Los mitos tejidos en torno a lo pactado con las Farc

Los mitos tejidos en torno a lo pactado con las Farc

Analistas y expertos aclaran versiones que han surgido desde el inicio de las negociaciones.

notitle
25 de junio 2016 , 10:38 p.m.

¿Es cierto que con la firma de la paz entre Gobierno y Farc se entregó el Estado de derecho en Colombia?

Juan Carlos Henao, exmagistrado y uno de los arquitectos de los acuerdos jurídicos de La Habana, sostiene que esto no es cierto. “Es una interpretación sin fundamento que busca crear pánico entre la gente mediante análisis superficiales. Sencillamente, no se entregará el Estado de derecho porque: no se acabará la propiedad privada, ni la separación de poderes, ni la independencia de la justicia, ni la democracia, ni los entes de control, ni nada”, dice Henao.

¿Colombia se convertirá en un país castrochavista?

El analista político Jairo Libreros sostiene que esta es una visión equivocada y sin fundamento porque “en La Habana no se negoció el modelo político del Estado colombiano, ni el esquema económico de libre mercado, ni se le entregó el Estado a las Farc. Todo lo contrario: las Farc reconocieron el Estado de derecho en Colombia y aceptaron jugar con sus reglas, es decir, en democracia”.

Por su parte, el senador Antonio Navarro Wolff opina: “Para que seamos castrochavistas, aceptando el término, que es impreciso, se necesitaría que un populista de izquierda ganara las elecciones presidenciales, y no veo ninguna probabilidad de que ello suceda”.

¿Es verdad que los líderes de las Farc llegarán al Congreso sin ser elegidos por la ciudadanía?

Según el senador Navarro Wolff, esa posibilidad existe, y menciona que hay antecedentes en el país. “Las Farc podrían obtener curules en el Senado sin ir a elecciones. Sé que el Gobierno les ofreció tres sillas por uno o dos periodos, sin elección. ‘Iván Márquez’ ya fue representante a la Cámara en la década del 80, y no pasó nada. ¿Por qué sería malo ahora? Hay que tener en cuenta que serían una pequeña minoría”, señala Navarro, y que esto ayudaría a su reinserción en la vida política nacional.

El acuerdo de paz garantiza impunidad para las Farc...

Libreros destaca que “por primera vez en la solución de un conflicto armado colombiano existe un capítulo dedicado a satisfacer completamente la necesidad de justicia para las víctimas”. Y agrega que “el esquema acordado dentro de la justicia transicional, que es distinto al de la justicia ordinaria, determina que habrá prisión, en muchos casos, de entre 10 y 20 años, especialmente para aquellos que no acepten sus delitos”. El analista advierte que no habrá cárcel para muchos guerrilleros, a cambio de que cuenten la verdad, se sometan a la Jurisdicción Especial para la Paz, reparen a sus víctimas y garanticen que no van a repetir sus actividades delictivas.

La Corte Penal Internacional no va a avalar este acuerdo de paz...

El exmagistrado Juan Carlos Henao sostiene que esto no ocurrirá porque, en primer lugar, el artículo 80 del Estatuto de Roma autoriza a las sociedades a que dicten normas para superar la violencia sistematizada. “Decir que el acuerdo va a ser deslegitimado por la Corte Penal Internacional es generar pánico, porque la intervención de esta es subsidiaria, es decir que se aplicaría en caso de que la justicia transicional no sirva para nada, y eso no va a pasar.

“No existe ninguna norma internacional que prohíba el tipo de sanciones acordadas en nuestra justicia transicional”, que es además el tipo de justicia que se utiliza y recomienda para sacar adelante procesos de paz que permitan poner fin a años de violencia sin impunidad, aclara.

¿La Jurisdicción Especial para la Paz iguala a miembros de Fuerzas Militares con miembros de la guerrilla?

Según el senador Roy Barreras, no se equiparan, porque en la Justicia Penal Especial hay una presunción de ilegalidad para los guerrilleros que deben someterse a ella y una presunción de legalidad para los miembros de las Fuerzas Militares.

Agregó que otra diferencia radica en que la totalidad de los guerrilleros que tengan cuentas pendientes por crímenes internacionales o de lesa humanidad tendrán que presentarse ante la justicia transicional, mientras que para los miembros de la Fuerza Pública será un asunto voluntario para el que esté encartado judicialmente (solo hay 4.000 detenidos), que si lo desea puede presentarse para resolver su situación jurídica. “Mientras los guerrilleros tendrán que ir todos; en el caso de los militares, solo será para los que quieran hacerlo, incluidos los que ya están condenados por delitos relacionados con el conflicto, quienes podrán encontrar una solución jurídica a su problema”, señaló.

