Colombia por fuera del mundial 2020 en ciencia y tecnología por falta de presupuesto para este campo

Colombia por fuera del mundial 2020 en ciencia y tecnología por falta de presupuesto para este campo

Un estudio de la corporación estadounidense Rand, para el Consejo Nacional de Inteligencia Norteamericana, clasificó al país como científicamente en desarrollo y por debajo de la media mundial.

12 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Un estudio de la corporación estadounidense Rand, para el Consejo Nacional de Inteligencia Norteamericana, clasificó a Colombia como un país científicamente en desarrollo y por debajo de la media mundial. ¿Cuáles son las razones? ¿Cómo está el país en el contexto latinoamericano? ¿Cuáles son sus fortalezas?

Colombia es uno de los países de América Latina con menor presupuesto estatal para el desarrollo de la ciencia y la tecnología, apenas el 0,5 % de su Producto Interno Bruto, PIB. En Suramérica, el país con mayor presupuesto es Venezuela, que acaba de aprobar el 2% de su PIB para este rubro; le siguen Brasil, con el 1,3%, y Chile, con el 1%.

¿Pero hasta qué punto está Colombia más lejos o más preparada que otros países de Latinoamérica para enfrentar los desafíos del desarrollo científico y tecnológico del siglo XXI? ¿La empresa, las universidades y la sociedad colombianas están preparadas para asumir el reto que se plantea para la próxima década?

La corporación estadounidense Rand, National Security Research Division, publicó el análisis The Global Technology Revolutios 2020 , en el que afirma que para entonces la tecnología continuará su desarrollo acelerado, integrando múltiples disciplinas científicas en una convergencia que afectará profundamente la sociedad. El uso de la tecnología obligará a los países a buscar la forma de participar de ellos, porque de lo contrario se rezagarán.

Colombia fue uno de los 29 países analizados. Entre ellos están Brasil, Chile y República Dominicana, como parte de la región Centro, Suramérica y el Caribe. El análisis le permitió a Rand ubicar a Colombia en el grupo de 'países en desarrollo científico', con Brasil, Chile, México, Turquía, Sur África e Indonesia.

Esta es la tercera categoría de un conjunto de cuatro, en el que la última son los países 'científicamente rezagados'; la segunda los 'científicamente competentes', y la primera, los 'científicamente avanzados'. Esta clasificación hace referencia a la baja, media, alta y muy alta capacidad de los países para aplicar la tecnología.

La ubicación de Colombia en el contexto internacional permite una serie de reflexiones sobre la situación actual y real de la ciencia y la tecnología en el país. Para algunos académicos vinculados al medio de investigación y el desarrollo, el principal problema de Colombia ha sido la volatilidad de la asignación de recursos, que disminuyen de acuerdo con las prioridades de los programas estatales.

Igualmente, los recursos asignados para la investigación y el desarrollo en Colombia son empleados tanto para la capacitación y la formación de investigadores, como para la investigación misma. Este aspecto reduce la inversión en los proyectos, lo que disminuye el potencial desarrollo de la investigación.

El profesor Rafael Hurtado, de la Universidad Nacional, ex director del Observatorio de Ciencia y Tecnología, afirma que "en diez años la principal institución de fomento de desarrollo tecnológico del país, Colciencias, tuvo la mitad de los recursos que tenía en 1996, mientras la comunidad científica de Colombia ha crecido 10 veces. No se han dado las condiciones para que esta comunidad pueda madurar".

Según las cifras del Departamento de Planeación Nacional, el presupuesto asignado a Colciencias en 1990 era de 18.312 millones de pesos y con la dinámica de investigación, el interés de los gobiernos y la evidencia de la necesidad del desarrollo de la ciencia y la tecnología, para 1996 aumentó a 140.901 millones, el más alto que ha tenido en su historia.

Pero la volatilidad del interés en esta área hizo que para 1998 la asignación de recursos bajara a 67.035 millones. Y hasta septiembre de 2006 este monto no se había superado. Incluso se estableció como el más bajo en los últimos 16 años, pues llegó a 64.312 millones de pesos asignados.

La influencia de algunos factores, como la pobreza, el suministro constante de energía y agua potable, la estabilidad política y la gobernabilidad, la educación, y la disponibilidad de los recursos son las principales barreras que Colombia y los países con características similares en Latinoamérica  tienen para lograr en el 2020 la puesta en práctica de los usos de la tecnología descritos por la Rand.

En ese orden, los países de media y baja capacidad para aplicar la tecnología, como Colombia, tienen la necesidad de solucionar otros problemas, que obligan a los gobiernos a asignar recursos para la solución de urgencias y no para el desarrollo tecnológico y la investigación.

