Orlando Berrío, el hombre que cambió silbidos por aplausos

Orlando Berrío, el hombre que cambió silbidos por aplausos

El extremo de Nacional ha anotado en dos finales continentales. Ahora quiere la Copa Libertadores.

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23 de julio 2016 , 12:12 a.m.

Sus pies se están convirtiendo en una máquina de coser, pues transforma la pelota en un hilo para tejer jugadas que terminan en gol. Eso lo está haciendo Orlando Berrío, especialmente en las finales, y, mejor aún, en las de torneos internacionales.

El extremo de Atlético Nacional hizo el pasado miércoles el gol en el empate 1-1 contra Independiente del Valle, en el juego de ida de la final de la Copa Libertadores en Quito.

Él también había hecho el gol de los verdolagas en el primer partido de la final de la Copa Suramericana contra River Plate, juego que también acabó 1-1. En esa ocasión, no lograron el título.

Según el estadígrafo español Alexis Martín Tamayo (@2010MisterChip), solo tres jugadores han marcado en la final de los dos torneos internacionales de la Conmebol: Carlos Tévez, Rodrigo Palacio –ambos con Boca Juniors– y Berrío. Y el tanto en el estadio Atahualpa, aparte de su importancia, fue un golazo, en el que dio muestras de su habilidad: iba el minuto 36 cuando se tiró por la zona izquierda, haciendo un enroque con Marlos Moreno, que pasó a la derecha; eludió la marca del certero central Arturo Mina, luego se encontró con el otro zaguero, Luis Caicedo, y en el camino se metió el volante de recuperación Mario Rizotto: a los tres dejó en el camino, con técnica y potencia. Emiliano Telechea observaba todo y se le acercó al colombiano, pero Berrío alcanzó a disparar desde media distancia para poner el balón en el palo izquierdo del arquero Librado Azcona. ¡Golazo!

“El gol fue un balón que me filtró Macnelly (Torres), traté de aguantar, vi el arco para pegarle y, gracias a Dios, pude marcar”. Así resumió su tanto el futbolista de 25 años, con mucha humildad, sin otorgarse los créditos por una jugada que no era sencilla.

Berrío, aparte de su anotación, se mostró muy activo no solo en ofensiva, sino en la defensa, ayudando en los relevos al lateral Daniel Bocanegra.

“Acá todos tenemos que luchar. Tengo que apoyar a mi lateral, que es Bocanegra; no dejarlo solo en ninguna jugada y eso hago. Cuando lo veo cansado, le hago el respaldo, pues el que gana es el equipo”, expresó el cartagenero sobre esa función.

A pesar de que al equipo orientado por el director técnico Reinaldo Rueda le empataron faltando tres minutos para el final del partido, el atacante se mostró sereno y confiado en las capacidades del equipo para conseguir el título el próximo miércoles en el estadio Atanasio Girardot.

“Desafortunadamente nos marcaron ese gol, pero así son las finales: hay que correr, tener y sufrir, levantarse ante cualquier adversidad. La llave está abierta y hay que ser campeones en Medellín, no hay de otra”, declaró el hombre criado en el barrio Las Palmeras de la ciudad amurallada.

Del silbido al aplauso

Este jugador, que lleva cuatro anotaciones en la Copa Libertadores, no la tuvo fácil para ganarse el cariño de la hinchada.

Debutó en 2009 y estuvo hasta el 2011 con los verdolagas. A los 20 años, y para que tuviera más continuidad, se fue a préstamo primero a Millonarios y luego a Patriotas, para regresar en el segundo semestre del 2013 al once antioqueño. Y durante todos estos años era muy común que desde la tribuna salieran silbidos e improperios contra él por su forma de jugar. Sin embargo, él siempre estuvo al margen de todas las críticas, muchas de ellas despiadadas, y seguía adelante con su trabajo.

Además, Berrío tiene ahora otra gran motivación: acaba de convertirse en papá. “Ser padre te hace mirar la vida de otra forma y hacer todo con una mayor responsabilidad. Siempre he hecho las cosas con actitud positiva y poniendo todo de mí; ahora tengo una motivación más grande”, comentó sobre su hija Dominique, que nació el pasado 16 de junio y a quien le dedica todos sus goles.

Sobre el tema de las críticas, habló de frente, como encarando a un rival para hacer un gol: “Valoro mucho lo que pasó anteriormente, cuando las cosas no iban tan bien, porque ahora disfruto más. Las críticas las asumía como constructivas y no destructivas. Siempre estuve listo para trabajar, nunca me di por vencido y me sigo exigiendo”, expresó el novato como padre.

Sus condiciones siempre han sido valoradas por los diferentes técnicos que lo han puesto de titular. El actual, Reinaldo Rueda, explicó por qué para él Berrío tiene siempre su consideración para ser titular: “Pocos en Colombia tienen su potencia y velocidad, puede jugar por ambos perfiles en ataque y también como número nueve. Además de estas cualidades es un jugador con gol”, expresó el estratega vallecaucano sobre el futbolista que ha jugado 11 partidos en esta edición del certamen internacional, cuatro de ellos como titular.

El asistente técnico de Nacional, Bernardo Redín, también se refirió al jugador: “Muchas veces los aficionados se quedan con las jugadas bonitas, pero no ven cómo se mueve un delantero, el esfuerzo que hace para que sus compañeros luzcan. Orlando es un futbolista lleno de virtudes y es el primero en reconocer sus errores cuando se equivoca”.

ANDRÉS FELIPE VIVEROS B.
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @afviveros

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