¡Troglodita!

¡Troglodita!

Senadora Viviane: ¿En serio no tiene nada mejor que hacer en el Congreso?

notitle
24 de julio 2016 , 09:02 p.m.

Viviane Morales está empeñada en sacar adelante un proyecto sin sentido, digno de Vilma Picapiedra en la era del Paleolítico: un referéndum para reversar la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, un asunto aprobado por la Corte Constitucional a fines del año pasado. Un tema chuleado y superado en medio globo terráqueo: desde la Patagonia argentina hasta los Alpes europeos, pasando por México y Brasil hasta los países escandinavos.

La postura de Viviane me recuerda a los Picapiedra: un mundo que giraba en torno a los troncomóviles, las casas de roca, las ruedas de piedra y la prehistórica concepción de que la familia es la unión entre machos y hembras. Detrás de su referendo no está la logia de los Búfalos Mojados, pero sí la de los cristianos: una iglesia cada vez más rica y poderosa que a través de su máxima exponente en el Congreso ha decidido emprender una cruzada contra la comunidad gay en Colombia.

Senadora Viviane: ¿en serio no tiene nada mejor que hacer en el Congreso? ¿No le preocupan otros asuntos de la Comisión Primera, esa misma que usted integra? ¿Cositas como el acuerdo de paz con las Farc, el desarrollo e implementación de la justicia transicional, la reforma del código penal, la reforma del sistema carcelario o la reforma electoral? ¿Pendejaditas como una posible constituyente o la conformación de un ‘congresito’, integrado por miembros de la Comisión Primera y representantes de las Farc, tras la firma del acuerdo final?

Dice la senadora Morales que el referendo lo hace pensando en los niños y en su derecho a tener padres adoptivos de diferentes cromosomas. Como si lo más importante para un huérfano fuera el sexo y el código genético de sus nuevos familiares; en lugar del amor, ternura, ejemplo, cariño y afecto con el que lo reciban y acojan sus nuevos maestros.

Ilustración: Juan Felipe Sanmiguel.

Senadora Viviane, si de verdad le importan tanto los niños, ¿por qué no hace algo para evitar que docenas de ellos sigan muriendo de cáncer porque las EPS no les cubren los tratamientos, ni tampoco los medicamentos? ¿O para detener el cartel de la hemofilia, que ha desangrado en miles de millones de pesos el sistema de salud de algunos departamentos? ¿O para destapar el cartel de las medicinas, que tiene secuestrados a los médicos colombianos? ¿O para evitar que cientos de niños sigan muriendo en La Guajira por la falta de alimentos? ¿O para acabar con el robo de comida en los comedores infantiles y colegios?

Senadora, si los niños son su verdadera preocupación, entonces lo que ellos más necesitan es justicia. Justicia para acceder a un sistema de salud que los proteja. Justicia para que sus padres no pierdan sus terruños y puedan regresar a sus pueblos sin susto. Justicia para que las pandillas no los recluten en el posconflicto, ni violen a las niñas como ocurre hoy de manera explosiva en Guatemala y El Salvador, tras la firma de los acuerdos de paz. Justicia para que las leyes de su país los protejan de la violencia intrafamiliar. Justicia para que exista un sistema educativo que les garantice un futuro por el cual soñar.

Eso es lo que nuestros niños requieren. No alguien que tiene una visión prehistorica de la familia.

PAOLA OCHOA
@PaolaOchoaAmaya

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.