Viejo, mi querido viejo...

Viejo, mi querido viejo...

Colombia entró en la lista de países que están abriendo espacio para el desarrollo de proyectos de vivienda para adultos mayores.

05 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

SÓLO CUANDO LES MOSTRÓ a sus padres un proyecto que su firma había hecho para una orden religiosa en Chía, Manuel Estrada se dio cuenta de que había una mina de oro para explotar. Un proyecto arquitectónico amable para cuando llegara la hora del retiro era el sueño de sus padres y por eso la idea de pensar la arquitectura en función de que los llamados adultos mayores o personas de la tercera edad puedan vivir en lugares apropiados y no tengan que abandonar su entorno familiar le quedó rondando en la cabeza.

Este concepto de complejos inmobiliarios destinados a jubilados está cogiendo impulso en España. Por ejemplo, la Compañía Española de Viviendas en Alquiler, CEVASA, tiene desarrollado un de proyecto vivienda con las comodidades de un hotel para los pensionados del norte de Europa.

Del mismo modo, Delphi 98, otra empresa española especializada en el tema, asesoró a uno de los proyectos pioneros en Medellín, dándole a los colombianos las herramientas para que éstos generen una franquicia para el resto del país, cuyo objetivo es hacer edificios de residencias para adultos mayores con servicios de club y hotel. "Iniciamos con el proyecto San Lucas, en el Poblado -explica la arquitecta Juana González de la firma Senior¿s Club S.A.- y ya nos compraron una franquicia para otro edificio en Oviedo; esperamos que  replique en Pereira, Cartagena, Barranquilla, Manizales y Bogotá".

El modelo está inspirado en los complejos residenciales de Florida y California que se han convertido en los destinos predilectos de los jubilados de Estados Unidos, con servicios especializados en ocio, comodidad, salud y transporte.

Proyectos similares se desarrollan en México, Argentina, Chile y Ecuador, y Colombia no se está quedando atrás y entró en la lista de países que están abriendo un espacio a la construcción de soluciones de vivienda para adultos mayores. Fue una semilla que sembró hace 30 años Pedro Gómez y Cía. con Plenitud, cerca de Unicentro en Bogotá, pero que entonces no dio el resultado esperado.

Las cosas han cambiado y hoy existen unos pocos proyectos arquitectónicos para la tercera edad, como Senior's Club en Medellín y Vivenza en los alrededores de Bogotá.

Con todos los fierros

Vivenza es un proyecto de EJM Ingenieros Arquitectos y Alzate Mejía Asociados entre Chía y Guaymaral y contempla no sólo vivienda -120 apartamentos, 20 villas y 56 casas para familias nucleares-, sino también zonas para caminatas y actividades al aire libre, canchas de tenis, capilla, biblioteca, salas de música, Internet, cine-club y televisión, gimnasio, piscina y sauna, además de espacios para talleres de arte o manualidades y eventos de cocina.

También incluye un centro comercial con locales, oficinas y consultorios para atender a los propietarios de las viviendas del sector y a una población estimada de 5.000 personas. "Vamos a sustituir la familia por el grupo porque lo que buscamos es que el adulto mayor tenga la oportunidad de divertirse, de hacer cuanto taller le interese, de bailar tango, cocinar... En fin, que se conserve activo y en forma", explica el arquitecto Óscar Alzate, de la firma Alzate Mejía Asociados y quien lleva trabajando en el tema desde hace 40 años y fue uno de los fundadores de Provida, un organización para la tercera edad. Se trata de romper con el estereotipo de que la vida del adulto mayor es improductiva y aburrida.

La mayor expectativa de vida y las mejoras considerables en su calidad explican por qué muchas personas mayores de 65 años viven en excelentes condiciones de salud, sin necesidad de cuidados especiales y en pleno uso de sus facultades físicas y mentales, y quieren vivir cerca pero no con sus hijos y sus familias. "En Europa y Estados Unidos hay ciudadelas enteras de ancianos pero nosotros no queremos eso -dice Estrada-. Queremos seguir en familia y estar cerca de nuestros viejos y se dan las condiciones para estar juntos pero no revueltos; la fórmula es ideal".

Muchos son viudos, sus hijos no viven en la ciudad o viven muy ocupados como para dedicarles mucho tiempo, los nietos no los visitan con frecuencia, la vieja casa de la familia les queda demasiado grande y se van quedando cada vez más solos lo que crea condiciones para que terminen aislándose. Por eso, si se cuenta con recursos, nada mejor que este tipo de proyectos.

Alzate asegura que es necesario garantizar en los proyectos para la tercera edad facilidades para las personas que aunque aún están en excelente estado físico, es previsible que con el tiempo vayan a presentar dificultades de movilidad. Por eso han diseñado rampas rugosas y ascensores y baños con puertas más anchas, para las personas que se movilicen en sillas de ruedas o con caminadores; pisos antideslizantes; espacios muy bien iluminados y delimitados también mediante contrastes de colores y texturas; pasamanos en las circulaciones; agarraderas en las duchas y sistemas de seguridad con cámaras y alarmas.

Se trata de hacer que la vida de los no tan jóvenes sea fácil, amable y cómoda. "La idea es ofrecer todas las facilidades necesarias para que el anciano pueda sentirse lo más independiente posible, pero lo suficientemente discreto para no hacerlo sentir enfermo", asegura el ingeniero Gustavo Martínez, subdirector técnico de Estudios y Diseños del Instituto de Desarrollo Urbano. No obstante, el horizonte de la enfermedad también es tenido en cuenta y por eso también ofrecen asistencia médica y servicio de ambulancias y de hospitales cercanos, además de enfermeras y trabajadoras sociales.

En todo el mundo están desarrollando este tipo de proyectos. Los arquitectos y urbanistas están conscientes de que la población mayor va en aumento y de que también es necesario pensar la ciudad y la vivienda en función de los adultos mayores. En este sentido, en Colombia algunos arquitectos están dando los primeros pasos.

PARA TODOS

El arquitecto Óscar Alzate asegura que las propuestas arquitectónicas  para la tercera edad tarde o temprano deben llegar a la vivienda de interés social. Por eso exalta un centro en el barrio La Gaitana, en Suba, para integrar a los adultos mayores a la comunidad. 

La idea es que la arquitectura y el diseño, en un marco de políticas sociales enfocadas a favor de los adultos mayores, pueden mejorar su calidad de vida sin enormes costos, manteniéndolos en forma inclusiva y sin riesgos dentro de su comunidad. Por ello, hace pocos días se llevó a cabo en Pasto, el Primer Congreso de Arquitectura para la Tercera Edad, organizado por la Fundación Guadalupe, centrado en cómo adecuar los espacios para resolver un problema que crece cada día más: el de los ancianos indigentes.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.