'Los que estábamos ilesos comenzamos a ayudar a los heridos'

'Los que estábamos ilesos comenzamos a ayudar a los heridos'

Miguel Ángel, un peruano que vive en Niza, se refugió bajo un automóvil en el momento del atentado.

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15 de julio 2016 , 07:40 p.m.

Miguel Ángel es un peruano que vive en Niza desde hace cinco años y en la noche del jueves salvó su vida, después de refugiarse debajo de un automóvil cuando el terrorista que perpetró el atentado en esa ciudad enfiló por el paseo de los Ingleses, atestado de gente.

“Estaba a unos veinte metros, vi que el camión venía hacia mí y la gente corría despavorida por todos los lados”, narra este joven que trabaja en el sector del bricolaje.

Miguel asegura que temió por su vida. Primero se refugió detrás de un poste, hasta que el camión se detuvo y el terrorista comenzó a disparar. “Fue un momento terrible, son imágenes que nunca se van a borrar de mi mente”, asegura. (Lea también: Autor de matanza en Niza sacó licencia y alquiló camión para atentado)

Por instinto, Miguel Ángel se refugió debajo de un vehículo desde donde vio llegar a patrullas de la Policía que comenzaron a disparar al camión.

“Me metí debajo de un carro (...). Pero no se rendía, les respondía los disparos, se me hizo eterno”, afirma.

Cuando los agentes avisaron que el terrorista estaba muerto, Miguel Ángel salió de su escondite. “Los que estábamos ilesos comenzamos a ayudar a los heridos. Había cuerpos por todos lados, sangre. Fue un momento muy duro”, rememora.

Solo cuando llegaron los servicios de primeros auxilios el joven peruano decidió marcharse. “Había gente por todos los lados, en todos los portales”, asegura. (Además: Europa se blinda tras el atentado en Niza, Costa Azul de Francia)

Los españoles Ana Arroyo y Juan Francisco Pérez llegaron el pasado lunes a Niza para aprender francés.
Presenciaron los fuegos artificiales del 14 de julio, fiesta nacional francesa, justo en el mismo punto donde después fue abatido el terrorista, pero antes de que este llegara con el camión ya se habían ido.

“Tuvimos suerte, porque fuimos a buscar a una amiga”, asegura Juan Francisco. “De repente vimos una avalancha de gente, yo pensé enseguida que era una bomba, después de todo lo que pasó en París”, señala Ana.

Él corrió con otros tres amigos hasta refugiarse en un hotel. “Alquilamos una habitación y pusimos la tele. En ese momento, nos dimos cuenta de lo que pasaba”, asegura. “Escuchamos los disparos. Fue terrible. Había sangre por todos los lados”, relata Ana.

El despertar este viernes fue duro. “Nunca te imaginas que algo así pueda suceder en tu ciudad”, dice Jérôme Le Guennec, quien acababa de cenar con Zohra Jail en un restaurante frente a la playa cuando escucharon voces y gritos.

“Al principio decían que era una pelea como las que hay todos los días. Pero pronto nos dimos cuenta de que era algo más serio”, dice Zohra.

EFE

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