¿Las zonas de concentración se convertirán en múltiples ‘Caguancitos’?

Las 23 zonas veredales y las ocho campamentarias donde se concentrarán los guerrilleros tras la firma de la paz son absolutamente normales dentro de un proceso de paz, y no se conoce otro mecanismo distinto, según Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación. Y añade: “Estas zonas son transitorias y de máximo seis meses, es decir que en algunos casos durarán menos, y no se va a repetir un capítulo como el del Caguán, que despejó una amplia zona de manera indefinida”. Ávila recalca que lo más importante es que las Naciones Unidas verificarán que se cumpla lo pactado entre Gobierno y Farc.

“Las zonas del actual proceso son pequeñas y mantendrán la presencia de alcaldes, concejales y de Fuerza Pública a distancias acordadas y bajo ciertas circunstancias. Todo esto quiere decir que no van a ser territorios sin institucionalidad”, añade Ávila, quien también recuerda que las Farc pasarán de tener presencia en 117 municipios a concentrarse en 29.

¿Existe la posibilidad de que las Farc no entreguen todas las armas?

Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz de la Universidad Nacional, indica que lo acordado en La Habana es el procedimiento técnico de entrega de armas mejor diseñado que ha tenido el país y que lo fundamental es la decisión política de no volver a utilizarlas.

“Los protocolos de entrega de armas comienzan con hacer un inventario detallado de las armas en las zonas de localización. Tras la firma de la paz, el 30 por ciento de las armas se entregarán a los 90 días; otro 30 por ciento, a los 120 días, y el 40 por ciento restante, a los 150 días. La ONU controlará este proceso, que debe estar completo a los 180 días –asegura–. Todas las armas irán a contenedores sellados, y lo que se ha dicho es que, en el caso de las armas de fuego, se construirán tres monumentos a la paz”.

Vargas concluye diciendo que “como en todo proceso, hay riesgo de que algún guerrillero decida no someterse al proceso y, por lo tanto, no entregue sus armas”, pero que estos serán casos marginales.

Muchos guerrilleros se resistirán al proceso y buscarán integrarse a otros grupos delictivos...

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos y Análisis para el Conflicto, y el exmagistrado Juan Carlos Henao coinciden en que no hay plenas garantías de que esto no pueda ocurrir.

No obstante, Henao anota que el mecanismo que pretende evitar esa posibilidad es la creación de un listado que presentarán las Farc de los miembros suyos plenamente identificados –los datos se corroboraran con Fiscalía y organismos de inteligencia– que se someterán a la Jurisdicción Especial para la Paz.

“Estas personas estarán en las zonas de concentración a la espera de ser juzgadas, y quienes no estén en ese listado quedarán sujetos a la justicia ordinaria”, añade Henao.

Sobre las zonas que dejen las Farc y que otros grupos puedan tomar, Restrepo señala: “Quienes llevan las de perder son los grupos que persistan en seguir en armas, como el Eln, pues el Gobierno está preparado para intensificar la lucha en esos territorios que estas agrupaciones ocupan u ocuparían”.

¿Los guerrilleros desmovilizados recibirán un sueldo de $ 1’800.000?

El senador Roy Barreras aclara que eso no es cierto y que esto hace parte de una serie de mentiras que se han inventado para “sembrar miedo e indignación entre los colombianos”. “A los guerrilleros desmovilizados no se les va a dar ni salario ni pensión”, enfatizó. Lo que el Estado deberá garantizar, y muy probablemente con ayuda internacional, es la manutención de los guerrilleros dentro de las zonas de concentración. Pero no implica ‘sueldos’ individuales, sino fondos para comida, ropa, atención sanitaria y demás gastos que se necesiten para esos campamentos.

A las Farc se les entregarán grandes porciones de tierra que se les expropiarían a ciudadanos de bien...

Alejandro Reyes, exasesor del Gobierno, experto en tierras y académico, señala al respecto: “Están completamente equivocados quienes piensan que el acuerdo agrario contempla la entrega de tierras a las Farc. Lo que se hizo fue ratificar la existencia de unas zonas de reserva campesina”.

“Lo que se contempló fue hacer una reforma rural integral, y eso no quiere decir que se les quitarán tierras a los más ricos para dárselas a las Farc –expone–. Lo que se hará es crear el Fondo de Tierras para dárselas a los campesinos que tienen muy poca o no tienen, pero a través de la recuperación de terrenos que de forma ilegal algunas personas se han ido apropiando”.

REDACCIÓN DOMINGO

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.