Así funcionarán las 12 'ministerios' en las que se organizarán las 64 entidades del Distrito

Así funcionarán las 12 'ministerios' en las que se organizarán las 64 entidades del Distrito

Hacer más, en menos tiempo y sin necesitar más burocracia es el objetivo de la reforma administrativa, aprobada el lunes en la noche la plenaria del Concejo de Bogotá.

28 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

De los 12 sectores, tres de ellos son nuevos: Movilidad, Hábitat y Desarrollo Económico.

Por ejemplo, el tema de movilidad no seuirá disperso en al menos tres entidades, como actualmente ocurre con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la Secretaría de Tránsito y TransMilenio (TM).

En su lugar, a partir del primero de enero, funcionará la Secretaría de la Movilidad que se encargará de planear y elaborar políticas (en temas como reducción de sobreoferta del transporte público o asignación de rutas a través de licitación), las cuales serán ejecutadas o bien sea por el IDU o TransMilenio.

El secretario General de la Alcaldía, Enrique Borda, da otro ejemplo con el tema del empleo. "Hoy en día es manejado por cinco entidades, entre ellas Planeación, Bienestar Social y Gobierno.
Ahora esa política estará en cabeza de la Secretaría de Desarrollo Económico", explica Borda.

El secretario de Gobierno, Juan Manuel Ospina, dice que se trata de acabar con la duplicidad de funciones para optimizar el recurso humano.

Saldrán unos empleados

El Distrito insiste en que esa reingeniería no significará un recorte de nómina, que actualmente es de 53.000 empleados, incluidos los cerca de 30 mil docentes.

Sin embargo, la reforma administrativa tampoco garantiza que
sigan todos los actuales empleados.

Al menos eso ocurrirá con la inminente liquidación de la Secretaría de Tránsito donde hay 281 personas, 84 de ellas en carrera administrativa y los restantes en provisionalidad o en cargos que son de libre nombramiento.

De ese total, tienen garantizado el puesto quienes cumplan con el nuevo perfil requerido para los cargos y que puede estipular título profesional, una maestría y años de experiencia.

"Todos serán escogidos por meritocracia", explicó ayer el alcalde Luis Eduardo Garzón.

Además de las nuevas secretarías de Movilidad, Hábitat y Desarrollo Económico, se transformarán 11 de las actuales entidades.

Por ejemplo, el Departamento de Bienestar Social (Dabs) en Secretaría de Integración Social y el Departamento Administrativo del Medio Ambiente (Dama) en la Secretaría de Ambiente.

Estos movimientos obligarán a que unos sectores, como el de Movilidad, requieran más recursos de los que inicialmente había presupuestado el Distrito en el proyecto que ya está discutiendo el Concejo con miras al 2007.

Entonces, ¿de dónde saldrá la plata para garantizar el funcionamiento de las entidades nuevas y de las reformadas?
Hay dos opciones. La primera, que el Concejo le dé facultades a la Alcaldía para realizar una 'armonización presupuestal' y la segunda es que sea el cabildo el que la realice.

El proceso de transición entre la actual y la nueva estructura no generará traumatismos en la atención a la ciudadanía, en trámites como expedición de licencias.

Al alcalde Garzón le esperan semanas tan maratónicas como las vividas durante tres meses de debates en el Concejo. En las próximas semanas deberá expedir los decretos reglamentarios para garantizar que el revolcón no se quede en el cambio de nombre de las entidades. Ayer Garzón ya dio el primer paso al nombrar a tres mujeres en algunos de los 'ministerios' claves.

Los pasos que faltan para poner en marcha la Reforma

1. En un plazo máximo de 10 días hábiles, según el Estatuto Orgánico de Bogotá, el alcalde Luis Eduardo Garzón deberá sancionar el proyecto de Acuerdo aprobado por la plenaria del Concejo.

2. Casi paralelo a la sanción del Acuerdo, se expedirán los decretos reglamentarios. Los primeros tendrán que ver con la liquidación de Tránsito y la creación de la de Movilidad que estará en la cra. 37 con calle 13.

3. De ahí en adelante el gobierno distrital, según el texto de la reforma, tendrá máximo 6 meses para definir funciones y poner en marcha toda la nueva estructura administrativa.

