Atando cabos: Escándalo 'para': fantasmas del pasado y lecciones para el presente

Atando cabos: Escándalo 'para': fantasmas del pasado y lecciones para el presente

18 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

El informe de la Comisión de la Verdad sobre el holocausto del Palacio de Justicia revelado esta semana, 21 años después de los hechos, debió dejar pensando a más de uno en medio del escándalo por vínculos de políticos con los paramilitares. La lección es clara: si una sociedad no enfrenta los fantasmas del pasado estos, sin falta, seguirán espantándola indefinidamente.

Y Colombia ha dejado varios fantasmas sueltos. El presidente Álvaro Uribe mencionó algunos que no se han aclarado: la alianza de instituciones del Estado con los 'pepes' en contra de Pablo Escobar; la prohibición de la extradición en la Constitución de 1991; las relaciones de sectores de la dirigencia política con el M-19, el Eln, el Epl y las Farc.

Pero esos no son todos. Le faltaron, por ejemplo: la alianza de parte de la clase política con el cartel de Medellín en los años 80; el genocidio de la Unión Patriótica; el asesinato de cuatro candidatos presidenciales; el 'narcomico' contra la extradición en la reforma constitucional de 1989; y la salida de control de las Convivir.

Para algunos opositores la mirada al espejo retrovisor por parte del presidente Uribe fue una forma de distraer la atención sobre un escándalo que por ahora solo afecta a su grupo político, el uribismo. Pero la alusión a fantasmas del pasado cuando estamos ante la posibilidad de develar uno tenebroso del presente -los nexos del paramilitarismo con política- tiene lógica.

El país está a la expectativa de saber si la decisión de la Corte Suprema de Justicia de capturar a tres congresistas es un primer paso para que se logre lo que el presidente Uribe pidió el viernes, que se conozca toda la verdad.

Buena parte del país político tuvo alguna relación con los grupos paramilitares en varias regiones del país. Sin embargo esa relación tuvo manifestaciones distintas. En algunos casos puede haber sido una alianza total que desencadenó inclusive masacres. En otros lo que seguramente hubo fue un visto bueno de las Auc para que los dirigentes pudieran hacer política en regiones controladas por los ilegales. Y finalmente, sin duda, hubo políticos que actuaron intimidados.

Es decir que, en teoría, de unos casos debería surgir una responsabilidad penal que derivaría en una responsabilidad política y en otros se tratará solamente de la política.

¿De qué depende de que el país pueda atrapar este fantasma y cuál puede ser el obstáculo esta vez?

Sin duda, dependerá de la Corte Suprema. Del apoyo que esta reciba por parte de los órganos de investigación del Estado y de la opinión pública y de su capacidad para recopilar las pruebas que le permitan armar casos sólidos. Y eso no será fácil pues las características de las relaciones de políticos con los 'paras' hacen que sea muy difícil encontrar las pruebas.

En todo caso la atención del país está puesta en la Corte. De lo que el alto tribunal pueda hacer dependerá en buena medida que se conozca toda la verdad. Si eso se logra se demostrará que esta vez el país aprendió la lección de los fantasmas del pasado y no tiene miedo a enfrentar, tal vez el más grande, el del presente.

CARLOS FERNANDO GALÁN
EDITOR POLÍTICO

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