'Me gusta que me tengan miedo', dice un skinhead de 17 años de edad, que anda armado

'Me gusta que me tengan miedo', dice un skinhead de 17 años de edad, que anda armado

Dobla su brazo sobre la mesa y muestra su codo. Está cubierto por el tatuaje de una telaraña negra. "Tarde o temprano va a caer alguien aquí, en esta red", dice muy serio. Su voz es la de un jovencito

17 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

'Bluejean' entubado, camiseta blanca, chaqueta negra y botas Dr. Martens rojas con cordones gruesos y blancos. Cabeza rapada.
Se presenta, orgulloso, como un Sharp. Un 'skinhead against racial prejudices'. Él mismo lo explica: "Un skinhead que lucha contra los prejuicios raciales".

Sabe que su grupo está hoy más que nunca en el ojo del huracán, por la muerte del joven la semana pasada en Bogotá a manos de uno de sus compañeros. Por eso no anda armado estos días. Tiene la mirada de la Policía encima, así que es mejor evitar y no cargar las manoplas y las cadenas que acostumbra llevar.

Tiene 17 años y hace uno entró al grupo. Un amigo Sharp lo invitó a participar. Recuerda la primera vez que llegó al sitio donde habitualmente se reúnen, en el parque de la calle 60 con carrera séptima, en Chapinero:

-Esa noche me dio como miedo. Sabía que eran violentos. Pero empezaron a presentarse y estuvo todo bien.

En ese momento tenía el pelo largo, como lo muestra hoy en un carné. Largo, negro y liso. Hoy se lo rapa cada tres o cuatro días.
En ese parque se encuentran a charlar, a beber cerveza y a cuadrar la noche.

-Me gustó el ambiente. De una vez nos fuimos a hacer una vuelta en el centro.

-¿Una vuelta?

-Sí, a darnos con los nazis. Los encontramos cerca de Las Cruces. Nos dimos duro. Los policías nos agarraron. Pero como yo todavía no estaba calveado, les dije que solo pasaba por ahí y me soltaron.

A las cuatro semanas de estar con el grupo, se rapó.

Lo sintió como un bautizo. "Desde ese momento supe que no era un juego. Entendí que iba a afrontar lo que fuera para defender los principios del Sharp". Dice principios y llega al tema de la discriminación racial y, sobre todo, de "acabar a los nazis", la otra rama de cabezas rapadas que promueven ideas de derecha. "Los Sharp nacieron en Estados Unidos a finales de los 80 como respuesta al crecimiento de los neonazis. En Bogotá podemos ser más de 150. Sí, creo que somos más".

-¿Tuvo que cumplir algún requisito para entrar?

-Ninguno. Solo es importante que a uno le vean las ganas. En los
Sharp no hay líderes ni hay jerarquías. Todos somos iguales.

Mujeres y hombres, todos por igual. Las mujeres, dice, se pueden reconocer por su corte de pelo 'chelsea', con flequillo adelante y rapado en la parte de atrás. Aunque no hay requisitos, explica que cada vez se están cuidando más de quién entra porque han tenido ciertos problemas. "A veces hay infiltrados", afirma.

Sus ojos oscuros, con pestañas largas, no parecen tan violentos.
Sus manos y sus labios, en cambio, muestran los rastros de la pelea más reciente. Fue el miércoles pasado.

-¿Siempre van armados?

-Sí. Es lo feo, pero toca. Se anda con cuchillos, cadenas, manoplas, bates, piedras. Todo lo conseguimos fácil. Hasta en la calle, en Chapinero, le venden a uno un cuchillo.

Fiel al grupo

Es hijo único y en el colegio fue buen alumno. Todo el tiempo estudió en un solo plantel. Ahora está en la universidad y cumple con las clases sin perder ni una. "Antes los Sharp cascaban a los que iban mal en los estudios, ahora eso no pasa mucho. Lo que sí no se permite es la droga".

Sus padres saben que está en este grupo. Al principio no le pusieron problema. A su papá, incluso, parecía gustarle. Pero cuando empezó a llegar golpeado a la casa empezó a tener líos con ellos. Varias noches se ha visto obligado a llamarlos para que vayan a recogerlo a un CAI. Lo detienen, pero lo que más ha durado en uno de esos sitios es ocho horas. Suele tardar dos.