Revolución tecnológica 2020

La Rand proyectó 16 usos clave de la tecnología para los próximos años, entre ellas las áreas de biotecnología, nanotecnología, tecnologías de materiales y de la información.

Los seleccionó basada en la probabilidad que tienen de ser comercializados y al impacto que pueden tener en la sociedad, principalmente los que se relacionan con las necesidades primarias de las personas, como el agua, el alimento, la tierra, la población, la gobernabilidad, la estructura social, la energía, la salud, el desarrollo económico, la educación, la defensa y el conflicto, y el ambiente y la contaminación.

Su desarrollo y aplicación serán determinantes para definir el papel de los países, pues analiza el espectro de avance científico, según la capacidad con la que cuentan para adquirir e implementar las 16 tecnológias clave.

El adecuado nivel de desarrollo científico y tecnológico es la primera condición para este tipo de aplicaciones sofisticadas. Un país puede obtener la tecnología mediante el desarrollo propio, la colaboración, la transferencia o la compra de paquetes disponibles en el exterior.

Capacidades

El análisis de la Rand establece barreras y fuerzas impulsoras con que cuentan los países para desarrollar y aplicar la tecnología.

Así, el grupo de países "científicamente avanzados" tiene una capacidad muy alta para aplicarla, porque sólo tienen un 30% de barreras y cuentan con el 100% de fuerzas impulsoras. Es el caso de Alemania y Canadá. Y en este mismo grupo se ecuentra Estados Unidos, que tiene 40% de barreras y 100% de fuerzas. También Australia, Japón y Corea, con el 30% y 90%. Finalmente, Israel, que tiene el 40% de barreras y el 90% de fuerzas impulsoras.

Un caso especial en esta perspectiva es China, que a pesar de tener un 70% de barreras, cuenta con más del 50% de oportunidades.

El grupo de Colombia fue ubicado en el rango de países "en desarrollo científico". Gracias a su capacidad media, podría desarrollar energía solar a bajo costo, comunicaciones inalámbricas, genética de cultivos, filtros y catalizadores, vivienda barata y autosostenible, prácticas de manufactura limpia y vehículos híbridos.

En análisis evidenció que las barreras de Colombia están en el 70%, mientras que sus fuerzas impulsoras son del 10%. En Latinoamérica, Brasil y Chile tienen el 25% y el mismo porcentaje de barreras.

Las cifras muestran que ningún país podrá reducir sus barreras sino potencia las fuerzas impulsoras implementando estrategias claras, que mejoren la calidad de vida de los habitantes, como la educación, la generación de empleo, la garantía de seguridad y de gobernabilidad, entre otras. Pero esto no es posible si simultáneamente no se crean nuevas oportunidades y recursos para el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Perspectivas para Colombia

Aunque el informe vio las capacidades individuales de los países en un contexto regional, las diferencias entre los países desarrollados y Colombia reflejan la necesidad de mirar con ojo crítico y selectivo, y no comparativo, las diferencias, porque el sector productivo de estos países sustenta su crecimiento en las actividades y desarrollos de la comunidad científica.

"Debemos partir del escenario de los países desarrollados para aproximarnos al nuestro, no asumir ese escenario como el propio. Nuestra comunidad científica está siguiéndole los pasos a la comunidad mundial, pero ésta tiene una relación muy intensa con las tecnologías, que son las que hoy dominan los productos y los procesos de producción. La investigación en nuestro país tiene que empezar a ser pertinente para nuestra industria, aunque es difícil, porque la nuestra es baja en tecnología, en términos de sus productos, y la tecnología vinculada a sus procesos, es principalmente importada", dice el profesor Rafael Hurtado.

Sin embago, el país ha hecho grandes esfuerzos para tratar de reducir las diferencias en esta área, al menos en relación con sus vecinos. Una de las estrategias utilizadas, planteada desde el actual Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, SNCyT, ha sido la unión de esfuerzos para aumentar el gasto con los aportes de las universidades, algunas entidades públicas, los centros de investigación y las empresas.

El Observatorio de Ciencia y Tecnología, OcyT, precisó que en el gasto para el 2005 las entidades públicas aportaron 447.703 millones de pesos, el equivalente al 30,5% del total; la empresa privada y pública, 624.829 millones de pesos, el 19%; las instituciones de educación superior, con 285.187,54 millones de pesos, que corresponde al 19%, y los centros de investigación, con 109.918,29 millones de pesos, que representan el 7,42% del total.

