Premios a los mejores proyectos ambientales de universitarios entregó Bayer

Premios a los mejores proyectos ambientales de universitarios entregó Bayer

Los proyectos finalistas del Bayer Encuentro Juvenil Ambiental (Beja) sorprendieron a jurados y autoridades ambientales, por tratarse de jóvenes que apenas están cursando su carrera universitaria.

18 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Una practicante de psicología que aprendió a manejar el diseño multimedia para crear un sitio educativo y dos estudiantes de licenciatura que se inventaron la manera de sacar combustible de las algas sobresalieron entre los finalistas.

Aunque muchos no tenían idea de cómo presentar una propuesta con todas las especificaciones del caso, las ideas que llegaron a la competencia brillaron por su creatividad, tanto que, para elegir a los dos jóvenes que viajarán al encuentro mundial en Alemania, fue necesario dejar atrás a concursantes con puntajes muy cercanos.

Para la muestra, dos de los que no clasificaron: Sandra Paola Vásquez, de la Universidad Nacional, que se inventó un sistema para rastrear el clima con celulares, y Cristina Gómez, de Los Andes, autora de un proyecto para divulgar los saberes ambientales de los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.

En total, participaron unos 100 estudiantes de 32 carreras y 97 universidades del país.

"Colombia lleva la delantera en proyectos de adaptación al cambio climático y el potencial que tenemos en las universidades es mucho mayor de lo que yo creía", aseguró Carlos Costa, director del Ideam y uno de los jurados.

Un portal para aprender a cuidar el ecosistema

A Jennifer Ortega, de 23 años, se le ocurrió mezclar psicología con ecología hace cuatro años, cuando una amiga le regaló dos 'cotorritos', aves parecidas a los loros.

Se enteró por casualidad que estos animales requieren cuidados especiales por estar alejados de su hábitat y termino metida en Internet, en sitios de protección de especies amenazadas.

Al final le gustó tanto el tema que su práctica profesional en la Universidad del Norte (Barranquilla) consistió en crear un sitio web de noticias y educación sobre temas ambientales, "algo muy interactivo", como explicó en su presentación para el concurso.

Ganó uno de los dos premios por argumentar que a partir de la psicología del consumidor se pueden cambiar los hábitos poco amigables con el planeta y por sustentar su idea con muy buenos conocimientos de tecnología.

Acaba de terminar su carrera y quiere hacer un posgrado en medio ambiente.

'Insectos predicen el calentamiento'

Un sistema que combine datos de lluvias, cultivos de banano, aumento de la temperatura y aparición de casos de malaria para ver cómo impacta el cambio climático la vida social es lo que propone Alejandro Valencia, estudiante de sexto semestre de biología de la Universidad de Antioquia.

Por su sofisticada idea, que piensa poner en práctica en la región costera del Urabá, recibió una mención especial.

"Se ha demostrado que las variaciones climáticas generan un cambio en el comportamiento del vector (mosquito) de la malaria", dice Alejandro.

Las algas sirven de combustible

Dos estudiantes de licenciatura en química de la Universidad Pedagógica quieren entrar a la carrera por los biocombustibles, los cuales reducen las emisiones contaminantes que provocan el calentamiento global.

Lo pretenden hacer con su idea de recoger algas microscópicas en lagunas de zonas como la Sabana de Bogotá y convertirlas en biodiesel (ver gráfico), opción ecológica para el transporte.

Este proyecto implicó un esfuerzo descomunal para Jaime Andrés Triana y Jason Mora, de noveno semestre.

"La tercera parte del proceso la hemos ejecutado ya en el laboratorio. Nos falta la producción de biomasa en grandes cantidades, el punto clave del proyecto", cuenta Jaime.

Lo curioso del dúo es que solo uno podía inscribirse al concurso. Ahora, Jaime Andrés irá a Alemania, mientras Jason se queda en casa.

Juntan datos de 3,5 millones de años

El grupo de estudiantes Mafba (Modelación Aplicada a Fenómenos Biológicos y Ambientales), de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, recibió la segunda mención especial.

Y no era para menos: su proyecto consiste en recoger datos climáticos de los últimos 3,5 millones de años en la Sabana de Bogotá para predecir qué impacto puede tener la contaminación humana en el ecosistema.

Para hacerlo, escogieron tres especies de árboles que habitan la zona desde entonces. Desde hace 6 meses, los 7 integrantes del grupo investigan los ciclos de vida de esas plantas para saber qué temperaturas y niveles de lluvia ha habido en la capital del país.

"Sí, es un estudio muy ambicioso, pero ya vamos en la quinta fase de siete", cuenta Jonathan Díaz, de 20 años y estudiante de forestal, quien participó por el grupo en el concurso de Bayer.

"Nos centramos en esos bosques porque son muy sensibles a los cambios de temperatura y porque son fuentes hídricas", agrega.

Por ahora, el grupo está definiendo el modelo matemático que emplearán para juntar todos los datos y poder hacer predicciones.
La idea final es saber cómo ha influido el ser humano en el clima de Bogotá y crear conciencia para que la gente contamine menos.

REDACCIÓN VIDA DE HOY

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