Pagó su vivienda y al tratar de venderla le dijeron al comprador que había una hipoteca en mora

Pagó su vivienda y al tratar de venderla le dijeron al comprador que había una hipoteca en mora

Le pasó a Henry Bayona, quien expone su caso como lección para otros. "Al firmar la escritura de compraventa, en la notaría dijeron que la deuda correspondía a una hipoteca de mayor extensión".

30 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Esto quiere decir que -a pesar de que él canceló su deuda-, el constructor (Ingeniarco, en este caso) nunca le pagó al banco el préstamo que pidió para iniciar la obra porque usó el dinero para pagar intereses. Hoy mantiene un acuerdo de reestructuración donde el apartamento continúa como garantía.

Esto es un 'coletazo' de la crisis de la década pasada

De hecho, durante la época de 'vacas flacas' muchas empresas colombianas se vieron obligadas a acogerse a Ley 550 para acordar un plan de pago con sus acreedores y no declararse en quiebra. Ahora, para el caso que nos comete, si Ingeniarco no paga, Colmena está en libertad de embargar y rematar el apartamento.

La Ley de Vivienda 546 de 1999 intentó solucionar estos problemas prohibiendo que los notarios corran escrituras hasta que el constructor no levante la hipoteca de mayor extensión.
Sin embargo, los compradores de bienes usados deben estar atentos a las anotaciones del certificado de Registro y leer cada una para saber si existe algún compromiso sin cancelar.
Esta es la única forma de evitarse 'dolores de cabeza'.

Debía más de 4.000 millones

"Nosotros estamos haciendo esfuerzos por responderles a los compradores por eso no nos 'volamos' ni liquidamos como sucedió con muchos otros constructores. Hay municipios completos acogidos a la Ley 550", explica Mauricio Martínez, gerente de Ingeniarco.

"Si cerramos, los bancos les van a quitar los apartamentos a los compradores y estamos luchando por salvar la empresa. El bien aún no se ha liberado porque hay un acuerdo donde la prioridad en los pagos la define el comité de vigilancia (conformado por los representantes de los acreedores) y el primer lugar lo tiene la DIAN.


"Luego están los compromisos laborales y les siguen -en su orden- los hipotecarios, los contratistas, los proveedores y los prestamistas. En cuanto a los prestamistas, la Ley le da prelación a aquellas entidades que aún confían en nosotros y que nos prestan para nuevos proyectos.

"Con las utilidades se van pagando las deudas y así se van liberando los predios en garantía. Empezamos con 60 apartamentos, con deuda por 1.460 millones, en AV Villas, quedan 12.

"Como Colmena no financió ninguna obra nueva está en segundo lugar, allí aún se deben 450 millones garantizados con 12 apartamentos que se irán liberando paulatinamente. Esperamos que el bien del señor Bayona quede libre en unos 20 meses. La deuda inicial era de más de 4.000 millones de pesos, ya nos falta poco, el cronograma de pago finaliza el 31 de diciembre de 2009", concluyó Martínez.

ÍNGRID MORA
Redactora de EL TIEMPO

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