Los temores de Tibú como escenario de dejación de armas

Los temores de Tibú como escenario de dejación de armas

Falta ver en cuál de las 186 veredas se instalará la zona de concentración de las Farc.

notitle
04 de julio 2016 , 09:13 p.m.

La inquietud sobre en cuál de las 186 veredas de Tibú se instalará la zona de concentración de las Farc ronda a los pobladores de ese municipio, quienes ven con escepticismo el éxito del proceso en esa región, también amenazada por la presencia de otros grupos armados, como el Eln y el Epl.

Durante décadas, esa guerrilla, a través de su frente 33, ha construido en ese municipio, el más extenso de Norte de Santander y ubicado en el corazón del Catatumbo, una historia de violencia y confrontación armada.

Por tercera ocasión, ese territorio será epicentro para la desmovilización de un grupo armado. La primera de ellas tuvo lugar en la vereda Campo Giles, en el corregimiento Campo Dos, en 1991. En esa ocasión, cerca de 140 guerrilleros del Epl decidieron dejar las filas de la guerra. La segunda, en el 2004, ocurrió cuando 1.400 hombres del bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), tras cinco años de una cruenta arremetida, se concentraron también en ese corregimiento para dejar sus armas.

De esas desmovilizaciones, según uno los habitantes de Tibú, que prefirió la reserva de su nombre, solo quedaron promesas de inversión social sin cumplir, además de un ciclo de violencia que pareciera no terminar.
A esto se suma el escepticismo sobre la efectividad que podría tener el proceso de paz con las Farc, por la presencia que otros grupos subversivos seguirán teniendo.

Wilfredo Cañizares, director de la Fundación Progresar, precisó que la actividad del Eln y el Epl, junto con la de las bandas criminales, mafias del narcotráfico y del contrabando, que utilizan la frontera de Tibú con Venezuela, así como el crecimiento desmesurado de los cultivos ilícitos, deparan un verdadero desafío, que incluso puede poner en riesgo la implementación de los acuerdos si el Gobierno no le da solución a esa problemática.

El alcalde de Tibú, Alberto Escalante, dijo que aunque el proceso y los acuerdos con las Farc son un gran avance, se requiere que se entable la negociación con todos los grupos armados.“Hasta que no se logre negociar con todos los actores armados, la situación va a ser similar”, precisó. Así mismo, señaló que la firma de la paz debe llegar acompañada de un proceso de transformación social y económica, que no se ha visto en la región con ocasión de las otras desmovilizaciones.

Por otro lado el obispo de Tibú, Omar Sánchez, analiza que si bien es necesaria la negociación con todos los grupos, no se debe “minimizar” el hecho de que las Farc finalmente entren en un proceso de dejación de las armas y salgan de su papel de actor armado.

“Para el Eln y el Epl, esto es un elemento contestatario en el sentido absoluto, porque es deslegitimar esa lucha armada. Si las Farc son capaces de eso, en un territorio como este, y se plantan en la mitad, les están diciendo a estos grupos en concreto que su guerra, su lucha y origen como guerrilla están superados, que ya hay una discusión avanzada y que hay que actualizarse y ponerse en un nivel político”, concluyó el obispo. 

CÚCUTA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.