos desplazados en este país.

26 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Hace poco, el presidente Álvaro Uribe confesó que hacía mucho tiempo no iba a cine. "Creo que la última película que vi fue 'El Llanero Solitario', hace unos 40 años", dijo.

Tal vez por eso, hasta hace dos días, Uribe no tenía ni idea de quién era la famosa actriz con la que compartió escenario ayer en Nueva York. Sí, nada más ni nada menos que ¡Angelina Jolie!

La misma que ganó su primer Oscar en 1999 y que ahora suena como probable ganadora de la estatuilla dorada por su rol en 'A Mighty Heart', donde interpreta a la esposa de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal decapitado en Pakistán.

Uribe también ignoraba que ella está casada con otra superestrella, Brad Pitt, y que el nacimiento de la primera hija de la pareja, Shiloh Nouvel, causó tal revuelo mundial, que la primicia fue vendida por más de 4 millones de dólares a People.

Así que, ante el desconocimiento y para  que no desentonara, el pasado martes, en la casa de la embajadora Claudia Blum, sus asesores le mostraron un juego de fotografías de la actriz con la que compartiría el escenario durante un evento sobre educación, organizado por Clinton Global Iniciative.

Y ahí sí Uribe quedó pasmado. Medio en chanza, le recomendaron enfocarse en su tema, y no en su belleza, para no perder el hilo de su intervención. Más impresionado quedó cuando le dijeron que su piel estaba llena de tatuajes y que sus labios eran el sueño de millones de hombres. Según la revista "los más sexys del mundo".

Pero ayer tarde, en el auditorio del Sheraton Hotel de Nueva York, al compartir con la diva y el sudanés Valentino Achak Deng sus experiencias sobre niños en conflicto, el show se lo terminaron llevando los acompañantes de Uribe.

Jolie, de cuyo rostro nadie despegó la mirada un segundo -lucía hermosa-, ni los panelistas ni las 500 personas invitadas, conmovió hasta el llanto al relatar una experiencia reciente, en la que un niño sirio que curaba las heridas de un compañerito, tras un combate, al ser preguntado por ella si quería ser médico algún día, respondió con sollozos que no, que tenía que seguir vendiendo 'kleenex' en las calles para sostener a su familia. Cuando la estrella rompió en llanto, un aplauso inundó la sala.

La otra, la de Achak Deng, es la historia de un niño (él) que creció en medio de uno de los peores conflictos del mundo, el sudanés, pero que con la ayuda de UNICEF y ACNUR estudió, escribió un libro y destina las pequeñas utilidades de su obra a construir escuelas en su país.

Uribe, por su parte explicó que su gobierno invierte millonarios recursos en programas de educación para ex guerrilleros, ex paramilitares y desplazados por la violencia.

SERGIO GOMEZ
ENVIADO ESPECIAL
NUEVA YORK

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