Víctimas de paramilitares siguen dando sus versiones, en el Llano

Víctimas de paramilitares siguen dando sus versiones, en el Llano

Como parte del proceso de justicia y paz, que se inició el pasado 22 de enero, habitantes de la región exponen crímenes cometidos por los bloques Centauros, Héroes del Llano y Guaviare.

01 de febrero 2007 , 12:00 a.m.

Isabel* nunca podrá olvidar que sus hijos de seis y tres años en la noche se quedaban dormidos en el piso, mirando por debajo de la puerta con la esperanza de que su papá llegara en cualquier momento a la casa.

Ya han pasado 15 años y José* no ha regresado a casa. Desapareció el 15 de diciembre de 1991 cuando salió de Villavicencio con destino al sitio Los Japoneses en Puerto Gaitán.

Paramilitares le contaron a Isabel que a su esposo lo tenían secuestrado por auxiliar a las Farc y guerrilleros le dijeron que los 'Carranceros' lo bajaron del carro en el sitio La Balsa, cerca a Puerto López, lo amarraron, le dieron dos tiros en la cabeza y lo enterraron por la vía a los Japoneses, pero que no podían contar el sitio exacto porque mataban al informante.

La familia de Isabel hace parte de la larga lista de víctimas de los paramilitares en el Llano.

Con la recepción de las versiones de las víctimas en el Llano, se adelanta un proceso contra 326 de los 3.083 desmovilizados que hacían parte de los grupos de Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada (Acmv).

Hasta la fecha 35 víctimas han dado su versión ante el grupo satélite de la Fiscalía en Villavicencio, y el 27 de febrero se iniciará la audiencia para conocer las versiones de los jefes de las Acmv, así como la búsqueda de fosas comunes.

Pero Isabel se niega a presentarse ante la Fiscalía. Cuando quiso denunciar la desaparición de su esposo ante un juez de Puerto Gaitán la amenazaron.

"Yo no quiero nada de lo de ayer. Un papá no se paga con plata", afirma. Tampoco quiere que le devuelvan el hotel y la finca que perdió en los seis meses siguientes a la desaparición de su esposo, cuando tuvo que salir del pueblo con sus dos hijos acosada por las amenazas de paramilitares y guerrilleros.

Lo último que perdió fue la maleta de la ropa cuando salió huyendo de Puerto Gaitán a Bogotá.

Isabel recuerda que los primeros años de la desaparición de José fueron muy dolorosos.

Al niño de tres años le daban rabietas cuando alguien se comía el bocado que dejaba en el plato para su papá, y tuvo que buscar ayuda profesional para su hija a los 10 años porque se negaba a aceptar la ausencia de su padre. Les decía a sus amigas que su papá viajaba y que sólo estaba en casa los fines de semana.

La fortaleza y dedicación al trabajo le permitieron a Isabel vencer los miedos, superarse y sacar adelante su familia. Validó el bachillerato, se tituló como abogada y hoy ocupa una importante posición en la ciudad. Allí trabaja 18 horas diarias, como lo hace desde que no está José. Se siente orgullosa de lo responsables e independientes que se criaron sus hijos.

Su hija ya tiene 20 años, es cajera de un banco, estudia administración de empresas y le dio una nieta que hoy tiene cinco años. Su hijo tiene 17 años y tras graduarse de bachiller se encuentra en Canadá perfeccionando el inglés.

Isabel dice que "lo único que podría pedir es que me devuelvan el cuerpo de José, aun cuando sería muy doloroso porque uno quisiera huir de esa realidad, pero después de tantos años, sería sano para poder finiquitar un duelo, porque por más que uno sepa que está muerto uno siempre guarda una última esperanza".

* Los nombres fueron cambiados.

Fiscalía: van cerca de 140 víctimas

Hasta ahora hay unas 140 víctimas de los paramilitares en el Llano, según las versiones que ha recibido el grupo satélite de la Unidad de Nacional de Fiscalías para la Justicia y Paz en los 20 días que completa hoy esa labor en Villavicencio.

La fiscal V delegada ante el Tribunal de Justicia y Paz, Elba Beatriz Silva Vargas, dijo que han recibido 35 testimonios y que cada uno de ellos tiene un promedio de entre cuatro víctimas de hechos violentos. Varios de los casos reportados son nuevos y la mayoría son por homicidios, desapariciones y pérdida de bienes.

La recepción de los testimonios se extenderá hasta el 16 de febrero y se realiza en la sede de la Fiscalía ubicada en la Octava Etapa de La Esperanza. Quien por razones de seguridad no quieran ir hasta esa dependencia se puede comunicar en los teléfonos 6634717 ó 01800091699 y los funcionarios de la Fiscalía se desplazarán hasta el lugar que la persona indique, sin importar la distancia. Si el caso es reportado como de alto riesgo, la Fiscalía cuenta con un programa de protección a víctimas y testigos que permite brindar garantías para que cuenten el caso.

El jefe de la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, Luis González León, recordó que las víctimas no necesitan de intermediarios ni de pagar ningún costo para rendir sus versiones y que en caso de necesitar un abogado acudan a la Defensoría del Pueblo para que los asesore, también sin ningún costo.

A la recepción de versiones se suma la labor de un grupo especializado en búsqueda de fosas y restos óseos humanos dirigido por un fiscal que en todo el país ha encontrado 500 cuerpos y en el Llano se han hallado dos, aseguró la fiscal Silva Vargas.

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