Reflexión / A Irak no le dejan ni perder la guerra

Reflexión / A Irak no le dejan ni perder la guerra

Eduardo Fernández Delgado

07 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.
Ahora resulta que los medios quieren convencernos, que los Estados Unidos perdieron la guerra en Irak y que por lo tanto, es hora de llevarse sus muchachos a casa. Así de sencillo. De la misma forma, con la que hace unos años nos convencieron que Irak tenía armas de destrucción masiva, y que por lo tanto, era necesario invadirlo.

Y no hay una primera página, un espacio preferencial, un análisis, nada, que diga la verdad: la guerra la perdió Irak. Aquí nadie lucha contra los Estados Unidos, no les queda tiempo; se están matando entre ellos. Paradójicamente, la mayoría de los iraquíes consideran que vivían mejor en la época de Sadam.

De acuerdo con una reciente evaluación, el número de víctimas en estos tres años y medio de guerra en Irak, incluyendo mujeres, niños y ancianos, superan las 650.000. Este número es tres veces mayor, que el número de asesinatos de los que se acusa a Sadam Hussein, en sus más de veinte años de dictadura.

La infraestructura pública esta destruida y es muy poco lo que se ha recuperado a pesar de los billones de dólares de ayuda americana. El sistema educativo, esta acabado.

Cerca del cincuenta por ciento de las mujeres, no saben leer ni escribir, al igual que el cuarenta por ciento de la población rural. De la población que no vive en Bagdad, solo el nueve por ciento cuenta con servicios de agua potable y alcantarillado. El sistema de salud esta aún más deteriorado.

Hoy en día aparecen enfermedades que se consideraban erradicadas; las cifras de polio son alarmantes. Con todo, estos indicadores no muestran la miseria y la desesperanza en que viven los habitantes de ciudades como Bagdad, Basora y Nassirya
La economía ha tenido un repunte gracias a la inyección de recursos americanos, que seguramente desaparecerá cuando se suspenda ese gasto. Gasto que por su carácter intensivo en concreto y hierro no tiene efectos sobre el empleo. El desempleo entre la gente menor de 25 años es de más del 60 por ciento.
Esto ocurre en un país, que hace unos años alcanzó a producir cerca de 4 millones de barriles de petróleo diarios, lo cual le reportaría a Irak un ingreso de cerca de $ 60.000 millones de dólares. Hoy en día el país solo puede exportar 1.6 millones de barriles diarios, escasamente para atender un programa de subsidio alimentario, el bajo precio interno de la gasolina y el pago de la deuda.

Y lo peor esta por venir. La incapacidad del actual gobierno de construir una alternativa de poder a la salida de Sadam ha permitido en la lucha violenta por el poder entre sectas, etnias y regiones; una guerra civil que ya no es posible desconocer.

A lo anterior es necesario añadir los efectos desestabilizadores de la poderosa mafia petrolera, la injerencia de los países vecinos y los intereses de los países amigos, con lo cual se consolida en Irak un panorama de violencia, crimen, corrupción, y miseria por los próximos años. Estados Unidos no perdió la guerra en Irak, pero con todo su poder, recursos e inteligencia fracasó en su malvada lucha contra el terrorismo. Sería bueno saber si este fracaso se debe: a que los responsables del terrorismo no estaban en Irak, a que los EU estaban buscando petróleo, a que estaban preparándose para atajar a Iran y a Siria, a que estaban protegiendo a Israel, a la codicia y arrogancia de sus dirigentes o a todas las anteriores.

Por Eduardo Fernández Delgado, ex gobernador del Meta (Irak)
 

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