Día del bluyín en los colegios La Salle y San Viator les da casa a los más pobres

Día del bluyín en los colegios La Salle y San Viator les da casa a los más pobres

A cambio de ir un día al colegio sin uniforme, los estudiantes aportan cada mes entre 2.000 y 3.000 pesos que se dejan en un fondo. Y al final de año, en la izada de bandera, entregan una vivienda.

11 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Con ese método, La Salle (desde 2002) ya entregó seis y el San Viator (desde 2003), dos.

En La Salle, el 'jean day' se realiza el primer viernes de cada mes. Ese día, cada uno de los 2.100 estudiantes dona 3.000 pesos. De la plata recaudada, las directivas del plantel sacan anualmente 22 millones de pesos para entregarlos a la Corporación Minuto de Dios. Esta, a su vez, escoge el sitio donde construirá la casa que el plantel donará.

En el colegio San Viator, el jean day se cumple los últimos viernes de cada mes. En esa fecha, los 1.120 estudiantes del plantel aportan una cuota individual de 2.000 pesos. Por esta vía, recaudan 26 millones anuales que, antes de finalizar el año, entregan también al Minuto de Dios.

Aunque la iniciativa partió de las directivas de los colegios, hay estudiantes que consideran que el día del 'bluyín social' representa más un "acto de conciencia y solidaridad".

Menkian Molina, estudiante de cuarto de primaria del San Viator, a sus 10 años opina que: "Venir un día al colegio sin uniforme es chévere, pero me hace más feliz saber que con la plata que yo y mi familia damos, estamos ayudando a comprar un ladrillo para que una familia pobre pueda tener su casa".

Uno de los últimos favorecidos con la vivienda donada por los colegios fue Alexánder Lizcano, a quien esta semana, durante una izada de bandera, el padre Carlos Luis Claro, rector del San Viator, le entregó la llave simbólica de la casa donde vivirá en Soacha con su esposa y sus dos hijos, de 7 y 8 años.

Lizcano, de 29 años, anda en una silla de ruedas desde hace cuatro años por culpa de una bala que le atravesó la médula espinal en medio de un atraco que sufrió al salir de la fábrica de pisos donde trabajaba, en el barrio Rincón de Suba.

Él vive ahora de la venta de cigarrillos por los que gana 30.000 pesos semanales que debe 'estirar' para sostener a su mujer -que padece de parálisis facial e incapacidad por una operación reciente-, y a sus dos hijos.

De igual forma, el colegio La Salle entregó, en agosto, la sexta casa a una doméstica invidente con cuatro hijos.

En opinión de Vicky Echavarría, trabajadora social del colegio, "lo que hacen los muchachos son gestos de solidaridad y es un ejemplo que lo deberían seguir otros colegios".

Así funciona

La Corporación Minuto de Dios es la que se encarga de escoger a las familias beneficiarias de esta iniciativa, y lo hace de una lista de 3.500 familias inscritas, en las que tienen prioridad las personas discapacitadas.

Cada año, el Minuto selecciona a unas cinco y remite sus perfiles a los colegios. De este grupo, cada plantel escoge el hogar al cual quieren beneficiar con una casa.

A partir de este año, el colegio de la Corporación Minuto de Dios también organiza fiestas y pequeños banquetes del millón para recoger plata con destino a la construcción de más viviendas.

LUCEVÍN GÓMEZ
REDACTORA DE EL TIEMPO
lucgom@eltiempo.com.co

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