Reparar hidroeléctrica de Guatapé costó 25 millones de dólares

Reparar hidroeléctrica de Guatapé costó 25 millones de dólares

La generadora de energía empezó a funcionar al 100 por ciento, tras cuatro meses sin operación.

notitle
27 de junio 2016 , 08:38 a. m.

Tras una labor titánica de cuatro meses, la central hidroeléctrica de Guatapé, que salió de funcionamiento por un incendio, registrado el pasado 15 de febrero, volvió a operar al 100 por ciento, este fin de semana.

Eso luego de reparar completamente los equipos que dañaron las llamas en el túnel de acceso a las máquinas. La restauración tuvo un valor 25 millones de dólares y fue necesario importar desde México 30 kilometros de cables, para reponer los quemados.

El gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, dijo que la central se entregó en operación 68 días antes de lo previsto, gracias a que unas 800 personas apoyaron las labores para ponerla a funcionar.

Ingenieros colombianos y mexicanos trabajaron 24 horas diarias para restablecer la operación de las ocho unidades generadoras que aportan 13.4 gigavatios hora por día de energía eléctrica al Sistema Interconectado Nacional.

Londoño contó que para hacer frente a la emergencia desafiaron muchos obstáculos, pero el principal fue la carrera contra tiempo. Inicialmente, los expertos de EPM estimaron que reparar la central tomaría más de un año, pero luego de buscar cables por todo el mundo, los encontraron en México. Entonces, el periodo se redujo a seis meses, pero se hizo en dos menos de lo esperado.

Además del funcionamiento de la hidroeléctrica, el gerente dijo que la segunda buena noticia es que la aseguradora confirmó que el daño es sujeto de reclamación. “Los 25 millones de dólares que costó la reparación de la hidroeléctrica, en gran parte serán cubiertos por la póliza”, contó Londoño.

El gerente detalló que incluso la aseguradora anticipó pagos de 9 millones de dólares. “El daño de la hidroeléctrica le saldrá a EPM por 200.000 millones de pesos, muy por debajo de lo que costó la reparación total”, precisó.

Esos 200.000 millones de pesos, representan el lucro cesante de la planta. “Toda la energía que no pudimos generar pero que teníamos que vender por compromisos, la comprarnos a precio de bolsa y como el país afrontaba el fenómeno del Niño y una escasez de generación de energía, el precio de bolsa estaba en su tope histórico”, explicó.

Precisamente, en el momento del accidente de la central hidroeléctrica, Colombia atravesaba un alto verano y escasas lluvias. “En el país la matriz energética depende de la hidrología, el fenómeno del Niño duró cerca de un año, la hidrología estaba baja y las reservas que tenía el país eran mínimas, estábamos trabajando al límite. Entonces, cuando la central salió de operación, se perdió esa reserva y por ello se generó la gran amenaza de un apagón en el país”, agregó Londoño.

La central de Guatapé genera cerca del 4 por ciento de la energía en Colombia y además alimenta los cauces de otros ríos y quebradas para que la cadena del río Nare también pueda generar energía. “Si tenemos en conjunto la cadena del río Nare, que depende de Guatapé, podemos hablar del 8 por ciento de la energía nacional”, explicó el gerente.

Menor riesgo

Los nuevos equipos instalados en la central de Guatapé tienen una vida útil de hasta de 30 años, explicó Leonardo León, director de Alta Tensión de Prysmian, firma italiana con una subsidiaria en México, que le vendió y le ayudó a EPM a instalar los cables generadores, que pesan más de 800 toneladas.

Londoño contó que conseguir estos carretes fue toda una odisea, porque empezaron a buscarlos en todo el mundo. Incluso, 23 kilómetros obtenidos con Prysmian eran los únicos existentes en bodega, los otros 7 kilómetros se mandaron a fabricar. Esos cables tuvieron que viajar en aviones rusos Antonov 124-100, los únicos que los podían transportar.

El experto de Prysmian detalló que los equipos anteriores eran de hace 40 años, por lo que tenían una tecnología que combinaba aceite y papel de aislamiento, lo que propagó con mayor fuerza el incendio del pasado 15 de febrero.

“Los nuevos son secos y más confiables, son de última tecnología. No combinan aceite y papel sino aislamiento en seco con polímero reticulado de alta densidad, lo que disminuye el riesgo de un nuevo incendio”, detalló León.

DEICY JOHANA PAREJA M.
Redactora de EL TIEMPO
Medellín

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.