Meluk le cuenta... (De esperar y atacar)

Meluk le cuenta... (De esperar y atacar)

Esta es una fórmula tan vieja como la vida. Nairo, en el Tour espera el momento para dar el zarpazo.

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10 de julio 2016 , 08:05 p.m.

Los hinchas del ciclismo dan alaridos porque Nairo Quintana no ataca en el Tour de Francia y va a la rueda de Chris Froome. Agazapado, a la espera del momento justo para dar el zarpazo.

El pasado domingo, los fanáticos del fútbol vieron a Portugal coronarse campeón de la Eurocopa. Lo hizo agazapado, esperando el momento justo (y podía esperar más, hasta los penaltis), y con un agravante: perdió a su garra afilada, Cristiano Ronaldo, quien se lesionó a los 23 minutos y no pudo jugar más. Así y todo, en un largo extratiempo, venció 0-1 a la local y favorita, Francia.

Esperar para atacar. Una fórmula tan vieja como la vida. Nairo, en el Tour, todavía no se lanza a la ofensiva. Ante todo, mucha calma. En el ciclismo se ataca cuando se sabe que en las piernas propias hay suficiente fuerza y que las del rival aflojan. El año pasado Nairo embistió la montaña en la antepenúltima y penúltima etapas. Redujo la desventaja de 3 minutos y 10 segundos a 1 minuto y 12 segundos. No le alcanzó.

Hoy, Nairo espera. Ya vendrá el ataque. Lo clave ahora es no perder más tiempo o ceder el menor posible. El final en la cima del Mont Ventoux del jueves y la contrarreloj ‘quebrada’ del viernes son fundamentales para encarar la última y definitiva semana. Apenas hay 23 segundos de diferencia. Paciencia.

Como la de Portugal, que ‘chupando rueda’ pasó la primera fase como uno de los mejores terceros y aguantó críticas fuertes y fortísimas, tanto que su DT dijo que no le importaba ser tratado como el “patito feo” de la Euro... ¡Terminó volando como un cisne! Portugal tuvo cinco empates en el tiempo regular de sus seis juegos y, aferrado a la fuerza, a la lucha, al orden y la disciplina defensiva, y a su contragolpe efectivo en el momento justo, logró el título. Este domingo pateó tres veces al arco francés en dos horas de juego, y ganó. Es merecido campeón.

Los espectadores de estadio y TV reclaman –de manera legítima desde su condición– que Nairo se pare en los pedales y le saque fuego a la cadena de su bicicleta ya, de una vez, hoy, mañana y siempre. Esperan que levante el asfalto de la carretera y haga ver a Froome como subiendo en un triciclo. Nairo siempre ha sido conservador y se preocupa de medir sus fuerzas y esperar para aprovechar justo cuando sus rivales decaigan. Ojalá esta vez la estrategia sí dé resultado.

Portugal revivió el viejo y conocido debate entre jugar bonito (que es distinto a jugar bien, ojo con eso) y ganar. Su fútbol no fue de fuegos artificiales ni se vistió con brillos y lentejuelas. Fue un fútbol de pica, pala y overol. De esperar y liquidar en el instante preciso.

¿Injusto? ¡Nunca! Ninguno lo pudo vencer, como Froome, quien no se ha dejado derrotar de Nairo en el Tour de Francia.

Meluk le cuenta…

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes
@MelukLeCuenta

 

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