El libre comercio con los coreanos ahora sí se viene con todo

El libre comercio con los coreanos ahora sí se viene con todo

Comienza el primer TLC con una economía asiática y dependiente de la importación de alimentos.

notitle
13 de julio 2016 , 09:11 p.m.

Luego de casi cuatro años de negociaciones, y de otros tres años de un largo proceso en el que se discutió dos veces en el Congreso, tras su hundimiento en primera instancia, y en el que peligró su aprobación en la Corte Constitucional, finalmente el tratado de libre comercio entre Colombia y Corea del Sur entrará en vigor mañana viernes.

Se trata del primer acuerdo comercial de este tipo firmado con un país asiático (cuarta economía de ese continente y la novena mundial) que posee un alto nivel de desarrollo e ingresos por persona (33.000 dólares al año).

Corea del Sur es potencia en el mercado de vehículos, autopartes, naval, maquinaria y productos tecnológicos; pero es altamente dependiente de la importación de alimentos para sus 50 millones de habitantes que viven en una superficie de 100.200 kilómetros cuadrados, un área que está 700 kilómetros por debajo de la extensión del departamento del Amazonas.

De acuerdo con el Ministerio de Comercio Industria y Turismo de Colombia, en el sector agrícola, prácticamente todos los productos de potencial exportador contarán con beneficios arancelarios.

El 99 por ciento de la oferta agrícola, pecuaria y de alimentos colombiana tendrá acceso al mercado coreano, ya que de la negociación solo se exceptuó el arroz y la naranja.

La demora en la entrada en vigencia del TLC con Corea del Sur estuvo marcada principalmente por la oposición del sector automotor y de autopartes colombiano, aunque también hubo reparos de algunos sectores industriales como el de electrodomésticos de línea blanca (cocina y limpieza del hogar) que consideran que deben enfrentar una fuerte competencia que ofrece precios más bajos, lo que puede afectar su actividad. (Lea también: Catalina Botero será conjuez en revisión del TLC con Corea)

Tareas pendientes

Directivos de empresas y organizaciones coreanas consultados por EL TIEMPO dijeron que Colombia, luego de haber firmado acuerdos comerciales con varios países, debe insistir en mejorar su logística, la calidad, la competitividad e investigar el mercado coreano para conocer las tendencias de consumo y las oportunidades que tengan los empresarios en esa economía, distante geográficamente, pero con necesidad de ampliar la oferta para sus cerca de 50 millones de consumidores.

El café, productos metalúrgicos, químicos y cuero serán los primeros beneficiados con los efectos de baja en el arancel, luego, en un mediano plazo, los derivados del café, dulces y flores entrarán con arancel cero a ese país.

En Corea del Sur “hay interés por la oferta colombiana en sectores como dispositivos médicos, alimentos, cosméticos y productos para la salud y aseguró que los consumidores colombianos se van a ver beneficiados por más productos y a menores precios en el mediano plazo”, le dijo a este diario Je Hyun Jung, investigador de la Asociación Internacional de Comercio de Corea, el organismo que representa a empresas coreanas de todos los sectores económicos.

Y recordó que con el tratado de libre comercio que Corea firmó con Chile hace 12 años, productos del país suramericano como el vino y frutas como el kiwi hoy hacen parte del menú habitual de los hogares coreanos, por lo que varios productos colombianos como frutas exóticas o cafés especiales pueden tener una buena aceptación en ese país asiático.

Sector sensible

La industria automotriz colombiana fue la que desde el comienzo de la negociación del TLC con Corea mostró su mayor oposición dado que su contraparte del país asiático es la cuarta potencia mundial, con altos índices de competitividad (solo la empresa Hyundai produce en todo el mundo unos 11.000 carros al día), por lo que están en capacidad de vender más productos y a un menor costo. (Además: Las oportunidades reales que trae el TLC con Corea del Sur)

En diálogo con EL TIEMPO, Min Kun Kim, vicepresidente de la firma automotriz KIA –que hace parte del grupo Hyundai– dijo que “es indudable que el sector automotor colombiano se verá afectado con el TLC”, pero aseguró que las empresas nacionales “tienen que mejorar la calidad y precios y enfocarse en los diseños” y anunció que la compañía coreana tiene interés en continuar aumentando la oferta en Colombia y comenzar a exportar carros eléctricos.

El alto directivo de KIA dijo que por el momento no se contempla la posibilidad de abrir una planta de producción en Colombia pues acaban de abrir una en México y ya tienen otra en Brasil y la demanda de vehículos en un mercado debe superar las 300.000 unidades para pensar en una factoría nueva, no obstante dijo que el mercado colombiano todavía tiene mucho potencial, pues 80 de cada 1.000 colombianos tienen un vehículo y este indicador va a aumentar.

