¿Cuál es el encanto que ejercen en las mujeres los hombres peligrosos?

¿Cuál es el encanto que ejercen en las mujeres los hombres peligrosos?

Psicólogos exponen teorías para tratar de explicar la razón de un romance como el de Virginia Vallejo y Pablo Escobar, una diva y un capo de la mafia.

04 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

La herencia de los antepasados, el gusto por el poder y la plata e incluso el sentir emociones fuertes llevan a las mujeres a tener relaciones que las ponen en peligro.

Unas están presas; otras, muertas, pero también hay una gran cantidad que salieron adelante, con mucho esfuerzo, de sus relaciones tormentosas.

Estar con un poderoso o un rico sin importar que su buena suerte provenga del delito, no es fácil para ninguna mujer, sin embargo, son muchas las que se juegan todo por estar en esa situación, ¿por qué lo hacen?

Las razones, que ellas mismas dan, van desde obtener dinero, conseguir un cuerpo voluptuoso, salir del anonimato hasta simple y llano amor.

Los psicólogos también tienen sus teorías que incluyen la necesidad de satisfacer carencias afectivas o comportamientos patológicos (como el narcisismo y el exhibicionismo) e incluso seguir una herencia de los ancestros.

"Las hembras de los primates antropomorfos, gorilas, orangutanes, chimpancés y humanos, tienen un especial interés por los machos alfa, los jefes, los más poderosos, fuertes y astutos. Las mujeres vienen con esa consigna escrita en el cerebro: preferir a los número uno", explica el psicólogo Miguel de Zubiría.

Según esta teoría, como sucedía con sus antepasados, las mujeres de hoy buscan hombres que las protejan (las de antes esperaban que las defendieran de los depredadores) y que les den hijos con sus mismas características: exitosos y poderosos.

"Si fueran sensatas preferirían hombres de más bajo perfil -agrega de Zubiría- porque los exitosos son irresistibles a las mujeres y corren peligro de ser promiscuos y agresivos".

Las carencias


La filosofía del "gana gana", según los psicólogos, lleva a otras mujeres a dejarse tentar por esos hombres peligrosos. Saben que ellos las utilizan para exhibirlas como trofeos, pero ellas, a su vez, los usan para cambiar su figura con cuanta cirugía estética se les cruza por el camino, asistir a los clubes sociales que han soñado, estar a la moda o vivir en un estrato superior al suyo.

"Es utilitarismo puro -explica el psicoanalista Guillermo Carvajal- es tener la sensación de poder y dinero. Pero mirando profundamente hay carencias. Buscan padres omnipotentes, personas que las protejan, que les den paraíso terrenal".

En el caso de las mujeres hermosas, Carvajal insiste en que la razón de ese supuesto amor es el narcisismo y el exhibicionismo.
"Necesitan que les digan que son bellas. Caen seducidas por esa necesidad de ser admiradas al extremo".

Así los psicólogos coinciden en que la sensación de seguridad, tanto afectiva como económica, de bienestar en general, resulta atractiva para cualquier persona, más si ella la está buscando.

El gusto por el poder

"Sentir al lado un hombre poderoso es valioso, el problema es cuando se sabe después que obtuvo el poder y el éxito de una manera poco ética", señala el psicólogo Jorge Alba.

El hombre hábil -explica Alba- tiene justificaciones convincentes para explicar por qué hace lo que hace. "Las mujeres les creen e incluso ellos mismos creen que está bien actuar de esa manera".

Es algo común entre los que dicen robar para ayudarse a sí mismos o a los demás porque la vida no es justa, o los que se meten en política y actúan de forma errada.

Pero también están las mujeres que a pesar de saber que su pareja no tiene justificación para cometer delitos están con ella por amor o porque les gusta sentir emociones fuertes. Como solo esa persona les puede dar.

"Lo conocí estudiando de noche. Era bello y con plata, las chicas lo perseguían pero él me eligió a mí, Lo que despertó mucha envidia. Vivía ocupado y no me decía en qué trabajaba. Tenía que esperar a que me llamara. Un día, en medio de todo un romance de cena, vino y demás me dijo que era un asaltante de autos, casi me muero. Esa fue la última vez que lo vi".
María Fernanda, dejó su testimonio en www.eltiempo.com

"Era imposible saber que trabajaba para la mafia y cuando supe estaba enamorada y no me importó (...) No me pueden juzgar por una persona que quiso arrepentirse".
La modelo Natalia París, cuando habló a 'Semana' sobre Julio Fierro

conjer@eltiempo.com.co

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