Consolidar un patrimonio requiere disciplina, pero no necesariamente sacrificio

Consolidar un patrimonio requiere disciplina, pero no necesariamente sacrificio

El conocimiento de los ingresos y gastos personales permite planear cómo ir construyendo a través de ahorros o propiedades, un acervo propio.

29 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

Una vez se haya acumulado capital, puede ser el punto de partida para hacer empresa, objetivo de mucha gente.

Disciplina es el comportamiento sistemático y constante que una persona decide tener durante un lapso, con el propósito de alcanzar una o varias metas, señala toda la literatura que existe al respecto.

Una definición fácil de patrimonio sería la de que es lo que le queda al propietario después de quitarles los pasivos a los activos. Los activos son el conjunto de bienes y derechos tangibles o intangibles que una persona o sociedad tiene y que se pueden valorar económicamente.

Por su parte, los pasivos son el conjunto de obligaciones contraídas por una persona natural o jurídica, por la adquisición de bienes, servicios o derechos tangibles o intangibles. Estas obligaciones pueden ser pagadas en dinero, en bienes o en servicios, en el corto, mediano o largo plazo.

La relación entre el nivel de activos y el nivel de pasivos determina la calidad del patrimonio que una persona posee. La diferencia entre el valor de los bienes sobre el valor de las deudas es reflejo de la salud financiera de la persona.

El camino para construir lo propio

¿Cómo consolidar una estructura patrimonial? Sobre las bases de las finanzas personales. O sea, comenzar desde temprana edad a manejar un presupuesto de ingresos y egresos, en el cual se registran los movimientos estimados que se van a realizar durante un mes. Esto permite llevar un control eficiente del dinero.

El presupuesto deberá estar soportado en metas de corto, mediano y largo plazo. La definición de metas, propicia la visualización de un panorama más amplio, que incentiva a manejar y distribuir el dinero de tal forma que se pueda cumplir cada una de las metas en los plazos adecuados y la creación de patrimonio sea un propósito realista.

Ser consciente no solo del dinero que se devenga o que se obtiene por medio de rentas, sino también tener la certeza del nivel de gastos, propicia un ambiente de organización y control.

Conocer el porcentaje de los ingresos que se destinan a la cancelación de los costos fijos (servicios públicos, arriendo, cuota para el carro, entre otras), significa, un compromiso con estas obligaciones y por lo tanto el cumplimiento de las mismas.

Cancelar las obligaciones mes a mes, es la mejor forma de evitar acumular e incrementar las deudas.

Algunas veces las personas dejan acumular sus obligaciones mensuales básicas, como el pago de la administración del edificio y después de un tiempo encuentran que deben asumir los intereses por mora y se dan cuenta que su dinero ha perdido valor.
Situaciones como estas son las que contribuyen a que el nivel de deuda se incremente y por lo tanto la estructura del patrimonio se deteriore.

Por el contrario, cuando una persona no solo destina parte de sus ingresos para el pago de obligaciones fijas, sino también destina otra porción al pago de la deuda adquirida por conceptos diferentes, por ejemplo el pago de la cuota del carro, es consciente de que primero debe asegurar la cancelación de estos rubros y después sí debe pensar en otras metas.

Razones para el ahorro

Evidentemente, el presupuesto no debe ir únicamente al pago de obligaciones, sino que debe apuntar principalmente a la creación de capital, como vehículo, para alcanzar las metas propuestas o simplemente para construir un patrimonio que genere calidad de vida. Por lo tanto, una porción de este presupuesto debe ir al ahorro.

La razón del ahorro es una sola: permite que una persona acumule recursos económicos durante un tiempo y cree un capital suficiente para lanzarse a una inversión de mayor envergadura.

Una vez se ha creado un capital durante un plazo, a través de mecanismos de ahorro que ofrecen niveles de rentabilidad acordes con la tolerancia de riesgo de la persona, se puede proceder a la maximización y preservación de ese capital. La consolidación del patrimonio se da cuando el inversionista gestiona sus activos de tal forma que logra incrementar y mantener su capital en el tiempo.