El vicepresidente de la automotriz coreana no quiso referirse al conflicto legal entre el anterior distribuidor de su competidora Hyundai en Colombia con la casa matriz en el país asiático, aunque dijo “que espera que se solucione”.

El modelo coreano

Para Chi-Sung Eom, secretario general y jefe de la división de asuntos internacionales de la Federación Coreana de Industrias, Colombia puede fijarse en el ejemplo de Corea que en 50 años, tras invasiones extranjeras y una guerra que la dejó devastada hoy es uno de los países más competitivos del mundo.

El funcionario reconoció que muchas empresas que no se prepararon para competir desaparecieron y otras se adaptaron a la nueva realidad y en este sentido dijo que entiende las preocupaciones de algunos sectores en Colombia como el automotor ante la competencia coreana, “pero Colombia se beneficiará con la mayor competitividad de industrias de otros países como Corea y Estados Unidos y así la competitividad colombiana también saldrá adelante”.

Aseguró que Corea del Sur y Colombia son economías que se complementan y hay expectativa de que con el TLC la actividad entre los dos países permita contrarrestar en parte las consecuencias de la desaceleración mundial.
En últimas, dijo el representante de la Federación Coreana de Industrias, la cooperación entre los dos países permitirá que los precios de los artículos que intercambian bajen de precio.

Dijo que en estos momentos hay mucho interés de varias empresas coreanas en proyectos de construcción de infraestructura en Colombia como vías, puentes y túneles, así como en el metro que construirá Bogotá y señaló que “queremos agregar valor a la explotación de recursos minerales de alto valor para exportar a otros países”.

Aseguró que conoce muchas empresas coreanas que están buscando establecerse en países como Cuba, Irán y Colombia, por las nuevas oportunidades de negocios que se presentan.

Guanábana y panela, a precio de oro

Una libra de panela molida vale 12 dólares.

El consumidor coreano tiene un alto poder adquisitivo, por lo que los productos para el cuidado personal y la alimentación sana tienen acogida. Desde hace poco tiempo, productos colombianos como la panela y frutas como la guanábana (graviola) tienen presencia, aunque en bajos volúmenes en ese país. En el caso de la panela, hasta el momento la única presentación que se vende es molida, en paquetes de 500 gramos, y según Kyung-Suk Shim, presidente de Organic Bay, que la comercializa, se vende a 12 dólares y ha tenido aceptación. Dijo que él conoce otros usos de la panela, pero por el momento en ese país solo se utiliza como endulzante natural y se mostró interesado en importar más comida saludable colombiana.

La guanábana es importada por la firma Market Builders en envases sellados de un poco más de 500 gramos y según el presidente de la compañía, Daniel Kim, todavía no ha podido entrar de manera masiva y solo la compran estratos altos por su alto valor, atraídos por sus cualidades anticancerígenas.

Koica, lista para posconflicto colombiano

La Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica) hace presencia en 50 naciones con diferentes tipos de proyectos para combatir la pobreza y de acuerdo con Kang Hwangwook, director para América Latina, en Colombia tiene una agenda de ocho proyectos en desarrollo rural, salud, energía e industria en diferentes regiones.

El directivo dijo que junto con la embajada de su país en Colombia analizan potenciales sectores, como, por ejemplo, ayuda a desplazados por la violencia, que puedan servir para ayudar en el posconflicto.

“En las proyecciones para el 2016 Koica contempló la firma de la paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, pero no tenemos un plan definido”, dijo Hwangwook.

Según el funcionario, cada 3 o 5 años se revisan los proyectos en todos los países donde Koica tiene presencia y aunque dijo que en Colombia todavía tiene varias tareas pendientes, en las naciones que como Colombia aumentan de manera progresiva su riqueza e ingreso por habitante, es natural que a esas naciones se les vaya retirando de los planes de ayuda que han recibido por años.

Corea del Sur recibió ayuda internacional en la décadas del 50 y 60 del siglo pasado, tras una guerra (con ayuda de soldados colombianos) que la dejó en la miseria y dividida en dos, pero a partir de 1970 registró un notable crecimiento que hoy la colocan como la novena economía mundial.

HOLMAN RODRÍGUEZ M
Enviado especial EL TIEMPO*
En Twitter: @holmanrodriguez
* Por invitación del Servicio de Información y Cultura de la República de Corea

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.