Nancy Pelosi es un 'hueso duro de roer' para Uribe, pero no está en agenda del Presidente en E.U.

Nancy Pelosi es un 'hueso duro de roer' para Uribe, pero no está en agenda del Presidente en E.U.

El mandatario inicia este lunes su visita a ese país, pero no incluye a esta congresista demócrata, nueva presidenta de la cámara y paso obligado en los propósitos del gobierno colombiano.

11 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Pelosi, ahora símbolo del poder en Washington tras el triunfo demócrata en las elecciones legislativas y caracterizada por su férrea defensa de los derechos humanos, los sindicatos y las minorías, será definitoria a la hora de votar las preferencias arancelarias (Aptdea), el Tratado de Libre Comercio (TLC) y el paquete de ayuda a Colombia.

Esta mujer californiana es la voz de los demócratas: proteccionista, poco amiga de los TLC, defensora de los trabajadores de E.U. y crítica del énfasis militar en el Plan Colombia.

No ha sido ajena a Colombia. Como vocera de la minoría demócrata en el pasado, en varias ocasiones expresó reservas sobre la eficacia del Plan Colombia y de la estrategia antidrogas impulsada por los republicanos.

Pero ella sabe de Uribe y Uribe de ella. Su última entrevista ocurrió a comienzos de este año en circunstancias poco favorables. Pelosi aceptó reunirse con el mandatario, pero cuando éste llegó a la cita se encontró con cerca de cinco congresistas demócratas más, que casi en coro le formularon observaciones sobre derechos humanos en Colombia. Eso a Uribe no le gustó.

Con algo de escepticismo

"Tras cinco años y 4 mil millones de dólares, los cultivos de droga no han sido controlados y el consumo de cocaína en Estados Unidos no ha tenido éxito", dijo Pelosi en junio de 2005.

Su gran influencia en el nuevo Congreso estadounidense se reflejó en la manera como el presidente George W. Bush corrió a abordarla horas después de conocida la derrota republicana, para decirle que está "abierto a cualquier idea o sugerencia que permita derrotar a los terroristas y asegurar el gobierno democrático en Irak".

Pelosi ejerce enorme influencia en su bancada. Bajo su liderazgo los demócratas en la Cámara votaron con uniformidad el 88 por ciento de las veces el año pasado.

Temida en las filas republicanas, también tendrá mucho que ver con las expectativas colombianas. La administración Uribe está notificada de ello. "Puede que haya cambios en el énfasis del Plan Colombia", dijo la embajadora Carolina Barco, en una tácita aceptación de que la defensa de intereses colombianos frente a los demócratas, con Pelosi al frente, será a otro precio.

La líder demócrata estará lejos del papel que su antecesor republicano, Dennis Hastert, jugó siempre a favor de Colombia. A menudo se le veía conquistando votos, inclusive entre sus adversarios, para apoyar causas colombianas, como suyas. 

El gobierno colombiano sabía lo que venía. Había preparado con anticipación la ofensiva que Uribe y sus ministros de Exteriores y de Comercio, María Consuelo Araújo y Jorge Enrique Botero, desplegarán durante dos días en el Congreso estadounidense.

La agenda de Uribe en EE.UU.

El Mandatario colombiano y su equipo cumplirán cerca de 16 citas clave durante lunes y martes con los secretarios de Estado, Tesoro y Trabajo, nueve destacados legisladores demócratas y republicanos, altos funcionarios del Departamento de Comercio, integrantes del Consejo Editorial del Washington Post y miembros del Inter-American Dialogue.

Aunque en la agenda con Washington hay tres temas vitales para Colombia (preferencias arancelarias, Tratado de Libre Comercio y la ayuda económica y militar), Uribe concentrará su trabajo esta semana en pedir apoyo para el primero, pues si los beneficios tarifarios para los productos que ingresan a Estados Unidos no se extienden después del 31 de diciembre próximo, por lo menos 600 mil colombianos quedarán sin trabajo desde el primero de enero del 2007.

  • Condoleza Rice, Secretaria de Estado. Es la cita de mayor nivel que el Presidente tendrá con el Ejecutivo.
  • Henry Paulso, Secretario del Tesoro. Es el hombre del dinero, en el gobierno Bush.
  • Elaine Chao, Secretaria del Trabajo.
  • Susan Schwab, representante del Departamento de Comercio. Firmará el TLC, por E.U., este 22 de noviembre.
  • John McCain, senador republicano. Podría ser candidato presidencial en el 2008.
  • Bill Thomas, representante republicano. Preside el Comité de Medios y Arbitrios. De él depende en gran medida que las preferencias sean agendadas ahora.
  • Charles Rangel, representante demócrata. Reemplazará a Thomas (el anterior) a partir de enero y de él dependerá bastante la suerte del TLC, el próximo año.
  • Nita Lowey, representante demócrata. Es integrante del Subcomité de Apropiaciones de Operaciones Extranjeras. Será clave a la hora de definir el nivel de ayuda económica y militar.
  • Max Baucus, senador Demócrata. Probablemente ocupará la presidencia del comité de finanzas. Será clave a la hora de definir preferencias arancelarias y TLC el próximo año.

EDULFO PEÑA
Redactor EL TIEMPO

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