Cómo diseñar un portafolio de inversión

La gestión del patrimonio parte de un riguroso estudio de la estructura de activos sobre pasivos, de la edad de la persona, sus preferencias en monedas, qué tan conservador o agresivo es en sus inversiones.

A partir de este diagnostico, se puede diseñar un portafolio de inversión en el cual se distribuye todo el capital en distintos instrumentos financieros.

Este portafolio de inversión debe ser monitoreado de manera permanente, con el ánimo de que se cumplan las metas de crecimiento de capital que se han trazado inicialmente.

De la misma forma, es recomendable que el administrador de la inversión sea lo suficientemente flexible de manera que pueda hacer ajustes en el portafolio durante ciertas coyunturas de mercado y hacer los movimientos adecuados que eviten las eventuales pérdidas.

Capital acumulado para hacer empresa

Uno de los objetivos de la formación de un patrimonio es la creación de empresas. Y de éxito, desde luego. ¿Habrá una fórmula para esto? Gerardo Mejía, profesor e investigador de la Universidad Nacional, señala que no existe una lista precisa de elementos que deban considerarse para tener una empresa exitosa. Pero explica que es importante buscar el equilibrio entre los diferentes componentes de una organización.

Mejía es claro en señalar que hay múltiples factores que influyen
en el éxito o fracaso de las organizaciones, y señala: "El momento de cada empresa puede ser diferente y las estrategias que debe utilizar también".

"Pero todo comienza con una indescartable determinación: tener visión integral", señala Mejía, "En las organizaciones se deben tener en cuenta todos los aspectos relativos a ellas, jerarquizando dichos aspectos de acuerdo con las necesidades de cada situación en particular. Hay etapas de la organización donde debe primar la investigación y desarrollo de productos. En otros casos es muy importante definir la estructura financiera, en otros momentos es imprescindible la calificación del factor humano, en otros será necesario volcarse a atender el mercadeo de los productos y servicios; pero siempre se deberá integrar todas estas funciones para garantizar el éxito de la organización y el cumplimiento de sus objetivos misionales".

Además de esta primera fase, en la intención de buscar el éxito empresarial, Mejía señala las siguientes:

Planeación estratégica: se debe tener un horizonte claro, lo cual no es más que tener definida la misión y la visión de la organización. Ellas deben estar acompañadas de los objetivos que se ha fijado la organización para cada una de las funciones de la misma, y para cada objetivo deberá tener las estrategias que le permitan medirlo y alcanzarlo.

Mercadeo: esta función está claramente definida por la American Marketing Association Board, desde 1985 como "el proceso de planeación y ejecución de la concepción, fijación, de precios, promoción y distribución de ideas y servicios, para crear intercambios que satisfagan los objetivos de los individuos y de las organizaciones". Uno de los objetivos fundamentales es la creación e intercambio de valor para el mercado.

Gestión de recursos humanos: en esta era, que algunos han denominado como la de la sociedad del conocimiento, nadie pone en duda la importancia de gestionar debidamente los recursos humanos con que cuenta la organización, y por ello se hace importante, desde el mismo proceso de la selección del personal, y la contratación. Posteriormente al trabajador se le deben dar las condiciones adecuadas para que realice su trabajo en las mejores condiciones posibles. Y de esta forma buscar unas relaciones armoniosas y productivas entre el trabajador y el empleador.

Calidad de productos y servicios: hasta hace unos años, la calidad era un atributo que permitía diferenciar los productos y servicios de aquellos que no la tenían. Hoy, el cliente exige y si el producto o servicio no cumple con los requisitos de calidad, simplemente el cliente selecciona uno que sí lo haga.

Información: Las organizaciones deben manejar gran cantidad de información, lo que exige que se apoyen en sistemas de información adecuados para garantizar la calidad de la misma.

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