Así va la restauración ambiental del Neusa

Así va la restauración ambiental del Neusa

Proyecto de U. Javeriana y CAR combate crecimiento de plantas invasoras. Sigue su reforestación.

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04 de julio 2016 , 09:54 p.m.

En más de 12 hectáreas del Parque Forestal Embalse del Neusa, cercano a los municipios de Tausa y Cogua, están creciendo árboles nativos de bosque andino, en donde otrora predominaban las plantaciones de pino y que han sido talados por la Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca, para restaurar el ecosistema.

Este terreno hace parte de un proyecto piloto que se ejecuta en 500 hectáreas del embalse y que lidera la Escuela de Restauración Ecológica de la Universidad Javeriana desde el 2014 en conjunto con la CAR. Con este se busca devolverle a este espacio su riqueza medioambiental.

“En los años 50 se realizaron plantaciones de pino y en ese momento no tenían información sobre los efectos de esta planta en el ecosistema”, explicó Jorge Ignacio Barrera, investigador de la Javeriana.

El objetivo del proyecto es reemplazar las especies de flora invasoras, como el retamo espinoso, que tiene efectos negativos en la zona, por árboles nativos.

Para ello, escogieron algunas hectáreas en donde la CAR había removido pinos para reconvertirlas. Según explicó Sandra Contreras, investigadora de este proyecto de la Universidad Javeriana, se realizó una plantación estratégica con el fin de evitar el crecimiento de especies invasoras.

“Lo que hicimos fue hacer siembras de núcleos, es decir, en alta densidad sin dejar espacio para las otras especies. Además, instalamos perchas artificiales, que son unas estructuras que nos permiten atraer aves a la zona, pues ellas pueden traer semillas de especies nativas y ayudar a dispersarlas”, señaló Bustos.

Efectos de las invasoras

Según explicó Jorge Ignacio Barrera, investigador de la Universidad Javeriana, con la plantación de especies traídas de otros países (como el pino y el retamo espinoso), así como la llegada de otras especies al embalse del Neusa como el helecho marranero se genera erosión en el suelo y se impide el crecimiento de especies nativas, necesarias para mantener el ecosistema.

“Por ejemplo, el retamo espinoso es una especie que se reproduce con facilidad y soporta varios ambientes y tipos de suelo, lo que la pone en ventaja frente a otras. Además, es invasora e impide que otras plantas crezcan”, explicó Barrera.

Esto fue corroborado por Néstor Franco, director de la CAR de Cundinamarca, quien señaló que “hace años se cometió un error al traer especies exógenas, lo que le hizo un daño a los bosque altoandinos”, afirmó.

Por eso explicó que desde el 2009 la entidad comenzó un proyecto de restauración que se financió, en parte, con la venta de la madera producida en la tala de los pinos que se encontraban en las 500 hectáreas. “Este es el proyecto piloto más importante de restauración de bosque altoandino en el país”, señaló Franco.

Acabar con semillas

Para que el proceso de restauración ambiental se pueda completar se debe evitar que las semillas de las especies exógenas vuelvan a crecer, ya que estas pueden durar latentes hasta 30 años.

Por ello, la Universidad Javeriana maneja un segundo proyecto con el Acueducto de Bogotá para manejar el banco de semillas de especies invasoras que quedan en el suelo luego de su remoción, para que no vuelvan a germinar.

Según explicó Sandra Contreras, coordinadora de este proyecto, se avanza en un proyecto piloto, en el cual se recogen las semillas, se trituran y se realiza un proceso de compostaje, para identificar qué partícula puede llegar a inviabilizarlas.

Las otras apuestas

Para contribuir a la restauración ambiental del embalse del Neusa es necesario integrar a las comunidades. Por eso, dentro del proyecto se ha realizado socialización con líderes ambientales y estudiantes de los colegios.

Así lo explicó Luis Hernán Rodríguez, habitante de Tausa y administrador agropecuario que trabaja en el proyecto.

“Se han compartido con estudiantes de las escuelas de las veredas Paramo Bajo, Llano Grande y La Florida las estrategias de restauración. Igualmente han venido estudiantes del grupo ambiental del colegio San Antonio, sede Páramo Bajo, a plantar árboles nativos a la zona, para apropiarse del terreno”, señaló.

Además, Sandra Contreras de la Universidad Javeriana explicó que también se han reunido con líderes comunales de los municipios Tausa y Sutatausa para generar apropiación del proyecto y capacitar a los ciudadanos sobre las incidencias de plantas invasoras en estas zonas.

Escríbanos a miccru@eltiempo.com

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