Una expedición de altura en el parque de Los Nevados

Una expedición de altura en el parque de Los Nevados

Experiencia vivida en una caminata de alto nivel por el costado sur de este Parque Nacional Natural.

notitle
12 de noviembre 2016 , 11:01 a.m.

Una colonia de frailejones florecidos y una espesa niebla acompañan el paisaje que permanece inmutable, como si fuera una foto.

La aventura comenzó un sábado en el Parque Nacional Valle del Cocora (Quindío) a 2.390 m.s.n.m., con la presencia a lado y lado del camino de las palmas de cera que parecen gigantes escoltando la caravana de expedicionarios.

En esta cadena montañosa se originan varios nacimientos de agua. Guillermo Ossa / ETCE

El ascenso está marcado por diversos tipos de vegetación a medida que se superan las diferentes zonas climáticas.

También se observan aves y se cruzan múltiples afluentes de agua cristalina. Este camino es uno de los seis accesos que tiene el Parque Nacional de Los Nevados, por su sector sur, ingresando por el Cocora y bordeando el Paramillo del Quindío (4.750 m.s.n.m.) y el nevado del Tolima (5.210 m.s.n.m.).

Esta zona de Colombia es visitada por personas de todas partes del mundo que llegan atraídas por la belleza de este mágico lugar. Guillermo Ossa / ETCE

En los finales de cada jornada se llega a las fincas Primavera, La Playa y el Japón, pernoctando en casas rurales de madera.

Los campesinos de la zona se dedican al cultivo de papa, hortalizas y al engorde de ovejas y carneros.

El cultivo de papa hace parte de las actividades económicas de los pobladores de la zona de páramo. Además, las casas de los habitantes del lugar son ofrecidos como alojamientos. Guillermo Ossa / ETCE

Estar allí, entre los bramidos de los animales y el susurro del viento que se cuela entre las rendijas de las tablas de madera de las paredes, es la ocasión para disfrutar el último recodo de la cordillera de los Andes y ver la nieve que maquilla las montañas.

Las caminatas son acompañadas por todo tipo de especies animales. Guilllermo Ossa / ETCE

 A medida que el camino incrementa su pendiente empieza a aparecer el paisajismo de los Andes cruzando el bosque de niebla hasta llegar a los páramos.

Los espejos de agua, junto con la vegetación y los paisajes, son otro de los atractivos naturales de esta zona de páramos. Guillermo Ossa / ETCE

Capítulo aparte para La Espeletia, conocida como frailejón, especie endémica y nativa de Colombia, Venezuela y Ecuador.

El Parque Nacional fue constituido en 1974 para preservar los diversos ecosistemas que están inmersos en su extensión, tales como glaciares (nevados del Ruiz, Santa Isabel y del Tolima), paramos, además de humedales y bosques andinos de altura. Su importancia radica que en sus picos nevados nacen los ríos que proveen de agua a las poblaciones del centro del país.

Los amaneceres y atardeceres tiñen de radiantes colores el cielo que se combina con la belleza de las partes altas de la montaña donde cae nieve. Guillermo Ossa / ETCE

Por eso, ese instante al coronar la cima, cuando la mirada vislumbra el horizonte, vale el agite y el ahogo del ascenso nivel 4.5 sobre 5. La recompensa de la asfixia es respirar el aire que sofoca y sentir la libertad de la cumbre.

JUAN DIEGO ORTIZ JIMÉNEZ
MEDELLÍN

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.