No pague los partes nacionales en cajeros, pues con estos no funciona el sistema electrónico

No pague los partes nacionales en cajeros, pues con estos no funciona el sistema electrónico

Por eso, cuando le pongan un comparendo, piense mejor en ir a hacer fila en un banco: en estos casos, es más seguro.

23 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

Suponga que va manejando por cualquier vía del país y de pronto comete una infracción que es percibida por algún agente de la Policía de Carreteras, de los que se encuentran a menudo en la orilla del camino. El agente lo obliga a detenerse, le informa de la violación y le impone un comparendo. Teniendo en cuenta que probablemente no transita con frecuencia ese camino, ¿dónde o cómo debe pagar esa multa correctamente?

Lo primero que no debe hacer es salir corriendo a cancelar su comparendo en el primer cajero electrónico que encuentre. Eso es un mito. Aún no hay un sistema electrónico ni de pago por Internet que permita este servicio en ningún punto geográfico del país.

Si quiere pagar su 'parte', tendrá que hacer fila delante de una ventanilla, ya que por el momento no existe otro sistema para saldar este tipo de deudas adquiridas al cometer una falta en las vías nacionales.

Además, debe realizar una serie de pasos antes de pagar, pues tiene que esperar a que su comparendo sea ingresado en un sistema nacional de información de multas (Simit) y luego, ante esta misma entidad, solicitar un recibo de liquidación de su infracción que se transforma en el comprobante de pago ante las entidades financieras y de control.

Desinformación y angustia

El común de la gente no sabe qué hacer frente a esta situación y cree que la cancelación de la sanción funciona de la misma forma que para los comparendos impuestos en Bogotá.

Si se le suma a eso, la angustia de que el valor de la multa se duplique, después de los tres días hábiles de impuesta, lo primero que hace la mayoría es irse con la copia del comparendo y tratar de pagar a como dé lugar para evitarse el doble cobro.

Pero esto trae como consecuencia más dolores de cabeza, ya que el pago nunca es registrado en el Simit (Sistema integrado de Información sobre Multas y sanciones por Infracciones de Tránsito), en donde aparecerá como deudor, aunque usted haya obrado de buena fe y haya cumplido a tiempo con su obligación, y sin que nadie le informe de ello.

Solamente cuando vaya a realizar un trámite de vehículos se enterará de su deuda y de la imposibilidad de llevar a cabo su diligencia.

Pero ¿por qué los cajeros electrónicos reciben el dinero y no se hace el descargue de la multa? Esto sucede por dos razones: primero, los cajeros están preparados para recibir consignaciones que van dirigidas a cuentas de la Secretaría de Hacienda Distrital, entidad encargada de recibir la plata en Bogotá y que es también la que luego traslada ese dinero a la Secretaría de Tránsito de la capital por concepto de las multas que se pusieron en las calles bogotanas.

Segundo, el Simit, que es en donde permanece el registro de la multa nacional, es una organización que se encarga de recoger la información que le brindan todos los entes de tránsito a nivel nacional y la comparan contra la entidad a la que se dirige el dinero de los comparendos en carreteras nacionales, que en este caso es la Federación Colombiana de Municipios.

Y como esta última sólo recibe el dinero por este concepto a través de dos entidades: AV Villas (Bogotá y en todo el país) y Bancafé (sólo en Bogotá), con las que tiene un acuerdo de pagos únicamente por ventanillas, nunca se hace un cruce de información, por lo que su pago no aparece como realizado y el deudor seguirá figurando en los listados de morosos con los que el mismo Simit informa a los organismos que aprueban los trámites.

Pero este no es el único inconveniente que deben sortear los infractores. Para que se pueda efectuar el pago deben superar dos obstáculos más: primero, que la multa haya sido ingresada en el centro de acopio de 'partes' de la Policía de Carreteras más cercana a la zona donde lo detuvieron y, segundo, que el infractor se acerque a un punto de atención del Simit o a la misma oficina local para solicitar una liquidación con su nombre, número de documento y un código de barras con la cual se puede dirigir a cualquier sucursal de los dos bancos y acreditar que efectivamente se efectúo el pago.

Lo primero se convierte en responsabilidad casi exclusiva de la persona que debe pagar, ya que en algunas ocasiones pueden existir demoras en la inclusión de la multa. La recomendación: no espere a que se cumpla la fecha límite, antes de tres días hábiles debe acercarse a cualquier Secretaría de Tránsito del país o a un punto de atención a usuarios del Simit (PAU) para que, con la copia del comparendo, lo ingresen en pocos minutos en el sistema. Una vez realizado esto, inmediatamente y ante la misma entidad, se debe solicitar la expedición de la liquidación para pagar. Una vez cancelado, ya podrá respirar tranquilo, pues en menos de tres horas su nombre desaparecerá de los indeseables listados.

A pesar de los avances de hoy, las multas en la carretera solo se pueden pagar por ventanilla y no por cajero electrónico.

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