Una noche sus padres lo encontraron en un hospital. Iba por la calle y se cruzó con dos cabezas rapadas nazis. Lo golpearon y apuñalearon en la espalda. Alguien gritó al verlos y los muchachos salieron a correr. Él recuerda que se desmayó. Cuando volvió en sí, estaba en el hospital. A sus padres les dijo que habían intentado robarlo.

-¿Eso no lo hace pensar en dejar el grupo?

-No, al contrario. Eso me hace dar mayor resentimiento contra esos nazis. Me da más rabia. Salgo y digo voy a hacerles lo mismo que me hicieron a mí. Y tengo el apoyo de todos mis compañeros.

En el grupo hay gente de 40 años para abajo, casados, con hijos, empleados, profesionales, solteros, personas de todos los estratos. "Hay gente de mucha plata. Hasta hace poco había uno que llegaba en la camioneta de su papá y con su escolta. Era bueno porque el carro nos servía para irnos a hacer las vueltas".

A los Sharp se les suele ver con 'jeans' clásicos entubados y chaquetas verdes o negras tipo Bomber (adentro son de color naranja), tenis Adidas o las Dr. Martens. Esto, cuando no están trabajando o estudiando o quieren -por alguna razón- pasar inadvertidos. "Con nuestra apariencia hacemos alusión a los obreros, la clase social por la que nació el grupo", dice.

Su habitación es la de un muchacho cualquiera. No tiene huellas del Sharp más que en la pantalla de su computador, donde deja ver el símbolo del grupo: un casco de guerrero troyano.

-El skinhead de por sí es violento. Formar parte de esto no es un juego -repite.

-¿Qué otros grupos son enemigos de los Sharp?

-Básicamente los nazis. También están los RUK (Radicales Unidos de Kennedy), que ya son como una pandilla y también son nazis. De resto, no tenemos problema.

'Es como un espíritu'

Lo que sucedió con el joven que asesinaron la semana pasada fue un asunto, según él, alejado de las ideologías del grupo. "La pelada que iba con él había sido novia del otro y se armó pelea".

-¿Usted estuvo esa noche con los Sharp?

-No. Esa noche no.

Estaba con su novia, dice. Ella sabe que es Sharp y no le gusta que ande enfrentándose en las calles. Él lo reconoce: "A veces uno se cansa de tanto pelear. Se entera de que a tal compañero le pasó esto o aquello y es tenaz. Pero es que uno se vuelve muy agresivo, muy violento".

-¿Qué siente al pelear?

-No sé. Es como un espíritu. Se le sube a uno la rabia a la
cabeza. Es como un calor, y no se puede controlar.

Ya tiene antecedentes judiciales por dos razones: sevicia y porte de arma blanca.

Es apolítico, como la mayoría del grupo (aunque otros Sharp se definen comunistas). Cree en Dios. De hecho cuenta que es muy agradecido con él porque hasta el momento no le ha pasado nada grave. "Cuando se planea una pelea grande, voy a la iglesia y me encomiendo".

La mayoría de las peleas son espontáneas, pero otras tantas se programan. Entonces se avisan entre ellos y, en esos casos, saben que ninguno puede fallar. Se reúnen y pueden llenar hasta dos buses camino a su objetivo. Las mujeres también pelean.
"Pero no son tan violentas. Cuidan su parte femenina".

Este joven, flaco y de hablar pausado, sale los viernes de su casa en la Colina Campestre (sector de mucho Sharp) hacia Chapinero, sin saber qué va a pasar luego.

-A mí me produce satisfacción defender la razón de ser del grupo.
Pelear contra los nazis. Con ellos no hemos hecho ni vamos a hacer la paz nunca. Maltratan a los negros, a los travestis, a las prostitutas, a los indigentes...

-¿Ha matado a alguien durante alguna de esas peleas?

-No. Pero sé que puede pasar. En la pelea, puede pasar.

Está convencido de lo que es y tiene planeado seguir siendo Sharp por mucho tiempo. "Aquí me siento como en una familia. Nos defendemos entre sí. Nos tienen respeto".

-La gente también les teme.

-Me gusta la sensación. Me gusta que me tengan miedo.
Tiene 17 años. También le gusta leer Harry Potter.

María Paulina Ortiz
Redactora EL TIEMPO

pauort@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.