Más garantías, tasas de interés y dólar se atravesaron a vías 4G

Más garantías, tasas de interés y dólar se atravesaron a vías 4G

Ante aumento y volatilidad, concesiones se toman más tiempo para lograr recursos de sus proyectos.

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18 de julio 2016 , 08:02 p.m.

Hace dos años, cuando la primera tanda de las concesiones viales de cuarta generación (vías 4G), compuesta por nueve proyectos, comenzó a ser adjudicada luego de varios ajustes en materia de riesgos y de habilitar ingresos en dólares a los oferentes, las tasas de interés del Banco de la República no superaban el 4 por ciento y el precio del dólar, en julio del 2014, tuvo un promedio de 1.857,64.

Pero con el aumento de la inflación y el fuerte repunte de la divisa estadounidense, cuyo promedio del año está un 67 por ciento por encima del de julio del 2014, las condiciones financieras cambiaron sustancialmente para los concesionarios, los cuales hoy, bajo el apoyo de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), buscan soluciones más innovadoras que les permitan conseguir el dinero requerido para comenzar a mover los buldóceres.

Empresarios del sector y la misma FDN reconocen que la situación cambió y que cada concesión se ha tenido que tomar su tiempo, porque no es fácil estructurar el modelo cuando se trata de cuantías importantes a plazos largos.

El presidente de la FDN, Clemente del Valle, señala que luego de que los concesionarios le certificaron con unas cartas a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) un porcentaje mayoritario de la financiación a los 11 meses de firmado el contrato, han surgido necesidades nuevas que no estaban previstas cuando inició el proceso.

Se trata de garantías que pide la banca internacional y local (más la primera que la segunda) en los compromisos de capital de los patrocinadores del proyecto. Los bancos dicen que alguien debe garantizar que si el patrocinador no aporta el dinero alguien lo haga y les han pedido a todos los patrocinadores que pongan cartas de créditos respaldando los compromisos de capital, y al constructor se le pide un respaldo del 15 por ciento líquido del monto del contrato de construcción.

“Han surgido unas necesidades de cartas de crédito para respaldar estos compromisos adicionales, porque son necesidades grandes para el programa”, señala el funcionario.

Agrega que tanto Gobierno como constructores pensaron que luego de las cartas al poco tiempo se hacía el cierre definitivo, pero no ha sido así.

“En buena parte esto ha sido por la complejidad que tiene hacer créditos en los que el riesgo es el proyecto, en el que hay involucradas varias fuentes y donde una operación es a 18 o 20 años. Nos tomó más acá porque no había suficiente experiencia por parte de la banca local y muchas de las firmas de abogados no tenían la capacidad. Son los mismos bancos, los mismos equipos y hacer ocho proyectos por 12 billones es muy exigente”, dijo Del Valle.

Desde la perspectiva de los constructores, Álvaro Torres, presidente de Conalvías, dice que el aumento en las tasas de interés y el aumento del dólar han puesto a los constructores a pensar en otros caminos, para no quedar expuestos a asumir un excesivo costo financiero.

Y es que basta con ver que, a finales de mayo, cuando el Banco de la República subía su tasa de referencia al 7,25 por ciento (hoy ya está en el 7,5 por ciento y podría subir más), EL TIEMPO revelaba que el costo de los créditos preferenciales de los bancos ya estaba en el 12,46 por ciento efectivo anual, luego de estar en 7,85 por ciento ocho meses atrás.

Sumo cuidado

Bajo las nuevas condiciones, el sector constructor mira con lupa todas las opciones a la hora de conseguir los recursos definitivos de sus proyectos.

Torres señala que si bien en el programa de vías 4G se dio la opción de tener ingresos en dólares, como incentivo para buscar financiación bancaria en el exterior, esta es una opción que pocos miran ahora.

El directivo explica que si bien es cierto que hay mucha disponibilidad de fondos afuera, siempre hay que tener en cuenta el riesgo cambiario, pues aunque en términos de tasas de interés sea más conveniente el endeudamiento en dólares, si se le agrega la devaluación, esas bondades del crédito en el exterior se ven restringidas.

Por ello, la figura que más analizan los concesionarios es la de emisiones de bonos, un mercado que el sector le apunta a reactivar.

“Hay que tener mucho cuidado con eso y por esto es que todo el mundo está buscando otras fuentes, donde haya bonos u otras cosas que sean en pesos fundamentalmente”, señaló el directivo al explicar que en estas concesiones los ingresos de las tarifas de los peajes son en pesos y por ello es previsible un auge de emisiones de este tipo de papeles, para no asumir el riesgo cambiario.

Y si bien una fórmula para controlar el riesgo de la devaluación son las coberturas cambiarias, para el sector de infraestructura no son tan factibles, porque, de acuerdo con Torres, no se encuentra en el mercado alguien que dé una cobertura cambiaria con tiempos largos.

“Normalmente son por meses, días o semanas, pero si uno quiere una cobertura cambiaria para un proyecto de construcción de 3 o 5 años, pues es imposible porque sería demasiado costoso y no se conseguiría”, recalca.

Por ello, Torres indica que cada proyecto tiene sus propias características y cada quien debe jugar las opciones lo mejor que pueda, y por esto se han demorado los cierres financieros.

Exigencias traerán nuevos accionistas

Ante los nuevos requisitos de patrimonio o liquidez, por parte de las entidades financieras, se prevén en el corto y mediano plazo importantes movimientos de capital, con la llegada de nuevos socios en las concesiones y empresas de construcción.

El presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), Clemente del Valle, explicó que antes los proyectos se financiaban con anticipos, pero como estos ya no se dan, se les está pidiendo a las firmas más patrimonio y esto va a exigir que, en la medida en que los proyectos vayan consumiendo mucho de lo que tenían, las empresas deberán crecer emitiendo capital o traer nuevos inversionistas a los proyectos o a sus propias firmas.

“A un financiador le da mucho miedo que el respaldo de un proyecto de 1,5 o 2 billones de pesos de deuda lo esté dando una empresa que no esté brindando mucho capital”, indicó.

Por ello, una parte de la nueva estrategia de la FDN con base en los recursos del Fondes, cuando el Gobierno apropie los recursos en el presupuesto, es que habrá un componente importante de capital y no de deuda para apoyar patrimonialmente a las firmas.

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Subeditor Economía y Negocios
En Twitter: @omarahu

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