Buenas críticas ha recibido la película colombiana 'Soñar no cuesta nada'

Buenas críticas ha recibido la película colombiana 'Soñar no cuesta nada'

La calle Fuencarral reúne varias salas de cine en Madrid. Está en un barrio típico, de restaurantes, parques donde los niños aún juegan con manga corta, almacenes de ropa como Zara y Stradivarus.

21 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Pero basta atravesar una puerta para llegar a Colombia. A la selva colombiana.

Entonces surgen personas con nuestro acento, música tropical, tiendas donde revolotean gallinas y chivas. Aparecen soldados. Las Farc.

Y las caletas llenas de dinero, que han pasado de ser objeto de una noticia local a una historia que llega a otros países. 'Soñar no cuesta nada', que se presenta en España desde el 14 de septiembre, constituye la forma más rápida para llegar a Colombia.

"Lo que más me gustó fue ver nuestras costumbres, sentir nuestra música y observar nuestros paisajes", dice Andrea Beltrán, una colombiana que lleva cuatro años en España. Sale del teatro Paz y aterriza de repente, sin previo aviso, en Madrid.

"Leí la crítica del periódico Latino y vine a ver la película", dice un argentino que ha estado varias veces en Colombia y siente atracción por el país. "La verdad es que me gustó mucho", agrega.

Críticas

La mayoría de críticas que ha recibido en España han sido positivas. La de Latino, justamente, dice que se trata de un "filme dinámico y divertido, sin dejar de lado el drama y la poesía, en medio de la música y los bellos paisajes colombianos".

El diario El País asegura que "El retrato de caracteres, aun partiendo del estereotipo, resulta muy eficaz, y el tono elegido es sin duda el más adecuado: una farsa de aire casi berlanguiano que sin duda remitirá al espectador a la impagable La vaquilla (1985)". Se refiere a José Luis García Berlanga y su famosa película sobre dos pueblos que pelean por una vaca. 

Este periódico, el de mayor tirada en España, es más duro con algunos aspectos de la producción: "A pesar de una fotografía deplorable, sin matiz alguno, y de las evidentes limitaciones presupuestarias, Triana soluciona con dignidad las contadas escenas bélicas del inicio, para pasar a lo que realmente importa: la cantidad de estupideces que llegan a hacer los soldados". Y, al final, la película pasa la prueba: "Soldados de ficción que se quedan con un botín en plena guerra habíamos visto varios (Los violentos de Kelly, Tres reyes), pero tan descerebrados, increíbles y lamentablemente reales como los de Soñar no cuesta nada, ninguno". 

Para el diario ABC, "en un país-polvorín que apenas estrena ocho piezas de producción propia al año, la existencia de 'Soñar no cuesta nada' (más significativo no puede ser el título) adquiere las hechuras de pequeño terremoto revolucionario". Tras hacer referencia a Berlanga, asegura que "es fácil cogerle cariño a esta pandilla de pelados" y luego desgaja algunas críticas: "Al margen de estos codazos y cantinfladas (a veces se echan en falta algunos subtítulos para entender tanta jerga de campaña), el filme se limita a dar vueltas concéntricas a esta anécdota, con combustible generoso pero con pocos avances o picados". La conclusión, sin embargo, permite respirar con alivio: "De todas formas, una agradable vitamina ante tanto estreno del primer mundo con la tensión por los suelos".

Por su parte, el diario El Mundo asegura que "Añadiendo grandes dosis de ironía y un tono de comedia ligera a lo sucedido, Rodrigo Triana (Como el gato y el ratón) ha dirigido un filme que pronto se ha convertido en el estandarte de una cinematografía pequeña pero en permanente crecimiento".

La revista Fotogramas, una de las más leídas sobre cine en España, destaca como lo mejor de la película a los actores, "todos ellos están estupendos", dice, y opina que lo peor es "el previsible desenlace (obligado) de la historia".

Respecto al final, un colombiano que vio la película en Madrid lamenta que no hayan pensado en una leyenda a manera de epílogo, en la que se explicara lo sucedido con los soldados después de su detención.

Preestreno de película

Soñar no cuesta nada contó con un preestreno de película en España, que tuvo lugar el 11 de septiembre en el Cine Palafox de Madrid. Acudieron críticos de cine, directores, actores, diplomáticos y cientos de colombianos con ganas de estirar los brazos hacia la realidad del país.

Poco después se encontraban en la calle versiones piratas a tres euros, unos ocho mil pesos, el precio corriente para este tipo de productos.

Aunque durante los primeros días de presentación en Madrid y Valencia (entre semana) no ha contado con un público muy numeroso, hay que esperar un poco para tener una idea más real. Lo cierto es que el cine colombiano se abre paso poco a poco en España (en la Casa de América, por ejemplo, se exhibe Rosario Tijeras), y hay que soñar con que siga por ese camino. 

Por Juanita Samper Ospina
Madrid, España.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.