Vida de Sangrenegra, uno de los bandoleros más buscados de la década del 50, será llevada al cine

Vida de Sangrenegra, uno de los bandoleros más buscados de la década del 50, será llevada al cine

La película será dirigida por el antioqueño Víctor Gaviria y se grabará en el Líbano (Tolima).

31 de mayo 2007 , 12:00 a.m.

Los delitos de Sangrenegra comenzaron por un acto de venganza y mataba a sus vícitmas haciendo el 'corte franela'. Fue el asesino más buscado por 13 años y la máxima meta de cualquier oficial de alto rango. Esta es su historia.

"Llegó con sus hombres y me secuestró. Luego irrumpió en una casa y mató a todos sus ocupantes menos un niño, era un poco menor que yo. Me entregó un revólver y me dijo que lo matara o sino yo me moría. El arma era pesada y no me atrevía a jalar del gatillo. Entonces desenvainó su machete y me pegó en la cabeza. Podía sentir la sangre deslizándose. Me dijo que el próximo me quitaba la vida. Así que disparé. El niño cayó herido y me dijo remátelo. No fui capaz. Entonces él levantó su mano y de un solo golpe de su machete le quitó la cabeza".

Este escalofriante relato es tan solo uno de los muchos que aún se escuchan en el norte del Tolima y el norte del Valle sobre Sangrenegra.

Había nacido en el municipio de Santa Isabel. Su nombre real era Jacinto Cruz Usma, el menor de cinco hijos. Comenzó su carrera delictiva en 1951, cuando cobra venganza por la muerte de unos primos asesinados en la estación de Policía del Cairo, Norte del Valle, a manos de la Chusma. Mata al hijo del hacendado que había pagado por la muerte de sus familiares.

En ese entonces se une a Alma Negra, un temido bandolero a quien le gustaba imponer duras pruebas a sus hombres para permitirles el ingreso a su banda. Según cuenta la historia, un día Alma Negra le pidió a Jacinto Usma que matara a un hombre, le hiciera el corte franela y se tomara cinco tragos de sangre. Un desafío que Usma cumplió casi sin pestañear. Desde entonces su nombre se volvió casi que mítico.

La violencia partidista que se vivió en la época fue uno de factores que lo llevó a convertirse primero en seguidor de los conservadores, y luego de los liberales.

En la segunda mitad de los 50, cuando aparece el Frente Nacional, se convierte en un bandolero luego de rechazar la amnistía que había ofrecido el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla.

Sangrenegra ganó fama y renombre por el tristemente célebre 'corte franela'. Un brutal acto en el que acababa con la vida de sus víctimas haciendo una incisión de lado a lado de la garganta por donde extraía la lengua.

En varias ocasiones Sangrenegra unió sus 60 hombres con las bandas de otros míticos bandoleros como Desquite, Tarzán y Pedrobrincos, para realizar masacres.

Era un hombre celoso. Les quitó la vida a dos de sus compañeras sentimentales solo por sospecha. Tenía un temperamento irascible que le costó la vida inclusive a sus hombres. No admitía que le llevaran la contraria.

Su delgadez y rostro siempre joven escondían al asesino frío. Situación que lo salvó en más de una ocasión de caer en los retenes del Ejército.

La Policía lo persiguió durante 13 años. Entonces Sangrenegra encontró refugio en las montañas del Líbano y Santa Isabel.

Los militares de la época lo consideraban incapturable. Era la joya de la corona para la hoja de vida de cualquier oficial de alto rango que lo pudiera atrapar.

Sin embargo, fue el dragoniante de la Policía, William Molano Ramos, quien después de un año logró darlo de baja.

La hora de los traidores

Según el libro de Pedro Claver Téllez, La hora de los traidores, el recorrido criminal de Sangrenegra terminó a las tres de la tarde del domingo 26 de abril de 1964.

"...Yacía bocabajo, con las piernas y los brazos estirados, rígidos. El cuerpo presentaba varios impactos y los perros que lo habían derrumbado mientras huía le habían destrozado las pantorrillas, los muslos y lo habían castrado..."

La investigación de Cláver Téllez será la base para película sobre Sangrenegra que hará el cineasta Víctor Gaviria.

Tras su muerte, el cuerpo de Sangrenegra fue expuesto en Cartago, Cali e Ibagué. Fue visto por unas 50 mil personas.

Ahora solo queda el recuerdo. El lugar exacto donde fue enterrado nunca se reveló y según otros relatos tuvo un hijo con Lola Galvis, el cual se unió a las filas de las Farc en los años 80 y se convirtió en el jefe del frente 61 de las Farc. Bercelio Castro, hijo de Sangrenegra, fue capturado en abril, poniendo fin a las actividades delictivas que había heredado de su padre.

 

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