Carrera contra el tiempo en el Congreso por ley que regula empresas con problemas económicos

Carrera contra el tiempo en el Congreso por ley que regula empresas con problemas económicos

Si el 29 de diciembre no ha sido aprobado el proyecto para modificar la Ley 550, la empresas con problemas tendrán que recurrir a la figura del Concordato, que existió hasta 1999.

29 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Pero como el Concordato es calificado por muchos expertos como una herramienta obsoleta para salvar a las empresas, los ponentes del proyecto están apurando el paso en el Congreso para garantizar que se expida la nueva ley en el plazo previsto.

Fernando Tamayo, uno de los ponentes del proyecto, dice que "no se puede dejar a las empresas en el aire. Estoy plenamente seguro que la Plenaria de la Cámara también aprobará el proyecto y el 20 de diciembre ya tendremos una nueva ley para que las sociedades se salven y superen los problemas monetarios".

Voceros de la Superintendencia de Sociedades también están confiados en que en los próximos 15 días estará definido el futuro de la Ley de Insolvencia.

Un funcionario de la entidad afirma que no hay nadie que se oponga en el Congreso, pues "el nuevo proyecto modifica prácticamente toda la ley y corrige vicios de fondo que hacían lentos y costosos los procesos".

Igualmente, hay quienes opinan que es responsabilidad del Gobierno y del Congreso definir esquemas de protección para las empresas y asegurar que tengan mecanismos de defensa una vez entre a regir el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos.

Es de aclarar que si bien la ley cobija en algunos aspectos a quienes ya están en la 550, no cambia en nada la situación de 150 empresas que todavía están en el Concordato.

Dentro de los principales cambios que incorpora la Ley que cursa en el Congreso están los sistemas de pago. Actualmente se trabaja con subasta, sesión de bienes y dación en pago, cuyos gastos se suman a la liquidación.

En el futuro, si se aprueba la nueva ley, sólo habrá dos opciones a la hora de liquidar las empresas: la venta directa en un tiempo límite o la adjudicación de bienes. No será necesaria la escritura pública, sólo bastará un documento (auto) que se registrará en la oficina de Instrumentos Públicos y el costo será mínimo.

Lo anterior quiere decir que se acaban las subastas públicas de las empresas. Otro aspecto para destacar es que todos los bienes, incluso los que existan en el exterior, quedarán protegidos por la ley.

Se exigirán paz y salvos para entrar

Uno de los requisitos para declararse insolvente y acogerse a la ley es estar al día con la Dian en las retenciones de tipo laboral. Se considerará delito el hecho de que se utilicen los recursos descontados a los trabajadores para cubrir otros compromisos.

Igualmente, las empresas tienen que estar a paz y salvo en el aporte a las pensiones, el pago de las cesantías y la cuota mensual para cubrir la salud de los empleados. Lo único que podrán deberles a los trabajadores es el salario (más de tres meses), siempre y cuando la deuda sea el 10 por ciento o más del pasivo total de la empresa. El proceso se hará ante un juez.

Sanciones

Los promotores que seguirán cada proceso de reorganización tendrán nombramiento público (actualmente se eligen de común acuerdo entre las partes). Se les exigirán varios requisitos y deberán cumplir un cronograma. El incumplimiento en las fechas o en las normas tendrá sanciones y el promotor podrá, incluso, ser inhabilitado del cargo.

Menos tiempo para lograr acuerdos

En el actual Acuerdo de Reestructuración, cuando las empresas se acogen a la Ley 550 entran en un proceso en el cual pueden pasar varios años antes de que se pacten los acuerdos de pago.
"Es muy incierto", dice Fernando Tamayo.

Con el Acuerdo de Reorganización el tiempo límite para hacer el acuerdo y empezar a cumplirlo es de ocho meses. Luego de este tiempo se decretaría la Liquidación Judicial que hoy se llama Liquidación Obligatoria.

Marcha atrás a liquidación

Las sociedades que actualmente están en liquidación tendrán una segunda oportunidad. La nueva ley les abre la posibilidad de dar marcha atrás y solicitar de nuevo la Ley de Reorganización, siempre y cuando prueben que sus unidades productivas están funcionando y que existe la posibilidad de hacer acuerdos de pago.
A accionistas se les pagará aL final

Dentro de los cambios que tendrá la Ley 550 se crean mecanismos para que las deudas a los accionistas, directivos de la empresa, familiares y socios sean canceladas al final del proceso.

Estos créditos deberán estar registrados en los libros de contabilidad desde el mismo momento en que fueron causados. Sólo cobijará los nuevos procesos.

Las interesadas tendrán que presentar un plan de salvación y hablar previamente con sus acreedores.

ADRIANA CAMARGO GANTIVA
REDACCIÓN ECONÓMICA

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