Soldados condenados vincularon a ex comandante del Ejército en caso de guaca de las Farc

Soldados condenados vincularon a ex comandante del Ejército en caso de guaca de las Farc

Según las denuncias, el general (r) Reynaldo Castellanos les habría prometido inmunidad y salir del país si recuperaban el resto del botín.

11 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

El general Castellanos fue relevado del comando del Ejército este año en medio de un escándalo por torturas a soldados en un centro de entrenamiento.

Aunque los soldados ya no pertenecían al Ejército, recibieron uniformes y armas, y se les indicó que debían mantener en secreto la operación y entregar el dinero que hallaran.

"Nosotros volvimos al Coreguaje (sitio donde se halló el dinero) con mentiras del general Castellanos, nos dijo que nos iba a sacar del país, pero nada de eso nos cumplió", aseguró Fernando Guerrero, uno de los soldados a los que el jueves un juez militar condenó a penas entre 3 y 10 años.

El juez consideró culpables de "peculado" (hurto de dinero público) a tres oficiales, 15 suboficiales y 126 soldados, que se repartieron el botín que hallaron en abril de 2003, en escondites bajo tierra, cerca a un campamento abandonado por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc, marxistas).

Sólo 55 soldados están detenidos, mientras los demás se encuentran fugitivos.

Según el juez el deber de los militares, en su calidad de representantes del Estado, era reportar el hallazgo, "asumir la custodia del dinero y entregarlo a la autoridad".

El soldado John Vivas contó este viernes que meses después de su retiro del Ejército, volvió a una guarnición militar, donde encontró a varios ex compañeros que, uniformados y equipados, iban a participar en una operación clandestina para sacar parte del botín que había quedado en la zona.

"Tuve conocimiento que el regreso (de militares a la región) lo patrocinó el general Castellanos y otros altos oficiales", indicó Vivas.

El ex vice fiscal Francisco Sintura dijo que si se comprueba que la operación organizada por los generales y el uso de unidades "del Ejército, tenían como fin descubrir más dinero para beneficio particular, se constituiría en peculado".

El general René Pedraza, quien en esa época era comandante de la tercera brigada a la que pertenecían los soldados, reconoció que meses después varios efectivos fueron enviados de regreso a la zona, pero no para obtener más dinero.

Según los relatos de los militares, el dinero -en pesos colombianos y dólares- fue hallado accidentalmente en la Semana Santa de 2003, tras la explosión de una mina antipersona que hirió a uno de los suboficiales. 

El dinero estaba sepultado en canecas de metal, en una zona cercana a San Vicente del Caguán (sur), en donde la guerrilla de las FARC tuvo un centro de operaciones.

El dinero era tanto, que guardaron lo que pudieron en sus mochilas y dejaron los billetes de menor denominación en el lugar.

Los excesos de algunos soldados, que al regresar a su base militar en la ciudad de Popayán gastaron millonarias sumas en prostíbulos, joyas y autos lujosos, sumados a la solicitud de baja que en forma masiva presentaron decenas de ellos, suscitó las sospechas y luego el hallazgo.

Con AFP

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.