Mou vs. Pep, la vieja rivalidad vuelve a enfrentarse

Mou vs. Pep, la vieja rivalidad vuelve a enfrentarse

Este lunes, con sus Manchester, los técnicos tendrán su primer asalto en China.

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23 de julio 2016 , 12:45 a.m.

Mourinho lo provocó. Guardiola aguantó. Mou contraatacó. Pep perdió la paciencia y estalló. Así fueron sus memorables desencuentros en el fútbol español. Ahora, dos de los mejores técnicos del mundo revivirán sus duelos, con sus dispares personalidades, en el fútbol inglés. Este lunes, en un amistoso en China, se reencontrarán a unos metros, de banquillo a banquillo. Pep, en el City; Mou, en el United, anticipando lo que será la gran rivalidad de la Liga Premier.

Ya habían sido compañeros por varios años, cuando coincidieron en el Barcelona. Cuando Pep aún era jugador; cuando Mou era segundo entrenador, detrás de Louis van Gaal. Los caminos los separaron y los cruzaron muchas veces.

Su rivalidad tan enconada comenzó quizá desde aquella semifinal de la Champions del 2010, con Mourinho como DT del Inter, y Guardiola, del Barcelona. El portugués, victorioso, finalista y desafiante, corrió como poseído, estirando su brazo derecho y su dedo índice, como autoproclamándose el número uno. Guardiola presenció, derrotado, silencioso, la humillación.

En esa semifinal Mou fue un artista táctico. Su planteamiento defensivo (con un jugador menos y con Eto’o como lateral, sin pudores) le dio resultado ante ese Barça que ya deleitaba al fútbol mundial. Inter pasó a la final y fue campeón. Luego, Mou fue al Real Madrid. Guardiola lo esperaba, tenía deudas pendientes. Vivieron muchas rivalidades.

Con ambos en España, fueron memorables sus batallas futboleras y lingüísticas. Guardiola tuvo su desquite, de qué manera, con un triunfo 5-0 contra el Real Madrid, en el 2011. El mismo año Mourinho contraatacó, en la final de la Copa del Rey, con triunfo 1-0, con gol de Cristiano en tiempo extra. Como Guardiola (que perdió su primera final como DT del Barça) criticó –algo inusual en él– al árbitro, Mou no le perdonó esa osadía: “Ahora hay quienes critican los aciertos del árbitro”, provocó el portugués.

Tanto presionó Mou a Pep con sus declaraciones, con su estilo, con sus provocaciones –por algo lo llaman el manipulador de emociones–, que Pep, el mesurado, explotó antes de la semifinal de la Champions del 2011. “Fuera del campo ya ha ganado –le dijo a Mourinho–. Le regalo su Champions particular fuera del campo, que la disfrute y se la lleve a su casa. En esta sala (de prensa) él es el puto jefe, el amo. Es el que más sabe. Solo le recuerdo que trabajamos juntos cuatro años”, dijo Pep.

Barcelona venció al Madrid y clasificó a la final, que ganó. Mourinho, entonces, acusó a los árbitros de favorecer al Barça. “Lo respeto mucho (a Guardiola) como entrenador y persona, le deseo que un día tenga el placer de ganar una Champions blanca, sin incidentes por detrás”, ironizó Mou.

Pep, que en la cancha le ganó el duelo a Mourinho en los clásicos españoles (le ganó 5), no suele contestar a las provocaciones como lo hizo ese día. Pero fue la demostración de la presión extrafutbolística que le provocó el portugués. Cuando Pep se fue para el Bayern Múnich, de Alemania, quizá tuvo un alivio. “Como Mou era un dolor de cabeza, Pep se fue al país de la aspirina”, describió con genialidad el escritor mexicano Juan Villoro.

La enconada rivalidad que ya tuvo batallas épicas en la cancha y fuera de ella, en Champions, y en España, prepara nuevos episodios, en Inglaterra.

El duelo de Manchester

Cuando se anunció la contratación de Mourinho por el Manchester United, fue inevitable visualizar que la gran rivalidad de la temporada en el fútbol inglés sería, muy seguramente, entre los dos afamados entrenadores. Guardiola ya había firmado con el Manchester City, así que todo está servido para el duelo.

Con bombos y platillos se anunciaron las fechas oficiales de los clásicos entre los dos equipos de Manchester (10 de septiembre y 25 de febrero). Mou parte con ventaja. Conoce bien esa Liga, su atmósfera, ya fue campeón con Chelsea; estará como pez en el agua. Debutó con triunfo contra el Wigan, 0-2, y perdió  4-1 contra Borussia Dortmund, en amistosos. Guardiola empieza de ceros. Le toca introducir un lenguaje nuevo. Su filosofía. Ya perdió su primer amistoso, contra Bayern Múnich, su exequipo, 1-0.

Ambos técnicos ya palpitan ese entorno. Mourinho ya habló del duelo, lo minimizó. “Ya estuve con Pep dos años en una liga (la española) donde el campeón era yo o él, o el Madrid o el Barcelona. En una situación así, los duelos individuales tienen sentido porque pueden influir. Pero si en la Premier me centro en él o en el Manchester City y él se centra en el Manchester United, sería otro el que se coronase campeón”.

Falta tiempo para su primer duelo oficial. Mientras tanto, mañana tendrán un abrebocas, un pretexto para que se reencuentren y revivan su vieja rivalidad.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @PabloRomeroET

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