Nota de la semana / El manejo de las basuras (II)

Nota de la semana / El manejo de las basuras (II)

Carlos Burgos Moyano

20 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.
En razón de la práctica que durante los diez años de su existencia ha venido utilizando Bioagrícola para la eliminación de las 300 toneladas diarias de residuos sólidos que produce la ciudad, el relleno sanitario ha adquirido, en el ámbito local, la connotación de única solución viable, a tal punto que cuando se aborda el tema en los medios de comunicación, brota espontáneo el espectro del relleno, asociado hoy a la distancia de su futura ubicación: el kilómetro 18.

En estos diez años la concepción del relleno ha evolucionado. Ya no se concibe como el depósito final de las basuras que, así como llegan revueltas en el vehículo recolector, se descargan en las llamadas celdas de compactación para ser incorporadas al terreno con la ayuda de un buldózer (como lo registran las fotos que publica la prensa), sin un proceso de clasificación o selección previo, porque el que allí se cumple (sobre la marcha), en una forma manual y en el suelo, no pasa de ser un remedo de reciclaje, ya que en ese sitio los preceptos legales no permiten la presencia de recicladores.

Hoy se proyectan como destino final, plantas modernas técnicamente dotadas para la selección y aprovechamiento económico de los desechos, en un proceso que se inicia en los hogares y en los sitios donde se producen las basuras, con su clasificación en la fuente: separar de la materia orgánica o desechos de cocina, lo que pueda ser reutilizado (cartones, papeles, plásticos, vidrios, hojalata, cueros, etc) y entalegarlos por aparte. Una tarea que en la actualidad no se estimula, porque en los vehículos recolectores de la empresa se revuelven todas las basuras. Los llamados recicladores ponen su cuota con una selección incipiente, sobre los andenes de la calle, en condiciones antihigiénicas.

El resto del proceso se debe ejecutar en la planta, donde los vehículos recolectores descargan las basuras en una tolva, para ser colocadas en bandas transportadoras sobre las cuales un personal capacitado cumple la labor de clasificación y selección de los residuos sólidos. Se recupera lo que pueda ser reutilizado o transformado en otro producto para su aprovechamiento económico en un alto porcentaje (superior a 90%) y la materia orgánica resultante, ya depurada, se somete a un tratamiento bacteriológico para acelerar su descomposición y convertirla en abonos de calidad. De un problema sanitario ambiental se hace el tránsito a una fuente de ingresos económicos.

Un destino final de esta naturaleza es menos agresivo para el medio ambiente y menos exigentes serán los requerimientos administrativos para su funcionamiento. En Lausanne (Suiza) acaban de inaugurar una moderna planta en la zona urbana.
Se requiere un cambio de mentalidad, tanto en la empresa que tenga a su cargo la prestación del servicio de aseo, como en la ciudadanía, mediante una labor pedagógica en los hogares y en los centros educativos. Y de parte de las autoridades locales y ambientales, la expedición de un Plan de Gestión de Residuos Sólidos que viabilice su aprovechamiento y abra espacios para las entidades interesadas en prestar su concurso técnico y económico para la modernización de este servicio.

Carlos Burgos Moyano, burgosmoyano@hotmail.com 

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