Drones colombianos al servicio de la agricultura

Drones colombianos al servicio de la agricultura

Advector es una empresa bogotana que quiere poner estas naves al servicio de la ingeniería.

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08 de julio 2016 , 07:31 p.m.

Hace siete años los hermanos Escobar vieron un buen negocio en la creación y elaboración de aeronaves no tripuladas. Dos años y medio después le dieron forma a su empresa. Con su idea, participaron en una feria de jóvenes empresarios en la cual encontraron el foco para desarrollar su proyecto: cartografías al servicio de la ingeniería, la agricultura y la infraestructura. Fue así como nació Advector.

Primero, experimentaron creando su primer cuadricoptero. No les importó tardar más de dos años para que el aparato volara bien. Una vez confirmaron que el diseño estaba listo se arriesgaron a crear un avión. Entonces compraron un Aeromodelo, le pusieron piloto automático y todo lo necesario para convertirlo en un dron.

Quisimos fabricar nosotros mismos los modelos. Primero, porque tenemos las capacidades, y, segundo, porque queremos ser pioneros en el desarrollo, no seguidores de lo que hay por fuera”, cuenta Fernando Escobar, gerente de la empresa en la que trabajan cinco personas.

Hoy su servicio se enfoca en la agricultura. Su idea es ayudar a los campesinos y/o agricultores a incorporar tecnología a un precio más bajo del que se puede conseguir en el mercado, lo cual les permitirá reducir los costos de producción y mejorar la rentabilidad.

En cuanto al diseño del equipo, Advector quiere fortalecer y apoyar la ingeniería colombiana. “En nuestro equipo tenemos personas con muchas capacidades, con muchísimo conocimiento y sabemos que por fuera hay gente también muy buena que en algún momento podremos vincular a la compañía”, dice Escobar. “También buscamos ser un país que se destaque con ingeniería colombiana, con equipos que puedan competir con cualquier otro a nivel mundial, como ya está sucediendo. Nuestros equipos tienen características similares e incluso superiores a muchos de los equipos que uno puede conseguir en el mercado y son diseñados y fabricados en el país”, agrega.

Advector cuenta con tres modelos de drones: El ‘araknos’, el ‘koleopteros’ (Multi rotores) y el ‘buteos’, un avión de ala fija. Los materiales con los cuales se fabrican son combinaciones de fibra de vidrio, carbono, madera y plástico. El equipo soporta hasta una cámara de 700g., y vuela de 10 a 15 hectáreas. Los precios varían según el tipo de dron y sus componentes. En características similares, los drones de Advector pueden ser hasta un 60 por ciento más económicos.

La empresa realiza venta consultiva; es decir, asesoran al cliente dependiendo de su experiencia, su necesidad y le sugieren cuál es el mejor equipo y la mejor cámara. Pero, si Advector no cuenta con el dron que se ajusta a la necesidad del cliente, le aclara que no posee ese equipo y es sincero al sugerirle otros del mercado. Además, a la persona que compre un equipo, Advector se lo entrega con manual, 16 horas de entrenamiento y dos baterías.

Sin embargo, todo el conocimiento y la creatividad de los integrantes de la empresa colombiana no son suficientes. La principal desventaja de Advector es el dinero. Todo el capital ha sido propio. “Estamos ahorita en la búsqueda de un inversionista, recientemente arrancamos con una especie de “crowfunding” con amigos para la etapa inicial del proyecto que tenemos ahora: expandirnos a nivel nacional. Y estamos buscando un inversionista que nos permita posicionarnos a nivel país; estamos muy bien ubicados en Bogotá, pero queremos poner oficinas regionales para estar más cerca al cliente. También en búsqueda de maquinaria que nos permita mejorar los procesos de fabricación”, relata el ingeniero industrial.

Como es tecnología física se requiere de mucha inversión. Cada vez que probaban un equipo y se estrellaba tenían que reemplazarlo por uno completamente nuevo. Aparte, también requieren de mucho tiempo. Para Fernando Escobar,

Como se ha hecho con recursos propios, que no son muchos, ha hecho más lento el proceso. Si hubiéramos contado con alguien que nos diera más capital estuviéramos más avanzados. Aparte, el desplazamiento es costoso. Si queremos hacer una prueba o visitar a un cliente es más complicado que hacerlo por internet”.

Otro problema es la informalidad del mercado, pues para Fernando “hay gente que ofrece servicios sin estar preparados. La gente por supuesto desconfía de todas las empresas que se dediquen a lo mismo. Eso nos afecta a quienes si trabajamos legalmente. Las personas no piensan en que esa empresa es mala sino en que esta tecnología, en general, no sirve”.

Y un tercer obstáculo es la nueva ley de la Aeronáutica Civil para volar drones. Se requiere un permiso, 15 días antes, si se van a superar los 150 mt., de altura sobre edificaciones, personas o aeropuertos. “El monto de los seguros es costoso. Aunque comparados con otras empresas, no nos afecta mucho tanto porque nosotros cumplimos con los requisitos, desde mucho antes que saliera la nueva regulación de la Aeronáutica”, explica el gerente de Advector.

Advector identifica que las empresas pequeñas, como ellos, le apuestan más a la innovación que a los factores comerciales. Le apuestan a la innovación porque se sienten capaces de hacer cosas, más no imitarlas. Porque tienen mucho conocimiento en el país, muchas habilidades y mucha recursividad.

Según el gerente de la empresa nacional: “Estamos haciendo innovación pura, tecnología pura. Estamos haciendo nuestros propios proyectos y buscamos aplicación de drones en soluciones para sectores que lo necesitan: fumigación, control biológico de plagas. Apostarle a la innovación es creer en el conocimiento propio”.

Por ahora, y mientras sus capitales lo permitan, seguirán trabajando en la creación e innovación de drones. “De pronto tendremos que detenernos o pausar la producción si nos faltan recursos. Tener el conocimiento es muy importante, pero si no tienes recursos pues va a llegar otro que adapta, que tiene capital y que cogerá la delantera”, reconoce Escobar.

Mientras tanto, seguirán soñando con fabricar los mejores drones del país, intentarán brindar soluciones que saquen provecho al campo colombiano y lucharán por posicionar su empresa a nivel nacional y, por supuesto, a que Advector sea reconocido en Latinoamérica y el mundo.

KAREN VANEGAS BOHÓRQUEZ
REDES SOCIALES
@KarenVanegasB

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