Un joven lanzó a su hermano desde una azotea en el barrio Britalia, en el sur de la ciudad

Un joven lanzó a su hermano desde una azotea en el barrio Britalia, en el sur de la ciudad

El agresor fue identificado por las autoridades como Edwin Martínez, de 33 años, quien habría actuado bajo los efectos del licor.

07 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

"¡Llévense a ese sinvergüenza de acá! No lo quiero ver más. No me importa. Esta si no se la perdono", le dijo con vehemencia don Israel Martínez a un grupo de Policías, que en ese instante subían a su hijo a la patrulla. La razón: Edwin Martínez Morales había lanzado a su hermano desde la terraza.

El insólito agarrón entre hermanos, que tiene a uno de ellos en prisión y al otro en el hospital, ocurrió el sábado en una vivienda del barrio Britalia, suroccidente de Bogota.

Eran las 6 y 40 de la tarde.

En la casa había varios adultos y también un niño de 2 años. Según una fuente de la Policía, el menor es sobrino del agresor.

Las autoridades no tienen certeza sobre qué hizo el pequeño para alterar a Edwin Martínez, de 33 años de edad.

Lo que sí tienen claro es que Edwin actuó bajo los efectos del alcohol y algún alucinógeno. "Tenía mal aspecto. Era mechudo, con barba de varios días y estaba completamente de negro", contó a HOY la fuente.

Don Israel, el jefe del hogar, se alarmó ante una amenaza que hizo Edwin.

Todo indica que en medio de la alucinación Edwin tomó un cuchillo y dijo que iba a asesinar al niño.

Ante la angustia de don Israel y sus gritos, su otro hijo, Walter Norbey Martínez Morales, el menor, reaccionó.

Walter Norbey, de 29 años de edad, y mecánico automotriz, estaba en el primer piso de la casa.

Walter subió hasta la terraza e increpó a su hermano.

Muy poco tiempo duró el eco de las palabras en la azotea. Solo unos segundos después los dos hermanos se enfrascaron en una pelea.

La terraza se convirtió en un tinglado de lucha libre, donde los peleadores literalmente salieron del "cuadrilátero" para volar por los aires.

Edwin Martínez empujó a Walter Norbey y lo lanzó desde el cuarto piso.

Norbey se precipitó al vacío, rompió unas tejas y cayó al patio de la vivienda contigua.

Lo llevan al hospital

Don Israel salió desesperado de la casa hasta el CAI de la Policía.

"Mi niño, mi niño, ayúdenme con mi hijo. Colabórenme", clamó don Israel ante el agente de servicio, que de inmediato llamó a la patrulla Britalia 5, que en ese momento hacía rondas de vigilancia por el sector.

Un patrullero y una subintendente llegaron al lugar. Walter Norbey estaba inconsciente.

Con el permiso de la propietaria de la casa, los policías sacaron una tabla de la cama para "entablillar" a Walter Norbey.

Solicitaron otra patrulla y llevaron al herido hasta el hospital de Kennedy.

Luego, un grupo de policías entró a la residencia de la familia Martínez Morales.

Edwin Martínez seguía en la terraza. "¿Mi hermano está bien? Ese queda vivo. Ese se recupera. Yo sé que ese se salva", expresó Edwin una vez vio a los policías.

Walter Norbey ingresó al hospital con trauma craneal y politraumatismo en sus extremidades. "Estaba a tres cuadras de la casa en una reunión de trabajo y mire como me sacan. Me vengo a enterar que mi hijo está hospitalizado", expresó en el hospital de Kennedy la señora María Morales, madre de Walter Norbey y Edwin.

Cuando la Policía trató de abordarlo, Edwin se puso agresivo. Dijo varias groserías y demostró que nada le importaba. Sin otra alternativa, los agentes le leyeron sus derechos y lo arrestaron.

Después de unos minutos, lo llevaron hasta la patrulla para trasladarlo hasta la URI de la Fiscalía de Kennedy. Tras los reclamos de don Israel, vino una sentencia de su hijo desde la patrulla: "Fresco que después ajusto cuentas con usted".

Madre ha sufrido mucho

"Más que un castigo ese muchacho lo que necesita es ayuda sicológica", le contó a HOY una vecina de la familia.

Según ella, el problema del comportamiento de Edwin es por las drogas.

"La mamá es la que ha luchado con él para controlarlo", explicó la vecina.

No es el primer caso

Un caso similar ocurrió en octubre del 2005 en el barrio Las Cruces, oriente de Bogotá.

Enfurecido porque su hijo de 12 años jugaba con unas canicas, Alirio Rodríguez, de 53 años de edad, lanzó al menor desde una ventana del tercer piso.

Los habitantes del barrio quedaron consternados. El hombre cerró la ventana y se confinó en su habitación como si nada hubiera pasado.

Agentes de la Policía tuvieron que sacar a Rodríguez para arrestarlo.

Según los residentes del sector, el niño era maltratado constantemente. Su padre lo sacaba a las 3 ó 4 de la madrugada, le pegaba y le lanzaba agua fría para reprenderlo.

Diario HOY.

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