El testimonio que tiene en líos al líder camionero Pedro Aguilar

El testimonio que tiene en líos al líder camionero Pedro Aguilar

En 90 horas de declaración, Andrés Villegas, exdirectivo gremial, lo sindica de alterar documentos.

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23 de julio 2016 , 10:58 p.m.

Desde hace siete meses, Andrés Villegas Ramírez se convirtió en el principal testigo de cargo contra Pedro Aguilar, uno de sus mejores amigos y tal vez el más poderoso líder camionero del país, clave en el paro de 46 días que acaba de concluir.

Durante más de 90 horas de interrogatorio, el hombre, preso desde hace dos años en Cali, se ha dedicado a entregarle información a la Fiscalía sobre las trampas que usadas por empresarios, secretarías de tránsito y hasta miembros de la Dijín para armar camiones ilegalmente y cobrarle al Gobierno por su chatarrización.

En su testimonio sindica de forma directa a Aguilar, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC), de ser la cabeza de la banda conocida como ‘los Desintegradores’. Y si bien Villegas ha entregado 14 nombres de presuntos implicados, a su amigo Aguilar lo ubica como el cerebro del ilícito que a él lo tiene preso.

De hecho, sus declaraciones ya desencadenaron indagaciones contra el líder camionero, quien las califica de falsedades y de un intento por poner un manto de duda sobre el paro que promovió en todo el país. Incluso, después de que EL TIEMPO reveló que oficinas y predios de su familia fueron inspeccionados, dentro de una indagación por presunto incremento patrimonial injustificado, Aguilar desvirtuó los señalamientos en una comunicación dirigida a este diario (ver ‘La defensa de Aguilar’).

Las regrabaciones

Sin embargo, lo dicho por Villegas ha cobrado relevancia porque, hasta mediados del 2014, era el vicepresidente de la seccional del Valle de la ACC, muy cercano a Aguilar.

Pero su relación se deterioró cuando Villegas fue condenado a 4 años y medio de prisión por estafa agravada, falsedad ideológica y fraude procesal, conductas relacionadas con la chatarrización ilegal de camiones.

Ahora, en busca de beneficios judiciales, Villegas jura que tan solo seguía instrucciones de Aguilar.

“Desde 1994 y 1995 ingresaba al país cualquier cantidad de tractomulas armadas desde el exterior y sin papeles. Era facilísimo colocarle un acta de remate o un martillo para sacar esos vehículos a rodar, los cuales chatarrizó en 2009”, dice Villegas.

Y asegura que a través de ese mecanismo, Aguilar salió de una quiebra, en 2007: “Para el 2012, ya tenía los leasings pagos de 10 tractomulas nuevas”.

Según dijo, el negocio resultó tan lucrativo que empezaron a pagarles sobornos a funcionarios de secretarías de tránsito para que les ayudaran a legalizar documentos falsos.

“Pedro le saca los logaritmos a un vehículo y los regraba (...) consigue otras tarjetas de propiedad y realiza transformaciones a las carpetas de tránsito. Además, incluye cartas de afiliaciones de empresas y tarjetas de operación para darles apariencia de legalidad”, se lee en uno de los apartes de su declaración.

Y también habla de pagos a policías de la oficina de Automotores de la Dijín en Cali y de Bogotá para realizar las actividades ilegales. Incluso, el testigo entregó el nombre de cinco uniformados implicados contra quienes ya se iniciaron investigaciones. También, de sus enlaces en las secretarías de Tránsito de Puerto Tejada, Cauca, y de Jamundí y Palmira, Valle.

“Allí (en esas secretarías) se realizaban modificaciones a la documentación para convertir cualquier camión en tractomula y chatarrizarlo”, asegura el testigo, quien agrega que incluso vehículos particulares fueron convertidos en públicos y volquetas, en camiones. Y entregó una relación de placas.

También puso a disposición de la Fiscalía los nombres de allegados a Aguilar que, según él, habrían participado en el ilícito. Además del hermano del líder camionero, preso por este caso, en el listado aparece una mujer, domiciliada en Palmira, con quien, dice, Aguilar mantiene una relación cercana.

La Fiscalía verifica cada uno de los datos entregados por el testigo. Por ahora, ya encontró mérito para revisar la contabilidad de Aguilar, de Transportes La Fortaleza, empresa de su padre; y de otros miembros de su grupo familiar, incluidas sus dos hijas.

Además, coteja un informe entregado por la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) y otro más de la Policía.

Aguilar, a quien sus compañeros de gremio mantuvieron en la mesa de negociación con el Gobierno a pesar de las indagaciones, prepara ahora su defensa. Según afirma, al igual que pasó con el paro camionero, saldrá avante de todos los señalamientos.

La defensa de Aguilar

De manera paralela a las negociaciones con el Gobierno, Pedro Aguilar Rodríguez ha venido preparando su defensa ante la Fiscalía.

De hecho, luego de que EL TIEMPO reveló las inspecciones judiciales a oficinas de su familia, el líder camionero envió una comunicación en la que condensa su argumentación para desvirtuar el presunto incremento patrimonial que se investiga.

Lo primero que advierte es que su padre, Pedro Aguilar Hurtado, de 82 años, ha construido a pulso su patrimonio y que él es el socio de Transportes La Fortaleza: “Pedro Aguilar Rodríguez no tiene participación alguna en el patrimonio, obligaciones o dividendos de dicha empresa”, dice el líder camionero, en respuesta a las indagaciones según las cuales esa empresa pasó de tener un patrimonio de 13 millones de pesos en 2007 a casi 5.000 millones en 2013.

“Es totalmente falso que el patrimonio del señor Pedro Aguilar Rodríguez haya crecido de manera injustificable, ya que los vehículos que en la actualidad posee son de más de diez años y fueron adquiridos mediante ‘leasing’ con Corficolombiana, Leasing Bolívar y Leasing Bancolombia”, asegura.

Y es enfático en que para pagar esos créditos fue necesario reliquidar las deudas y solicitar periodos de gracia, “ya que el transporte de carga se convirtió en un quebradero patrimonial y las cuotas eran muy difíciles de pagar”, dice.

También desmiente que pese en su contra una denuncia por entregar seguros falsos a sus conductores. Al respecto, anota que ni él ni la ACC conocen al supuesto denunciante. Sobre la supuesta compra de un lote que no aparece en la contabilidad, aclaró que las únicas adquisiciones que ha hecho datan de 1998 y 2007, cuando compró dos lotes en Yumbo, Valle, de 5.000 y 4.000 m² por medio de un crédito de Leasing Bancolombia. Finalmente, asegura que su nombre no figura ni ha figurado jamás en la escritura de formación de una empresa que indaga la Fiscalía por su presunta conexión con un extraditado.

De manera reiterada, el líder camionero también ha dicho que el supuesto testigo estrella en su contra miente y que así lo va a demostrar.

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u.investigativa@eltiempo.com

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