Los turcos defendieron a su autoritario presidente

Los turcos defendieron a su autoritario presidente

Medios y redes sociales movilizaron a la población a las calles. El ejército quedó debilitado.

16 de julio 2016 , 11:13 p.m.

El fallido y sangriento golpe de Estado que sacudió a Turquía en las últimas horas parece haber debilitado al ejército y reforzado al presidente del país, el islamista Recep Tayyip Erdogan, y su aspiración de tener más poder.

De acuerdo con el más reciente balance, al menos 180 personas murieron, 1.440 han resultado heridas, al menos 2.839 militares han sido detenidos y decenas de soldados golpistas murieron en la intentona.

Fue la quinta asonada en la historia de la República de Turquía tras otros tres golpes, en 1960, 1971, 1980 y 1997, aunque este intento se diferencia en mucho de sus antecesores. (Lea: 'El golpe es un regalo de dios que servirá para limpiar el Ejército')

Esta vez parece haberse corroborado la teoría de que un golpe no puede tener éxito en la era de los medios digitales. En los anteriores, lo primero que hicieron los militares fue tomar el control de la radio y la televisión, pero esta vez, si bien también lo intentaron con algunas emisoras de televisión, su poder sobre ellas duró poco rato y la mayoría de los medios pudo continuar trabajando en defensa de la democracia. Los políticos habían logrado movilizar la resistencia de las televisiones afectadas, como la CNNTürk y la estatal TRT. Los medios pudieron transmitir sendos mensajes de los políticos instando a la población a salir a las calles, e informar amplia y rápidamente de lo que estaba pasando.

Además, fue la primera vez que la población no permaneció en silencio frente al levantamiento militar: decenas de miles de personas salieron a las calles para resistir a los golpistas. También por primera vez, todos los partidos políticos fueron unánimes en rechazar la asonada. (Además: Intento de golpe de Estado en Turquía genera preocupación en el mundo)

Asimismo, la policía, la gendarmería y una parte del ejército se mantuvieron fieles al Gobierno del primer ministro, Benali Yildirim, líder del islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP). Pero también fue un triste estreno el bombardeo por parte de los golpistas del edificio del Parlamento, en Ankara, edificación que resultó dañada, y tampoco nunca antes había sido atacada una residencia veraniega del Presidente, como ocurrió.

Fue también la primera vez que durante un intento golpista la población pudo presenciar en las pantallas cómo se rendían los soldados con las manos en la cabeza, tumbados en el suelo y cómo se les despojaba de sus uniformes y armas.

El ejército turco, hasta ahora la institución más fuerte del país, con sus miembros considerados como ‘intocables’, se vio, también por primera vez, en una situación penosa. Pero tampoco nunca antes la policía se había enfrentado al ejército, ni un golpe había sido tan sangriento. (Lea: 'Si el golpe fracasa, los organizadores lo pagarán muy caro')

A diferencia de lo que ocurrió en las anteriores ocasiones, el Servicio Nacional de Inteligencia (MIT) fue atacado por los golpistas, cuando antes había sido siempre acusado de haberse confabulado con los militares rebeldes. Esta vez, el MIT se mantuvo leal al Gobierno, pero no pudo informar sobre las preparaciones del intento golpista.

En sus primeras palabras tras la intentona, Erdogan consideró que ahora tenía ante sí una oportunidad para limpiar al ejército de los seguidores del predicador islamista Fethullah Gülen, antiguo aliado suyo considerado ahora enemigo y terrorista. No obstante, el grupo de Gülen rechazó las acusaciones desde Estados Unidos, donde vive exiliado el predicador.

Pero hay preocupación de que Erdogan haya salido de esta crisis aún más fortalecido, lo que se demuestra por la purga que se ordenó en el sistema judicial, con el despido de 2.745 jueces. (Además: Cinco preguntas para tratar de entender el Golpe de Estado en Turquía)

Erdogan quiere cambiar la Constitución para convertir la actual república parlamentaria en una presidencialista. Eso le daría aún más poder del que ya tiene por ser el hombre fuerte del AKP, partido que él fundó. Erdogan es visto cada vez con más recelo por su creciente autoritarismo y su tendencia a perseguir a cualquiera que lo critique, incluyendo la prensa, por lo que ahora se teme que pueda avanzar hacia un poder casi totalitario.

Militares piden asilo en Grecia

Atenas (Efe). El Gobierno griego anunció que analizará la solicitud de asilo presentada por los ocho tripulantes del helicóptero militar turco que aterrizó este sábado en Alexandrúpolis, pero aseguró que lo hará teniendo en cuenta que se trata de presuntos golpistas. Yerovasili aseguró que Grecia respetará los procedimientos establecidos por el derecho internacional, pero añadió que el Gobierno se toma “muy en serio” que los detenidos están acusados en su país de “violar la legalidad constitucional y de tratar de derrumbar el sistema democrático”.

Previamente, el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, había pedido la extradición “inmediata” de los ocho soldados, a los que calificó de “traidores”.

El helicóptero militar turco había emitido una señal de socorro al entrar en el espacio aéreo griego y pidió permiso para efectuar un aterrizaje de emergencia. Acto seguido, dos aviones de combate recibieron la orden de escoltar al helicóptero hasta su aterrizaje seguro en el aeropuerto de Alexandrúpolis. Allí, la policía griega detuvo a sus ocho ocupantes.

EFE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.