Aunque la preocupación de la empresa privada en el aporte a este rubro es creciente, el interés por desarrollar tecnología nacional para implementarla en sus procesos de producción aún no está fortalecido. Pues, durante el 2003, la inversión en ciencia y tecnología representó el 0,08% del total de sus ventas, mientras que se destinó el 0,28% a la compra de maquinaria importada.

Para el director del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, Darío Montoya Mejía, "el desarrollo tecnológico del país va bien, tiene claridad en el sector empresarial de grande y mediana empresa. El gran reto es que la pequeña empresa conozca los retos del desarrollo tecnológico y la innovación".

A pesar de los esfuerzos, el presupuesto destinado para ciencia y educación se sigue repartiendo entre el desarrollo y la investigación, y otras actividades relacionadas, como la capacitación de doctores e investigadores.

Colciencias informó que con dos importantes préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo durante 1992 y 1997, 513 profesionales realizaron con éxito su doctorado en el exterior. En el 2002, con otro préstamo, se formaron 550 investigadores más.

Este esfuerzo de inversión le pemitió al país emprender la gran tarea de crear sus propios programas de doctorado, que han derivado en la consolidación de grupos de investigación en ciencia y tecnología. La Plataforma Scienti, de Colciencias, registró que el número de estudiantes de doctorado aumentó de 345, en el 2000, a 1.532, en el 2006.

La experiencia que Colciencias ha dado al fortelecimiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología en los últimos 40 años ha servido como guía para el desarrollo de otros países, como Panamá, Honduras, El Salvador y Ecuador.

Así lo confirma Alexis de Greiff, subdirector de programas estratégicos de Colciencias. "A pesar de todas nuestras limitaciones como país, porque somos conscientes de ellas, Colombia tiene una gran capacidad construida que ha alcanzado grandes perspectivas regionales", dijo.

Las capacidades de Colombia para el desarrollo y aplicación de la ciencia y la tecnología para enfrentar los retos que plantea el 2020 tendrán un nueva fuerza impulsora o una nueva barrera. En la Cámara de Representantes se radicó el pasado 20 de julio un proyecto de Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, que pondrá sobre el tapete la disposición del Estado para fortalecerla o no.

Pero mientras el Estado define apostarle a la ciencia y la tecnología como una de las mayores prioridades, el país seguirá ocupando modestos lugares en la clasificación mundial, a años luz de Estados Unidos y Alemania, muy lejos de Brasil y México, y lejos de Chile y Cuba. Como quien dice, Colombia está por fuera del mundial del 2020 en ciencia y tecnología.

16 usos clave de la tecnología en el 2020:

La siguiente es la lista de los usos clave de la tecnología para el 2020, según la Rand:

La energía solar barata; las comunicaciones inalámbricas rurales; el acceso a la información en cualquier tiempo y lugar; los cultivos genéticamente modificados; los ensayos biológicos rápidos; técnicas avanzadas para filtrar y purificar el agua; drogas de acción específica; vivienda barata y autosostenible.

Producción limpia en la industria; identificación por radiofrecuencia de mercancías y personas, RFID; vehículos híbridos; sensores generalizados para vigilancia; ingeniería de tejidos; métodos sofisticados de diagnóstico y cirugía; computadores en la ropa, y criptografía quántica.

Indicadores de Latinoamérica

El profesor Óscar José Mesa, Vicerrector de Investigación de la Universidad Nacional de Colombia, analiza el contexto latinoamericano para Colombia, con respecto al informe de la Corporación Rand:

"La capacidad científica y tecnológica se resume en una puntuación para cada país, que se obtiene de un promedio ponderado de varios factores: el ingreso medio per cápita, el número de científicos e ingenieros por cada millón de habitantes, el porcentaje del producto bruto invertido en ciencia y tecnología, el número de instituciones y de universidades de investigación por cada millón de habitantes, el número de patentes y una métrica del número de estudiantes de cada país que realiza estudios universitarios en los Estados Unidos.

En todas las categorías, Colombia tiene puntajes por debajo de la media mundial, excepto en el porcentaje invertido en ciencia y tecnología, y en el número de colombianos que estudian en los Estados Unidos, que está ligeramente por encima del promedio.

El promedio ponderado fue de -0,22, es decir, está por debajo de la media. También es inferior al de otros países latinoamericanos como Cuba, 0,11; Brasil, 0,10; Argentina, -0,09; Chile,  -0,11, y México, -0,14.

Cuba, en particular, nos supera en número de científicos y en el gasto en ciencia y tecnología. Según este indicador, los países más avanzados son Estados Unidos, 5,03; Japón, 3,08, y Alemania, 2,12. Los más atrasados son Haití, Corea del Norte, Eritrea y Chad, con indicadores cercanos a -0,51".

Gabriela Rodríguez Salgado, Unimedios

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.