Enterrado hasta el cuello fue hallado 'don Diego', el mayor capo del narcotráfico capturado

Enterrado hasta el cuello fue hallado 'don Diego', el mayor capo del narcotráfico capturado

Diego León Montoya fue delatado por un informante que dio la ubicación exacta de la finca donde se escondía en Zarzal, norte del Valle.

10 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

Montoya logró durante 7 años evadir el cerco de la Policía, el Ejército, la Armada y la DEA.

El jueves, el comandante del Ejército, general Mario Montoya, recibió una llamada del comandante del Bloque de Búsqueda en el Valle, que le informaba que por décima vez en los últimos dos meses volvían a tener noticias de la ubicación de 'don Diego' en la zona del cañón de Garrapatas (Norte del Valle).

Esa misma tarde, Montoya informó al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y desde ese momento empezó a andar la operación 'Simeón', que ayer terminó con la captura del narco más buscado por la justicia de Colombia y Estados Unidos en los últimos años.

El sábado pasado en la mañana, el jefe del Bloque de Búsqueda volvió a comunicarse con el general Montoya. La información era más precisa: "Está en un área de 40 kilómetros cuadrados, en alguna de las fincas entre Zarzal y La Tebaida. ¿Qué hacemos?", preguntó el oficial.

A partir de ese momento se definió que solo cuatro personas estarían al tanto del asunto: el ministro Santos, los generales Freddy Padilla (comandante de las Fuerzas Militares), Montoya y el coronel del Bloque de Búsqueda.

Ese mismo día se concentró a un grupo de 15 hombres de las Fuerzas Especiales en la sede de la III División en Cali.

"La operación estaba totalmente compartimentada y ni siquiera estos hombres sabían para qué se preparaban", le dijo Montoya a EL TIEMPO.

Transcurrieron 12 horas más y era imposible hacer la operación porque en la zona había 40 haciendas donde podría estar 'don Diego'.

Sin embargo, a las 2 de la tarde del domingo un grupo de inteligencia militar, con los datos suministrados por un informante cuya identidad sigue siendo un misterio, ubicó la hacienda en la vereda El Vergel.

Seis horas más tarde, el mismo informante dio el nombre de la hacienda donde estaba 'don Diego' con no más de 30 hombres: 'El Pital'. Desde Bogotá se le dio luz verde a 'Simeón' y 45 hombres, entre pilotos de la Aviación del Ejército y el grupo del Bloque de Búsqueda, se prepararon para el desembarco.

Para evitar que la operación se filtrara, como había ocurrido varias veces en el pasado, el Comando del Ejército ordenó desembarcar tropas en El Cairo, El Dovio y El Águila. Su misión era distraer la atención del segundo anillo de seguridad del capo.

A las 4:30 de la madrugada de ayer arrancó en firme la operación y 50 minutos después, a las 5:20, las Fuerzas Especiales desembarcaron en los corrales de la lujosa casa de campo.

Desde el helicóptero los soldados vieron que un hombre salía corriendo. Esa fue la pista que siguieron luego de que en la casa solo encontraron a un escolta, a un tío y a la mamá del capo.

"Las Fuerzas Especiales esculcaron la casa, pero 'don Diego' no apareció. Sin embargo, encima de la cama dejó abandonada su billetera. Allí había dos cédulas y una de ellas era la de Diego Léon Montoya", contó uno de los militares que participaron en el golpe.

"Los disparos contra la tropa no cesaban y ellos (los soldados) decidieron ir en la dirección de donde les disparaban", dijo la fuente.

Fue cuando se dieron cuenta de que había huellas por entre el monte y una señal de que uno de los pies era arrastrado. No cabía duda de que era el rastro de 'don Diego', quien quedó con un pie inmóvil luego de un accidente de tránsito en el Tolima.

Uno de los militares siguió la pista y tropezó con un montón de hojas. Resultó ser la cabeza de 'don Diego', que estaba literalmente enterrado en el suelo, en una caleta, y recubierto con follaje.

Montoya, uno de los 10 hombres más buscados del mundo por la DEA, la CIA y el FBI, y por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares, cayó en camiseta, calzoncillos y unos tenis sin amarrar.

Aún en el piso, Diego León Montoya se negó a caminar y tuvo que ser llevado casi a rastras hasta el helicóptero. Cuando ya lo iban a subir, su madre, una mujer sencilla y de unos 70 años, se abrazó de él y le gritaba a los soldados que su hijo no era malo, como decían en las noticias.

Con él fue capturado Francisco Javier Vélez. En la casa, además de sus familiares, estaba la novia de Diego Montoya. Su primera noche de capturado la pasó en el búnker de la Fiscalía, que permanece custodiado por Ejército.

