Decir gracias es poco / Opinión

Decir gracias es poco / Opinión

Un llamado para que no olviden a las centenares de Jineths que hay en todos los rincones del país.

notitle
04 de marzo 2017 , 07:04 p.m.

El 8 de junio del año 2000, cuando decidí regresar a la redacción de ‘El Espectador’ tras dos semanas de haber sido secuestrada, torturada y abusada y aún con muchas dificultades para caminar y moverme, me encontré con una fila interminable de colegas que me daban la bienvenida en medio de lágrimas.

Y sentí que ese era y sería mi bálsamo.

El jueves pasado tuve la misma sensación, tras haber tenido que confrontar, cara a cara, 16 años y 9 meses después, a uno de mis violadores. Me encontré en la redacción de EL TIEMPO una cadena de abrazos que me devolvieron la paz.

Los mismos que llegaron por miles a través del correo electrónico, mi cuenta de Twitter y otras redes sociales. Decirles gracias es poco, porque no imaginan cómo los necesitaba, cómo los necesito ahora. Por años rogué que alguien de alguna entidad del Estado estuviera a mi lado para no sentirme sola, y tuve la fortuna de contar con el procurador general, Fernando Carrillo, quien nunca soltó mi mano.

Pero les hago un llamado para que no olviden a las centenares de Jineths que hay en todos los rincones del país y que nunca podrán acceder siquiera a la justicia. Ellas nos necesitan porque les hemos enseñado que No Es Hora De Callar. Ahora no les fallemos.

JINETH BEDOYA LIMA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.