Cineasta y escenógrafo italiano Franco Zeffirelli lanza escandalosa autobiografía

Cineasta y escenógrafo italiano Franco Zeffirelli lanza escandalosa autobiografía

"Soy homosexual, pero no gay", dice el anciano, que además renace, entre triunfos y lágrimas con el estreno esta semana, en La Scala de Milán, de su colosal versión de 'Aída', de Verdi.

08 de diciembre 2006 , 12:00 a.m.

A los 83 años, el director y decorador de cine, teatro y ópera italiano, que inició su carrera con el gran Luchino Visconti, primero como actor y después como ayudante en diversas producciones cinematográficas, teatrales y operísticas, estremecía anticipadamente al selecto público del templo milanés con la puesta en escena de una Aída fastuosa, 'hollywoodiana'. Una obra con escenas abrumadoras y trompetistas que tocan la Marcha mientras están suspendidos en el aire.

La dirección musical es de Riccardo Chailly. "Es la Aída de todas las Aídas", la definió el cineasta italiano, quien ha puesto en escena cinco veces la célebre ópera.

Al término de la representación, se realizó una fiesta con 750 invitados, para la cual fueron contratados 40 cocineros.

Los 140 privilegiados apasionados que pudieron adquirir las entradas no reservadas, de las cerca de 2.000 a disposición, tuvieron que permanecer tres días frente al teatro para comprar una boleta.

Su autobiografía

Pocos días antes, con ocasión del lanzamiento de su densa autobiografía, el célebre cineasta se había abandonado a recuerdos dolorosos mezclados con anécdotas y confesiones medio escandalosas.

"Soy homosexual, pero no gay, una palabra que odio, que es ofensiva y obscena", escribió en el libro.
Católico y conservador, Zeffirelli nació en Florencia el 12 de febrero de 1923. Llamado el 'bastardito' por la esposa de su padre, un rico comerciante de telas y Don Juan que lo concibió con una costurera de éxito casada con un abogado, Zeffirelli tuvo una niñez difícil.

"Mi madre encabezó el funeral de su marido embarazada de otro: un escándalo terrible. Como no podía darme el apellido del marido, ni de su amante, escogió el nombre del aria de Idomeneo de Mozart:Zeffiretti, que adoraba. Un error al trascribirlo en el registro lo transformó en Zeffirelli, cuenta. 

Rubio, ojos azules, mundano, el cineasta denunció que fue acosado sexualmente de niño por un fraile. "Quedó satisfecho después de realizar su deseo escondido con el simple contacto de mi cuerpo... Después se precipitó al confesionario llorando de arrepentimiento", afirma en el libro. 

"Con Visconti viví un amor atormentado, roto, pero nunca apagado. Para mí, Luchino era el modelo de todo lo importante", sostiene Zeffirelli, quien recuerda también su amor y admiración por María Callas, "la única mujer de la que estuve enamorado".

Saltó a la fama gracias a una producción de 'Romeo y Julieta'. Entre sus mayores éxitos figuran la producción para televisión 'Jesús de Nazaret' (1978) y las óperas filmadas 'La Traviata' (1982) y 'Otello' (1986).

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