¿Y del celibato qué?

¿Y del celibato qué?

No se ha agotado su misericordia, querido papa Francisco. Acuérdese de sus sacerdotes.

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04 de julio 2016 , 10:40 p.m.

Querido Padre: usted es misericordioso. Usted proclamó el año Jubilar de la Misericordia. Tiene que culminar este jubileo glorioso con un acto especial de misericordia para con sus sacerdotes: la supresión del celibato obligatorio.

Usted ha manifestado ser misericordioso con los pobres, con los esposos fracasados, con los presos, los mendigos, todos, menos con los sacerdotes, que llevan desde hace diez siglos el peso ominoso de un celibato obligatorio, que se presta a toda clase de abusos, escándalos y humillaciones, frente a hermanos ortodoxos, luteranos y anglicanos que sí pueden ejercer el sacerdocio desde su vida matrimonial. ¿Por qué ellos sí pueden y los sacerdotes católicos no?

La misericordia es la virtud que lo inmortalizará a usted como el Papa de la misericordia, como el Papa comprensivo, humano, querido, cercano a todos los que sufren y necesitan misericordia: y los sacerdotes católicos están necesitados de su misericordia. No termine su pontificado sin esta obra de misericordia. No se lo perdonará el futuro de la Iglesia.

Usted, querido papa Francisco, sabe muy bien que Jesús no impuso a sus apóstoles y discípulos el yugo del celibato.

Usted bien sabe que durante los primeros diez siglos los sacerdotes católicos se casaban. Solo el año 1074, el papa Gregorio VII, dados los abusos y escándalos de algunos sacerdotes, ordenó volver a la práctica del celibato, y que el papa Calixto II en el Concilio de Letrán, 1123, decretó el celibato como obligatorio para los sacerdotes católicos romanos. Sin olvidar que el clero ortodoxo, los luteranos alemanes y los cristianos anglicanos practican el mismo sacerdocio, compatible con el matrimonio cristiano.

Padre Francisco: tenga bien presente: si usted no lo hace, no lo hará ningún otro papa, según lo previsible, en el siglo XXI. Su carisma es la misericordia, que ha manifestado con todos los que sufren dentro de la Iglesia católica.

Si los cristianos ortodoxos, si los luteranos alemanes, si los cristianos anglicanos ejercen el sacerdocio compatible con el matrimonio, ¿por qué, pregunto, por qué los sacerdotes católicos no pueden?

Téngalo presente: ya lleva casi cuatro años de un pontificado marcado con el sello indeleble de la misericordia. Es hora ya de manifestar la misericordia con sus sacerdotes católicos.

No se ha agotado su misericordia, querido papa Francisco. Acuérdese de sus sacerdotes. Usted lo puede. Usted lo quiere. No se cierre, cuando le falta ya poco tiempo por delante. Usted lo debe manifestar como una prueba consumada de misericordia para con sus sacerdotes.

Le reitero, querido papa Francisco: si usted no lo hace, puede estar cierto de que ningún otro papa lo hará en este siglo XXI. Si ha mostrado misericordia con los matrimonios fracasados, ¿por qué no mostrarla con sus sacerdotes, que esperan de usted una prueba más de su misericordia? Piénselo. No se niegue a practicar la misericordia con sus sacerdotes. Todos lo esperan.

Alfonso Llano Escobar, S. J.

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