El papel aguanta todo

El papel aguanta todo

Después de pasar a ser propiedad de Carvajal, Propal superó la crisis profunda de finales de la década pasada.

12 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

TODO INDICA que el papel del conocido y tradicional calendario de Propal, que circula cada año como regalo navideño con reproducciones de la obra pictórica de artistas nacionales, será fabricado en la renovada planta de Guachené (Cauca), que fue reinaugurada la semana pasada y en la cual la empresa invirtió 30 millones de dólares. "También haremos mejoras en nuestras instalaciones de Yumbo, dirigidas a buscar la autosuficiencia energética, con una moderna caldera, en la cual vamos a comprometer 25 millones de dólares", dice Alfonso Ocampo, presidente de la sociedad.

Estos signos de vitalidad que muestra una industria que completa 50 años de creada, contrastan con las vicisitudes que vivió en la década pasada, cuando decidió apostarle al proyecto de Papelcol. Fue en esa época que la compañía vallecaucana decidió adquirir por 100 millones de dólares los activos de la que llegó a ser una de las iniciativas más ambiciosas del país, consistente en producir papel utilizando como materia prima el bagazo de caña. Como consecuencia los accionistas de Propal, las multinacionales International Paper y W.R. Grace y Co., quedaron cada una con un 36% y el hoy desaparecido IFI con 22%. Pero poco tiempo después de que la planta empezara a producir, las condiciones del momento conspiraron contra el buen futuro de la empresa. "Coincidieron la apertura económica, una baja en los precios internacionales del papel y una revaluación en un escenario de inflación. La deuda llegó a 140 millones de dólares", recuerda Ocampo.

El resultado fue que Propal entró en una crisis profunda. Arrojó pérdidas por 16.000 millones de pesos en 1992, situación que continuó hasta 1995 cuando hubo un respiro, gracias a que el precio del papel subió 51%. Pero el aire fresco le duró poco, porque al año siguiente la competencia venezolana y una nueva caída en el precio internacional llevaron a que las ventas disminuyeran 7,3%. Así la deuda llegó a representar, en 1996, el 103% de las ventas anuales de la empresa, con lo cual la situación se tornó angustiosa.

En 1997, los socios extranjeros dejaron en claro que estaban dispuestos a dejar el país. En respuesta, el Grupo Carvajal manifestó su interés para lograr una integración vertical de la compañía papelera con sus empresas de cuadernos e impresión. El planteamiento consistió en que los socios extranjeros entregaran sus acciones a una fiducia por un valor simbólico, mientras Carvajal le inyectaría 80 millones de dólares para pagar parte de los pasivos, aumentar el capital de trabajo y hacer nuevas inversiones. Los principales acreedores, que en ese momento eran el Grupo Empresarial Antioqueño, la Unión de Bancos Suizos y Corfivalle, vieron la operación con buenos ojos.

A partir de ese momento, vino una etapa de recuperación dirigida a fortalecer la competitividad, con inversiones para aumentar y mejorar la capacidad instalada -que en la actualidad supera las 200.000 toneladas anuales− y conseguir mejoras en productividad.

Las cifras comenzaron a mostrar mejoría. En el año 2000, Propal arrojó ganancias por 23.104 millones de pesos, una tendencia que se mantuvo hasta 2006 cuando estas llegaron a 38.196 millones de pesos. Por su parte la deuda pasó de 482.026 millones de pesos hace tres años, a 235.482 millones al cierre de 2006. Así mismo, la empresa pasó de tener ingresos operacionales por 264.787 millones de pesos en 1999, a 520.232 millones de pesos en 2006.

Debido a lo hecho, la compañía se ha consolidado como una fabricante que produce papeles finos, con fibra de caña de azúcar, para imprenta, escritura y oficina y que exporta cerca del 25% de su producción a países como Bolivia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela. También vende pulpa de fibra de caña de azúcar al Japón, donde tiene una gran demanda por su carácter ecológico.

Para los involucrados en el proceso, la recuperación de Propal consistió en más que hacer borrón y cuenta nueva, pues fue más allá del sentido común y la administración eficiente. Según Ocampo, "exigió liderazgo, conocimiento y sistemas de gestión", que incluyeron la participación del Instituto de Desarrollo Gerencial (INDG) de Brasil y del Centro Nacional de Productividad (CNP). Así se adoptó el mejoramiento continuo y una actitud corporativa enfocada a resultados por medio de la adaptación de una metodología japonesa propuesta por el profesor brasileño Vicente Falconi, fundador y director del INDG.

El sistema de gestión se centró en tres propósitos fundamentales: establecer, lograr y mantener resultados. "Hubo compromiso por parte de la alta gerencia y disciplina para pedir y seguir las metas. Tratamos de que las mejoras se reflejaran en el estado de pérdidas y ganancias", dijo Ocampo.

Gracias a ello, durante los últimos cuatro años Propal consiguió una reducción del 18% en los costos de producción por tonelada, mientras la contribución al margen por tonelada aumentó 35%. Esto, sin tocar la planta de personal de 1.500 trabajadores.

Actualmente, la fábrica de papel es una empresa completamente privada. El último movimiento accionario tuvo lugar en febrero del año pasado, cuando la Nación le vendió su participación de 12,6% a la International Finance Corporation (IFC) por 42.743 millones de pesos, a través del IFI −en liquidación- y de Fogafin.

Hoy, Propal es una compañía fortalecida, que hace parte del Grupo Carvajal y que está dispuesta a emitir acciones en el mercado de capitales, en un proyecto que busca la apertura de varias compañías del Grupo para seguir jugando un papel protagónico en la industria papelera, tanto en el país como a escala internacional.

CRONOLOGÍA

1957 Propal fue fundada el 19 de noviembre de ese año por W. R. Grace and Co. (Estados Unidos) bajo la razón social de Pulpa y Papel Colombianos.

1958 El 11 de octubre la razón social de la compañía cambió a Pulpa y Papeles Grace Colombianos S.A., identificada también como Pagraco.

1961 En agosto toma el nombre de Productora de Papeles Propal, luego de que se vinculara a la empresa la multinacional International Paper Company.

1976 Comenzó a producir papeles esmaltados, con la instalación de una moderna planta con capacidad de 20.000 toneladas.

1997 La compañía pasó a manos de inversionistas nacionales al retirarse los socios International Paper y W. R. Grace.

2004 Se consolidó la propiedad en manos del Grupo Carvajal.

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