Tres llamadas hicieron caer a 'don Diego': una de un tío desahuciado y dos de un delincuente

Tres llamadas hicieron caer a 'don Diego': una de un tío desahuciado y dos de un delincuente

Los números de celular a través de los cuales se podría ubicar a este capo, uno de los 10 narcotraficantes más buscados por el FBI, habían sido prometidos por un informante desde agosto pasado.

16 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Y hace dos semanas, el informante les cumplió a sus contactos. Uno de los números que suministró fue el de Héctor, tío del capo y paciente terminal de cáncer, con quien Diego Montoya Sánchez (alias 'don Diego') había concertado una reunión.

El otro, resultó ser el de Francisco Javier Vélez Amelines, la sombra del capo.

El nombre de Vélez Amelines era familiar para los 12 militares colombianos -entrenados por el gobierno británico- a quienes se les encomendó la misión de ubicar al narco.

Efectivamente, Vélez Amelines, identificado con la cédula 4'588.093, aparecía en viejos informes de inteligencia como el ex jefe de seguridad del extinto capo Helmer 'Pacho' Herrera. Tras el asesinato de Herrera en prisión -en noviembre de 1998- pasó a formar parte de la seguridad de 'don Diego' y las autoridades le perdieron el rastro.

Pero tres rastreos a su línea empezaron a confirmar la información que ya había dado una fuente humana: por Zarzal (Valle) andaba 'don Diego', un delincuente
de la misma talla y sevicia del extinto capo Pablo Escobar, que se había convertido en una obsesión para agencias antidrogas colombianas, británicas y estadounidenses, que lo acusan de exportar 500 toneladas de coca y de penetrar instituciones (como el Ejército colombiano) para evitar ser cazado.

Por esa misma zona y hace apenas dos semanas, fue capturada Consuelo Restrepo, alias 'La Reina', encargada de coordinar sus comunicaciones y logística.

Ese golpe, sumado a la captura de su hermano consentido, Eugenio -en enero pasado- y al ablandamiento de su estructura armada, tras las capturas de ex oficiales a su servicio, parecían tener con la guardia baja a 'don Diego' y a su grupo: un escuadrón de más de 250 hombres a los que se les atribuyen más de mil muertes.

Ante este asedio, Leyner Valencia, alias 'Piraña', enlace de 'don Diego' con los carteles de México, intentó contactar a la DEA para entregarse. Pero antes (en enero) fue capturado.

Sin gasolina

La cacería de Diego Montoya se inició el lunes 10 de septiembre a las 2 de la madrugada, con el fin de que la comisión de la Fiscalía -que incluyó a tres expertos del CTI de la total confianza de los británicos- se desplazara hasta Zarzal por carretera.

"El centinela de la finca El Pital intentó despistarlos diciéndoles que en el predio solo había ganado. Pero nadie custodia vacas con un fusil AK-47", dice un miembro de la comisión judicial.

Cuando los primeros hombres del grupo élite empezaron a descolgarse por sogas desde un helicóptero Black Hawk, hubo intercambio de disparos. No obstante, los propios investigadores reconocen que fue más violenta la reacción de los escoltas durante la captura de Eugenio.

La ubicación del capo, que se mimetizó en una caleta cubierta con hojas, duró cerca de una hora y, paradójicamente, luego de ella se vivió el momento más tenso de la operación: "No lo pudimos sacar de inmediato porque el helicóptero tuvo que ir a reabastecerse de combustible".

Vélez también fue capturado y aunque tenía en su mano derecha un fusil y en la izquierda una pistola, inexplicablemente, no disparó.

Tras inspeccionar la finca en la que estaba el capo, las autoridades hallaron un maletín Mont Blanc negro repleto de documentos, entre ellos dos contratos de arrendamiento de los predios La Alejandría o Romancito 2 y Paypa, en Yotoco (Valle). Los documentos están a nombre de Jorge Tulio Arango Mora, Édison Varón y José A. Llano Zuluaga.

La autoridades indagan a estos hombres, buscando pistas sobre un posible testaferrato de bienes del narco, cuya fortuna está tasada en cerca de mil millones de dólares.

También se está esperando la designación de un fiscal especializado para abrir los archivos grabados en una memoria portátil o USB y en dos computadores, y para judicializar a las personas que aparecen en la contabilidad que se encontró: entre ellos, miembros de la Fuerza Pública.

Pantalones prestados

'Don Diego' fue trasladado a Cali con la camiseta y los calzoncillos bóxer que llevaba a la hora de su captura. Allí fue recibido por gente de la Tercera Brigada que le regaló unos pantalones.

Por eso, y por una operación de bay-pass gástrico que se hizo el año pasado, el pantalón le quedaba grande.

A pesar de su actitud displicente con los miembros del Ejército -"se seguía creyendo 'El Patrón'", dice uno de ellos-, el capo pidió ayuda para hacer ejercicios de estiramiento: "Se quejó de dolor de columna y eso nos obligó a quitarle placas al chaleco antibalas que le pusimos".

Mientras le ayudaban, contó que el accidente automovilístico que le dejó una pierna inmovilizada fue de frente contra un camión. "Dijo que se le fracturaron, además, las muñecas y tuvo desprendimiento de nariz".

Además, preguntaba dos cosas: la suerte de su madre -presente en la captura- a quien hace un par de semanas operaron del corazón, y por el paradero de su bastón retractil de carbono. Pero este fue el 'trofeo' de uno de los participantes en este golpe de mano a la mafia, celebrado por la cúpula militar colombiana y por los gobiernos Bush y Uribe.

Por ahora, las identidades de los intregrantes de ese grupo -que solo reciben órdenes del Comando del Ejército- son un secreto militar.

Varias veces estuvo 'a tiro'

En los últimos siete años, 'don Diego' estuvo al menos un par de veces a punto de caer en poder de la Policía.

Una de esas acciones fue en Calima-Darién (Valle) en junio del 2000.

Cuando llegaron los uniformados a una finca de recreo, allí solo estaba Eugenio Montoya, hermano del capo y detenido este año, que para la época no tenía orden de captura.

Tres minutos antes, 'don Diego' escapó en un bote con siete de sus hombres.

Otra captura fallida se intentó en marzo del 2003, cuando el entonces coronel Óscar Naranjo allanó con 100 hombres la finca
La Porcelana, cerca a Zarzal .'Don Diego' escapó por minutos a través de un cañaduzal.

A comienzos de año, también en el norte del Valle, el capo rompió el cerco de la Policía, al parecer ayudado por militares que estaban en la zona.

Por su cabeza Estados Unidos ofrececía 5 millones de dólares.

Unidad investigativa
u.investigativa@eltiempo.com.co

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