El trágico bombazo llegó en el cambio de turno de los policías del barrio El Vallado, en Cali

El trágico bombazo llegó en el cambio de turno de los policías del barrio El Vallado, en Cali

Las autoridades insistieron ayer en que la bomba llegó en una moto con remolque y no en un carro. Hay, además, un retrato hablado de quien habría dejado la carga.

05 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

"Yo iba en camino, apenas justo para llegar a las 7:00 de la mañana. Me faltaban cinco cuadras cuando sentí la explosíón", cuenta un policía, que se salvó pero cuando llegó encontró llamas sobre latas retorcidas, muertos destrozados y compañeros y transeúnetes heridos.

También había escombros, cuerdas de energía desprendidas y un árbol reseco por la explosión.

El teniente González, quien comanda la inspección, había llegado a las 6:30 para recibir el turno. Entró y estaba en la parte de atrás cuando sintió la detonación. Lo salvaron las paredes.

En el andén quedó destruido el Renault 12 blanco, de placas IVF-641 de Neiva, que conducía James Hernando Fernández Sandoval, de 42 años.

En principio se dijo que este conductor habría sido víctima de un engaño similar al que sufrieron en febrero pasado dos carretilleros, a quienes les encomendaron una carga, sin que supieran ue era dinamita. Cuando pasaban frente a la sede de la Sijín el explosivo fue activado, al parecer, con un celular.

Pero los investigadores de la Policía y la Fiscalía estiman que fue una moto-remolque la que trajo la carga.

A los sobrevivientes del ataque del viernes en El Vallado, oriente caleño, les tocó ver los cadáveres de Jhoin Jairo Salazar , en medio del carro que conducíia Fernández.

Pero también a seis policías y nueve vecinos heridos. Al policía Óscar Estrada, quien solo cumplía ocho meses de servicio, lo alcanzaron a llevar a una clpinica pero murió.

Jhon Jairo Salazar, José Gonzalo Daza y Arlex Darío Hernández esperaban unos vales de combustible para tanquear las motocicletas. Los dos primeros murieron entre las latas retorcidas. 

Unas horas antes de morir en la explosión, el agente Rubén Darío Aguado estuvo en una patrrulla que recuperó elementos robados en una casa  del sector.

A la hora de la explosión un taxi estaba cuadrado cerca de la inspeccióin, mientras que el conductor resolvía una diferencia con una clienta, dicen los vecinos.

Una recompensa

El alcalde Apolinar Salcedo dijo que es el momento de buscar salidas dedicidas para no seguir en este desangre.

Para ubicar a los responsables las autoridades ofrecen una recompensa de 300 millones de pesos, dijo el comandante de la Policía Regional 4, general Luis Jacinto Meza.

La dura historia del conductor

A Fernández, el conductor de un carro que pagaba a cuotas y padre de un hijo, todos lo defendían ayer. "Era un trabajador honesto", dijo su primo Velayne Velasco. Perdió el brazo y la pierna izquierda cuando intentaba una reparación y lo azotaron 13.000 voltios en Piendamó (Cauca).

Cuando pudo trabajar consiguió el Renault 12, de placas JVF-461 de Neiva, y se ofreció a llevar mercados del Centro de Servicios de Carvajal en El Vallado, donde había sido vigilante.

Los tenderos confiaban en él y le encargaban sus compras. Su amigo José Henao, un carretillero, comentó que ayer pasó frente al centro y dijo "ya vuelvo". Su carro volteó y a la tercera cuadra se atravesó la muerte.

Una región en aprietos

El gobernador Angelino Garzón hizo un llamado a las Farc para que "públicamente exprese su posición frente a este atentado, de manera que podamos tener más claridad en torno a la autoría de los hechos. Hago extensivo este mensaje a todos los actores armados ilegales para que reflexionen sobre las consecuencias de estas acciones, que siempre lastiman a las personas más humildes y generan un rechazo ciudadano colectivo".

El general Meza dijo que esta arremetia corresponde a la guerrilla que busca afectar el suroccidente, pero indicó que también se le ha salido al pasao como ocurrió ayer en Pasto, donde fue evitado un ataque con dinamita en canecas de leche.

El lunes fue volado un Centro Atención Inmediata (CAI) de la Policía en Tuluá y el jueves fueron quemados dos carros de carga y hopstigadas dos sedesde policiales. Mientras que tres torres de energía de las líneas Juanchito-Pance y Juanchito-Salvajina, a la altura del sector de Navarro, resultaron averiadas por explosivos.

El ex gobernador del Valle Gustavo Álvarez Gardeazábal dijo que "primero hay un fortalecimiento evidente de las Farc en el Valle del Cauca, a nivel económico y logístico; segundo, es el Valle donde se ha presentado el choque de Policía y Ejército y se volvió vulnerable porque cada uno marcha por su lado; y tercero, debe existir una diferencia muy grave con Angelino Garzón para que se produzcan estos ataques en territorio del gobernador de la izquierda con mayor éxito".

El politólogo Juan Pablo Milanese dijo que "no se puede decir que es el Valle el que ha estado en medio de estos hechos porque se han registrado situaciones en Bogotá y norte de Santander. Hay una relación directa de esta ofensiva con la próxima posesión presidencial. Y a corto plazo no se ven a corto plazos escenarios para frenar esta violencia".

 

 

 

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