Siete 'candidatos' esperan guiño de Álvaro Uribe para remplazarlo en la Presidencia

Siete 'candidatos' esperan guiño de Álvaro Uribe para remplazarlo en la Presidencia

Al anunciar que no correrá por un tercer período, el Mandatario colombiano abre la puerta de la sucesión.

04 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

A menudo, en tono de reflexión y en reuniones muy privadas, cuando se detiene en cualquier conquista trascendente de su gobierno, el presidente Álvaro Uribe suele exclamar con aire de preocupación: "¡Pero esto no se lo podemos dejar a cualquiera!".

Cuando dice esto, Uribe se pone circunspecto, pensativo. Y quienes mejor lo conocen saben que es un asunto que le preocupa muchísimo. Que lo trasnocha. No le es indiferente quién lo suceda en el poder.

Por ahora, parece haber quedado resuelta una duda: que Uribe no correrá por un tercer período en 2010. Por lo menos eso dijo esta semana en respuesta a la propuesta del industrial Julio Mario Santo Domingo de impulsar una nueva reelección suya.

Y de ser así, necesariamente hay que comenzar a mirar en su entorno. ¿Quién será el elegido? ¿Habrá guiño? ¿Prematuro?

Ha habido casos en los que Uribe ya se ha aventurado a examinar nombres. Y cuando se han dado esas circunstancias parece jugar a dejar que sus interlocutores construyan toda clase de hipótesis sobre las bondades y los defectos de sus posibles sucesores. Él solo pregunta. Si acaso un gesto inconsciente de su rostro o de sus manos delata lo que sus palabras callan.

Analiza. Indaga como si buscara con afán resolver un conflicto capital de su vida.

Pero Uribe no habla del tema en público. Ni quienes han compartido con él estas cavilaciones una y otra vez se arriesgan a poner la cara por una infidencia.

Tampoco es fácil establecer con total seguridad, a partir de comentarios sueltos hechos de tiempo en tiempo, por quién se la jugará Uribe. No hay una línea jerárquica estable que permita medir los afectos del mandatario por sus potenciales herederos, porque esa escala suele aumentar o disminuir según las circunstancias.

Lo que sí se conoce es la larga lista de aspirantes a tener su guiño para 2010: Juan Manuel Santos, Francisco Santos, Germán Vargas, Sergio Fajardo, Luis Alberto Moreno, (el ministro Andrés Felipe Arias, quien sueña con esa posibilidad), y otros a los que les podría caer de carambola como (¡sorpréndase!) el alcalde Luis Eduardo Garzón.

Aunque la mayoría de ellos trata a diario de granjearse el encanto del Presidente (inclusive de parecerse a él), ninguno lo acepta. Ninguno admite estar en la carrera por la sucesión. Podrían jurarlo. Todos aseguran estar concentrados solo en sus tareas gubernamentales, pero no es así. Adentro la pelea es intensa.

Posibles sucesores

Muchas veces, como la noche de su reelección, Uribe fue pródigo en elogios para Francisco Santos. Se ha referido a él como un hombre "leal", "bueno", cercano a sus afectos, lo que hace pensar a algunos -inclusive al mismo Santos- que podría tratarse de una seña. Al Vicepresidente le interesa el asunto y habla de él en privado, pero, como los demás, estudia el momento, la estrategia y no pierde oportunidad para visibilizarse ante la opinión.

Lo mismo ocurre con Juan Manuel Santos, ministro de Defensa (primo del Vicepresidente). El solo nombramiento en ese cargo fue un claro mensaje en esa dirección y una notificación a Germán Vargas -piensan muchos-, quien había acariciado esa posición durante años. Nadie discute hoy su jerarquía en el Gobierno. Más que un subordinado, el Mindefensa es hoy un interlocutor del Presidente.

El camino espinoso y desafiante que Germán Vargas ha recorrido en el uribismo pone en peligro el guiño presidencial a su favor. Vargas no solo se ha enfrentado al Presidente, sino que ha tratado de aliarse con la oposición en su contra. Como cuando intentó arrebatarle las mesas directivas y varios organismos de control a la coalición uribista, en julio pasado, en cuyo empeño fue derrotado.

Hasta hace un tiempo, Uribe veía al alcalde Sergio Fajardo con algunas reservas. Inclusive como rival. Pero, si Uribe decide no aspirar a un nuevo período, Fajardo podría estar entre los posibles depositarios de su confianza. A Uribe le gusta lo que Fajardo ha hecho en Medellín.

Hay un hombre que está en el corazón de Uribe: Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano (BID). 'Morenito', como se le conoce, nació en el pastranismo, pero hoy es una ficha clave en el tablero uribista.

Y, aunque parezca increíble, el alcalde Luis Eduardo Garzón, quien fue elegido desde la otra orilla de Uribe y de quien se creía que sería su gran opositor, es un hombre que goza de su respeto. Uribe ha llegado a asentir que, a lo mejor, Garzón no lo haría mal como Presidente. Y por imposible que parezca, un apoyo suyo no se puede descartar.

Y, por último, hay un hombre que sueña con ese guiño: el ministro Andrés Felipe Arias, que habla como Uribe, se viste como Uribe, camina como Uribe, se ríe como Uribe y cree que piensa como Uribe.

EDULFO PEÑA
REDACTOR EL TIEMPO

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