Reflexión / La democracia en peligro

Reflexión / La democracia en peligro

Por Germán Vargas Morales, Ingeniero Industrial

24 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.
Escuchamos en la radio que los candidatos a la Gobernación del departamento del Meta no irían a un debate en los noticieros dirigidos por los periodistas Marco Antonio Franco y Rogelio Gómez, dada su manifiesta parcialidad hacia la candidatura de la abogada Maritza Martínez, esposa del senador Luís Carlos Torres.

Tal mensaje nos llevó a reflexionar y concluir que si unos periodistas de tanta experiencia y reconocimiento en el oficio no podían auscultar con un criterio sano y de independencia en sus valores y creencias íntimas el peligro que se cierne sobre la democracia, la estabilidad administrativa y política -cuya ruptura llevó al Departamento a tan graves problemas-, y la ética en el manejo del poder público, mucho menos lo podrán preveer y entender otros colegas suyos, a quienes logra doblegar el poder de los denarios, o el pobre pueblo inmerso en un mar de necesidades que, como el hambre, lo obliga a declinar ante el mejor postor.

Algunos comunicadores han olvidado que su tarea no es solo entregar noticias o abusar expresando su propio juicio determinante sobre ellas. Para opinar existen espacios apropiados y diseñados para tal fin.

También es tarea en el noble oficio orientar, como lo hacen los periódicos en su editorial. Pero, cuidado. La orientación debe ser el producto de un análisis profundo y serio, independiente y ajeno a cualquier influencia, incluyendo la pauta, y siempre colocando el interés general por sobre el particular.

Bajo estas premisas, surge entonces el interrogante de si los periodistas, y en general la opinión pública, estará midiendo las delicadas consecuencias de llevar a una pareja de cónyuges, cualquiera que ella sea, a ejercer en forma simultánea el poder público en el Meta y a semejante nivel.

La una desde la Gobernación y el otro desde el poder legislativo como único senador del Departamento. Sin duda alguna, un matrimonio feliz que podría afirmar "Mi marido hace las leyes y yo las aplico".

De esa magnitud es el despropósito en gestación. Estamos a portas de crear en el Departamento una especie de absolutismo político real, en donde no se moverá un solo papel sin la autorización del "Rey o la Reina".

El gobierno del pueblo, es decir la democracia, estará proscrito y la sucesión en el poder garantizada. La ética política, incluyendo el comportamiento digno ante la sociedad ha sido ya violada de manera desafiante y provocadora, reabriendo así las puertas a la polarización y a la desestabilización que, junto con la corrupción, sumieron a la región en su peor crisis.

Es que el abuso del poder para la obtención de fines personales, también es corrupción. Nos resistimos a pensar que quienes se sientan demócratas no olfateen el alto riesgo en juego y permanezcan indiferentes.

Con respeto por los demás candidatos, solo Darío Vázquez, con su sencilla dimensión personal, y atrevido programa de gobierno, tiene la opción de salvar al Meta del peligro que acecha.

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