Cara a cara por la Reforma del alcalde Luis Eduardo Garzón

Dos concejales, uno que votó a favor y otro en contra de la reforma, explican qué gana y qué pierde la ciudad con los nuevos cambios administrativos que se avecinan para el Distrito.

Gilma Jiménez: "Bogotá gana institucionalidad, porque dividir el Distrito en sectores hace que sea más organizado y tenga más planeación e inversión racional. En el esquema actual, por ejemplo, siete entidades distintas desarrollan políticas de empleo. Con la reforma, la Secretaría de Desarrollo Económico Industria y Turismo canalizará esos recursos en un solo sector. Algo similar ocurrirá con la Secretaría de la Movilidad. No obstante, si esto no se acompaña de actos administrativos de fondo, el cambio solo será nominal. El balón está en la cancha de Garzón. Ojalá que no vea esta aprobación solo como una ganancia política y pueda corregir los errores de su administración. Lo claro aquí es que los cambios no solo serán de nombre sino de fondo".

Jorge Durán Silva: "Voté en contra de la reforma por aspectos legales, pues si no se cambia el decreto 1421 (Estatuto Orgánico de Bogotá) no hay tal reingeniería. Aquí solo se hizo una una fusión de entidades. Si querían eliminar la STT lo hubieran podido hacer a través de un proyecto de acuerdo. La ciudad pierde porque esta reforma fue desarrollada de forma irresponsable por la administración. Voy a demandar la iniciativa del gobierno distrital ante el contencioso con otros concejales que como yo votamos en contra. También pierden los empleados del Distrito (53 mil) porque aunque dicen que no habrá despidos la realidad será otra. Además, ¿qué harán con la nómina paralela de 18 mil personas?".

Queda faltando la descentralización

En medio de la discusión del pasado lunes en el cabildo de Bogotá, los concejales que apoyaron la reforma -como Bruno Díaz (Polo Democrático) y Carlos Orlando Ferreira (Cambio Radical)-, e incluso los que la votaron negativamente, coincidieron en afirmar que a la iniciativa que le cambiará la cara al Distrito le falta algo: la descentralización administrativa.

Esto significa darles mayor autonomía y más poder de ejecución y decisión a la hora de manejar los recursos a las 20 localidades de la capital. Y también acabar con las Unidades Ejecutivas Locales (UEL).

Aunque este punto había sido presentado inicialmente por el Distrito en su proyecto de reforma, fue retirado porque el Congreso estudia actualmente un proyecto de ley para reformar el Estatuto Orgánico de Bogotá. Además, la bancada liberal del Concejo también planteó la posibilidad de una elección popular de alcaldes locales.

Juan Manuel Ospina, Secretario de Gobierno, indicó que a partir de hoy su despacho se encargará de estudiar y determinar las funciones de las 20 alcaldesas locales en el marco de la nueva reforma.

Las respuestas de Enrique Borda

¿Qué procedimiento sigue en la reforma tras la aprobación en la plenaria del Concejo?

En el caso de la Secretaría de Tránsito y Transporte ( STT) se va a suprimir la planta de personal y se crea una nueva planta a la que pasarán quienes cumplan con los requisitos fijados en los nuevos perfiles profesionales. En la de Movilidad habrá cerca de 300 cargos (actualmente en Tránsito hay 281). Vamos a necesitar más ingenieros, más técnicos. Para las entidades que serán reorganizadas se hará un traslado horizontal de los funcionarios y empleados.

¿La reestructuración podría ser utilizada para aumentar la burocracia en el Distrito?

La reforma administrativa aprobada por el Concejo no significa más burocracia, sino por el contrario, optimización de los recursos públicos, más funcionalidad y fortalecimiento institucional. Con la nueva estructura lo que se busca es una mayor coordinación entre las entidades distritales para responder de manera más eficiente al ciudadano y prestar un mejor servicio público.

¿Cómo se va a garantizar que en una entidad terminen 'los mismos con las mismas'?

Se van a fijar nuevos perfiles en los cargos de la nueva estructura. Se va a hacer énfasis en las competencias laborales, las habilidades y los conocimientos. La selección de personal, cuando en la entidad no haya una persona que reúna los nuevos requisitos, se hará a través de un concurso público o proceso de meritocracia. En algunos casos habrá gente que salga porque no cumple con los nuevos requerimientos.

REDACCIÓN BOGOTÁ

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.