"No hay duda: los resultados del trabajo de contrainteligencia y la depuración de la Fuerza Pública nos allanaron el camino", dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

Corte de Florida pide su extradición

Desde el 4 de noviembre de 1999, Diego León Montoya Sánchez es pedido en extradición por la justicia de Estados Unidos.

En un primer proceso, la corte del Distrito Sur de Florida lo acusa de concierto para importar cocaína y concierto para cometer el delito de lavado de dinero.

En otro caso, la misma corte lo sindica de delitos similares, y el 20 de abril del 2000 lo pidió nuevamente en extradición.

Fuentes de la Corte Suprema de Justicia informaron que a esta instancia no han llegado las acusaciones.

Sin embargo, voceros gubernamentales afirman que, tras la captura del capo, su extradición podría ser resuelta en menos de tres meses, pues dada la importancia de Montoya el Gobierno daría prioridad a este caso.

Los que faltan del cartel de los narcos más buscados

De la más reciente versión del cartel de los 12 narcotraficantes colombianos más buscados, expedido en octubre pasado, las autoridades nacionales e internacionales ya capturaron a cuatro hombres.

A 'don Diego' se le suman Juan Carlos Ramírez, 'Chupeta', detenido en Brasil hace mes y medio; Hugo Bernal, 'Iván', arrestado en marzo en Córdoba, y Eugenio Montoya, capturado por la Dijín en El Dovio (Valle), en enero pasado.

Quedan pendientes en el cartel, entre otros, Vicente Castaño Gil, Wílber Varela, Carlos Alberto Rentería y Miguel Mejía Múnera.

El grupo 'Los Machos' lo integran 450 hombres. Otros 150 trabajan directamente en el negocio de narcotráfico de 'don Diego', según las autoridades. El capo tenía bandas emergentes.

Captura de red de militares vulneró seguridad de 'Don Diego'

Según el comandante del Ejército, general Mario Montoya, la seguridad de 'don Diego' se vulneró cuando la propia contrainteligencia militar descubrió, a principios de junio, la infiltración de la mafia a varias unidades en el Valle.

Este escándalo, que fue revelado por EL TIEMPO a principios de agosto, dejó al descubierto la ayuda que el capo del cartel del norte del Valle recibía de oficiales de alta graduación.

También se supo que en tres oportunidades las operaciones que la Policía lanzó contra el narcotraficante se frustraron porque, al parecer, miembros de batallones en Cartago y Zarzal escondieron a 'don Diego' en vehículos militares y disfrazaron a sus hombres de soldados para que pudieran evadir el cerco policial.

En el proceso que se sigue por esta infiltración hay detenidos dos coroneles, cuatro mayores, dos capitanes y dos tenientes, además de tres suboficiales, sindicados de concierto para delinquir.

Las autoridades buscan al mayor retirado Juan Carlos Rodríguez Agudelo, quien según la Fiscalía es el jefe de seguridad de 'don Diego', además de ser el hombre que entrenó y armó una especie de 'fuerzas especiales' con las que el capo quería rescatar a su hermano Eugenio, preso en Cómbita.

Montoya: de razonero a capo de capos

A comienzos de los 90, Diego León Montoya Sánchez, nacido en Trujillo (Valle) el 11 de enero de 1958, no pasaba de ser un pequeño aliado del clan de las drogas de los hermanos Henao Montoya.

Su tarea en ese entonces, cuenta un oficial de la Policía, era traer base de coca desde el Putumayo hasta los laboratorios del Valle.

Sin embargo, con la desaparición de algunos capos Montoya subió en la jerarquía mafiosa y a mediados de esa década ya tenía una organización que se encargaba de todas las fases del negocio, asociada al clan Herrera, Iván Urdinola y Juan Carlos Ramírez, 'Chupeta'.

En 1999, cuando su nombre saltó a la luz pública, había exportado a E.U. cerca de mil toneladas de cocaína, estiman las autoridades. Incluso, ya lo consideraban el sucesor de Pablo Escobar.

"En el 2002 se distanció de socios como 'Jabón' y 'Rasguño' ", cuenta el oficial.

Para esa época ya era sindicado de numerosas muertes, como la masacre de 107 personas en Trujillo y de ordenar más de 500 asesinatos selectivos en su guerra con otros capos como 'Jabón'.

La persecución de la Policía arreció tras ser pedido en extradición.
La Dijín capturó en el 2003 a su hermano Juan Carlos -extraditado- y a comienzos de este año a Eugenio, otro hermano, detenido en Cómbita y también pedido por E.U.

La Policía Nacional informó que en los últimos tres años ha capturado a cerca de 230 personas de la organización ilegal de 'don Diego'.

REDACCIÓN JUSTICIA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.